29 de diciembre de 2008

Ojala

A Cris
A su padre


Ojala
y no tenga espacio para pensar en que después vendrán tiempos difíciles, ojala...
y me olvide que mañana sigue de nuevo la nostalgia, ojala...
me distraiga con el saludo de algún cercano y luego...ojala
no haya tantos quejido que retratar, ojala la pena no rote como luna a través de uno, ojala...
mañana sea mejor el día y no se aceleren los latidos, la impotencia, ojala...
tengas un mayor alivio y me permitas creer que te ayude en ello,
ojala todo mejore, ojala todo se solucione...se calle, se acabe, termine...ojala...
te mire y te redescubra y tu no me mires y me desnudes, ojala...
andemos sin armas, sin medias palabras, sin frialdad, con sinceridad y mucha confianza, ojala...
se calmen las cosas y tu me cuentes que en algún momento cuando no buscábamos "ojalas" yo iba de tu mano buscando mas bien la felicidad.

28 de diciembre de 2008

Salto

Hay una idea que me esta rondando desde hace algunas horas, después de tanto haber escuchado ese disco y releer mis propios apuntes sobre algunos libros viejos y olvidados. Hay una tentativa que se muestra y se oculta en el ondear de la cortina, que entreabre mi ventana, que con el viento dice “es hora de saltar”. Ya estoy harto de tanto trajín, de reducciones de personal, de mujeres que se van, de divorcios a plazos, de ni poder siquiera definir la felicidad. Estoy harto de la desesperanza, de los tiempos peores que vendrán, de la resignación en las barbas de los filósofos, del siquiatra y sus pastillas, del sueño y su vaivén. Estoy cansado de la hipoteca, de llegar a las metas, de salir temprano para trabajar. Cuanta falta de creatividad, de brillo, de espontaneidad, que mezquina la vida del adulto, nunca hubiese salido de la universidad. Maldita sea esa ventana y el sillón que esta frente a ella; la noche tan callada que podría saltar ahora sin menor respuesta, que no llegaría el fiscal hasta muy en la mañana, que si alguien se acuerda de mi seria novedad. Creo que sí, que no llegare jamás a nada, que nadie lo hará, que este punto final pesará igual que en 40 años, que si no salto ahora será un pulmón o un tranvía el que se ocupe de mi. Ahora, ¿qué hago?, el ruido del cristal al romperse debe de haber despertado a algunos vecinos, ahora cómo se los voy a explicar, quién podrá creer que quise saltar desde un primer piso.

27 de diciembre de 2008

Tránsito

Esta noche de verano, y más aún, de sábado, es novedosa porque se oscurece en casa, por la moderación, por la falta de humo, por el disfraz de abstemio. Esta noche pasa molesta por el calor de las paredes, por el baño de luna soberbia, por su desvío, por el olor a fruta que no gusta nada.

Huyendo de la estupidez veo otra película de Kubrick, aplaudo el talento gesticular de Jack Nicholson, me dejo seducir por la locura. Quiero leer a Ribeyro toda la noche (aunque también quiera quitarme sus marcas), vestirme y salir sin destino ni retorno, borrarme los 2 apellidos, dejarlos a ellos con sus crímenes. Batallo con un disco rayado en busca de la canción de la semana, pienso en la mujer que perdí, en la que estoy perdiendo sin haber tenido, reflexiono de mis nuevos amigos, de sus viejas penas, me aburro de mi recién estrenado puesto, me ahorco con la corbata de las cajas preferenciales, le reclamo a mi nueva rutina su falta de luz, sueño con París, transmuto algunos aforismos, hace mucho calor para fumar. Pienso en todo, no hago nada, ¿una noche perdida más?, eso lo decide el lector.

19 de diciembre de 2008

Aforismos

“Aforismo: píldora de sabiduría barata al alcance de cualquier idiota.” Y así que suelto estas pequeñas reflexiones, injurias, disparates, tonteras, Nicks para el Messenger, productos del ocio, delirios, sueños y pesimismos. Con mucho de mis autores de cabecera, demasiado de Sabina (como siempre), algo de filosofía que siempre se quiso realizar, algunos miedos, otros delirios, un poco de ansiedad y un enigmático lado social que recien se abre paso entre tanta desfachatez por parte de los que le sobra.

1.- Dios y el Amor son dos certezas improbables.
2.- Si Borges murió sin su Beatriz, quién soy yo para tentar al destino.
3.- Cuando depende de la humanidad soy un total pesimista.
4.- Yo puedo dejar el alcohol cuando quiera, palabra de borracho.
5.- En lo que trata de política, siempre fui un cero a la izquierda.
6.- No hay mejor musa que la que se va.
7.- La economía es quizás la ciencia más humana, mientras más se desarrolla menos se entiende, más se complica y se pone a punto de colapsar.
8.- Sólo hay una cosa de la que me arrepiento, no tener nada más de que hacerlo.
9.- Karl Marx debió de seleccionar mejor a sus lectores.
10.- Adam Smith, también.
11.- Felizmente Vallejo fue un hombre tan triste.
12.- Con Cortazar no se puede estar seguro de nada, mucho menos de los finales.
13.- Lo único temible respecto al llanto, es el no poder detenerse.
14.- Para Schopenhauer la felicidad era inalcanzable. Para mi, Schopenhauer era un genio.
15.- Aun no he escrito mi mejor Aforismo (eso espero).

13 de diciembre de 2008

Ay Jimena

Ay Jimena, que tenemos mucho de que hablar, ahora más que antes, pues ya te ando extrañando demasiado. Que tenemos que inventarnos una huida, un destierro a las utopías del desierto, balsas de papel en un parque, dos o tres botellas más. Ay Jimena, que tenemos que vernos, no me ha bastado tu última despedida, ni el final de la vía, ni el desconsuelo del corazón. Ay Jimena, que te he echado de menos, que te quiero volver a soñar, que quizás no sea tan malo intentarlo, aunque no se crean las mentiras y la suerte sea esquiva a los demás. Ay Jimena, déjame que te cuente de ese cuadernillo a la espera de tu inspiración, de algunos versos que se te caigan cuando amanezca, de pactar citas no tan ciegas contigo.

Ay Jimena, que llevo la lengua afilada, con su esfuerzo a flor de piel, con el alma en los zapatos; creando mitología sobre tus amores de antaño, sobre tu actual partenaire, sobre el neceser de tus pasos. Ay Jimena que ando dedicándote noches perdidas, de falsa bohemia, de llegada pronta y alocada, que cumples de consuelo entre transacciones bancarias, entre los putos de Wall Street, entre su abuso de poder, entre los intereses criminales, la tensión de un cheque asesino, las miradas distorsionadas del supervisor, la evaluación tardía de los reprobados. Ay Jimena, déjame servirme de ti para esto, revive cenizas, llévame a pasear, dedícame un suspiro, un salud, un nos volveremos a encontrar. Ay Jimena, que tenemos muchas cosas de que hablar.

10 de diciembre de 2008

Crónica Ricardopalmeana

Suéltense estas líneas Ricardopalmeanas, más por la feria que por la Tradición, o quizás por el lujo de naufragar entre estantes con 30% de descuento, con algunos daños menores, y a leer por leer. Es que uno vive así, de libro en libro, aunque del mismo autor, de canción en canción, aunque también de Sabina. Señora, me llevo este Borges, y también ese Ribeyro, súmele esta agenda y algo para recitar, cárgalos a mi cuenta del Scotiabank, también Vargas Llosa, como no Neruda, Cortazar, Saramago, y… su tarjeta no tiene fondos Señor.

Cuanto polvo bien hecho, cuanto plástico que insulta, cuanto ver que no he visto, miopías de pasado mañana. Un cigarrillo suelto que salta del bolsillo, cuidado mocoso que me manchas los libros. ¿Lectura veloz?, y qué hago el fin de semana, ¿separador de paginas?, y qué hago con los boletos. ¿Sigue sin fondos la tarjeta?, mira que me pagan el viernes.

Aquí estas “No me Esperen en Abril”, espérame y nos tomamos un café; sabes, ando algo corto de efectivo. También Obra Poética de Fulano, de Sultano y, como no, de Vallejo, aléjate de mí que ya me has hecho mucho daño, Versos a la Luna, Rimas del Desterrado, Por aquí gime una herida, Cuanto cuesta haber soñado. Finalmente compro una excusa para no dejar de soñar, mi Sabina, tan Bob Dylan, con su agenda tan manjar. Mucha, mucha poesía, y tú, que no te dejas alcanzar.

7 de diciembre de 2008

Malas Compañias

A Cristina para pagar una deuda

Debo a las malas compañías el que me anden botando de todos lados, de las aulas, de las bóvedas y hasta de las salas en fiesta. Debo también a ellos un escape de la madrugada, un refugio en todas las playas, dormir en el asiento trasero de un auto desconocido, beber sin educación, matarnos de risa. Por allí rogaban, que no nos vayamos a extraviar, que lo que se formó en un mes pase de los calendarios, que si esta vez fue un cumpleaños mañana será el deseo de volvernos a encontrar.

El mar es un milagro, que baila mucho mejor de madrugada, su brisa es un guiño de melancolía cuando el sol nos gana y quieren que sigamos igual. El mar es el mismo, inconmensurable, insospechado, que siempre me ha echado de menos, que recibe a mis malas compañías, que las conoce, que les presta su orilla para celebrar, para cantar desafinado cuando ya el cielo ha cambiado de color.

Incluso ahora les debo, su epidemia de tristezas, ese salud entrecortado, de mujeres que se fueron, de los hombres que te hicieron mal, de Ey Marcos!, échame una mano, tú si eres mi hermano, de una excepción el domingo y mi Alianza no va bajar. Faltaron las mañanitas, sobro danza sin sentido, a seguir de frente que aun quedan botellas, que si no hay vasos no hay problema, que si no hay consuelo nos lo inventamos, y si nos botan también de aquí, seguimos avanzando.

27 de noviembre de 2008

Quizás

Maldita la noche en que el tiempo te dio un espacio para pensar que todo lo que decías, quizás, digamos quizás estaban equivocadas. Maldita la noche en que la almohada que aprisionabas te iba quitando la sonrisa que me regalabas, porque quizás, puede que quizás, no andabas en lo correcto. Maldita la noche en que estabas en cama dando vueltas por todos lados intentando encontrar el sueño, ya que las cosas no te convencían, porque quizás, no sé si quizás, no debieron haber sido dichas. Maldita la noche en que te despedías con la certeza de que me mirabas con otros ojos, porque quizás, tú dirás si quizás, nunca habías dejado de hacerlo, Por ello maldita la noche en que...digamos que quizás no estuve para evitarlo, aunque bendita la noche en que te tiré el penúltimo piropo y quizás, que mierda quizás tú decidiste jugartela a la suerte.

25 de noviembre de 2008

Por lo menos, es distinto

No es igual un insomnio antes que después de ti, no es igual un tal vez a un ya no. No es igual andar por ahí con algo breve que recordar, cuando en tu mirada habían otras intenciones, cuando lo inalcanzable no lo fue tanto. Es distinta la adicción al olvido cuando hay pruebas de un pasado, no tan remoto, pero igual de ruin; es disímil cuando en el exceso de un sábado se brinda enfurecido por la que se fue, porque, por lo menos, alguna vez estuvo. Es más dulce sentir que te he fallado, que compartimos cinco minutos, que aun me queda la miel en los labios. Que no fracasé en el pasado, que ahora lo he vuelto a hacer, que las puertas del paraíso se abrieron, que el tiempo no fue demasiado. Tiene un sabor distinto, agridulce, extraño, de melancolía resignada, de adioses avisados, de irme poco a poco acostumbrando, de que mucho me has heredado, de que, por lo menos, espero haberte dejado algo. Varía en ciertos aspectos, en nimiedades, en reflejos de autodefensa, en que ahora hay fotos que recortar, cartas para leer, caricias que olvidar. Es, quizás, más difícil ahora rellenar lo espacios sin ti, mudar de corazón, no empezar de cero. Por lo menos, es distinto, es más sensato pasar ya de todo, ahora que el día que me quieras fue ayer.

23 de noviembre de 2008

Expiación de Abriles

La verdad, yo siempre fui un caballero, tanto en la víspera como en los dos finales, no necesitamos pretexto para empezar el amor, pero sí para terminarlo. Ahora que tú vas tan preocupada, creo que eso es independiente de cada uno, la verdad yo lo veo desde mi humilde perspectiva, con un optimismo inusitado y muchas ganas de que no hayan daños a largo plazo, además lo nuestro siempre fue la nostalgia, no creo que vaya a cambiar en algo.

Sí, te extraño. Sí, me dueles, para que negarlo, eso es hidalguía, y permíteme también romper nuestro voto de silencio, irme a ahogar mis penas con un amigo, dame ese lujo, total ya me lo tomé. Además tú también confiaste en una amiga, que seguro querrá hablar conmigo; al final, es tu amiga, que le puedo decir, la verdad no por supuesto.

También que cuando un tipejo como yo basa su relación y su enamoramiento más en el verbo que en la acción, es muy fácil encontrarte entre mis hojas, es frecuente prenderle un cigarrillo a tu recuerdo, correr por tus rincones, caerse en tus negativas. Cuando uno fue tan torpe de recitarte todo el repertorio de su día a día, no hay nota que se le escape, ni rima que no conspire contra la autoestima de un malamor acostumbrado.

Punto final por que se me acaba el espacio, mas no la melaconlía, se me acaba el vaso pero aun queda mucho en la botella, me llevo mis recuerdos entre sorbos de café, entre los planes que nunca hicimos. Quiero volver a enamorarme en medias horas, saltearme por un año el mes de Abril, aprender a vivir sintigo, engañarme con que hay un día en que no vengas hacia mí.

22 de noviembre de 2008

Carta

Cómo están, como van los saludos de costado, las caminatas a ningún lado, las sonrisas a los cercanos y las risas a los ajenos, cómo van con los sueños, cómo superan las pesadillas, en dónde dejan a las menciones y que tan buen acompañante es el viento, yo por aquí sonrío con las manos en los bolsillos y la torpeza de acompañante, de vez en cuando tiemblo, pero como culpable pongo al frío y cuando sudan mis manos a la incertidumbre de respuesta, aún así, doy pasos en la calle mientras pateo piedras en el camino y de vez en cuando, cuando imagino, cierro lo ojos para estar más tranquilo, a veces corro, cuando las cosas no merecen ser vistas así las paso rápido y no me entretengo queriendo describirlas, no soy poeta pero me encanta cuando escribo, cuando le pongo el sentido a lo expresado en mis momentos en los que siento que me inspiro. Es por eso amigos que les dedico unas cuantas líneas, para que vean que no me olvido, de los recuerdos que son motivos de miradas a lo distante y de sonrisas a los reflejos y aún así me despido para salir de esta armonía y dejarlos en compañía de los recuerdos de un amigo.

21 de noviembre de 2008

Maldita Noche

A ella, por la obviedad

Maldita la noche cuando me duelen tus besos, cuando se escapan las interpretaciones y el sentido de los porqués, maldita la madrugada llena de alcohol, humo y condena, malditos los recuerdos que suelen colarse entre las luces de la vía. Maldita esa compañera de trabajo que se ríe como tú, y maldita las ganas de no dejarte ir. Maldito ese sueño de un imposible muy parecido al amor, malditas las confusiones y la desespera, maldita, otra vez, la noche en que pensaste de más, en que perdía créditos por las estrellas que te sobraban, malditas las caricias que se cansan sin tu espalda, malditos los rincones de primeros pasos y trotes poco cansados. Maldita esa mentira fantástica del te quiero, maldita la cartelera que solo hablaba de ti, maldito yo que siempre fui un caballero y no intente salvarme un poco el pellejo, maldita la distancia y la mucha espera, maldito el olvido que necesita maquillarse, el romance que se muestra como es, las excusas de un tal vez, de un perdón, de mejor ya no. Maldita ciudad gris, pandémica de melancolía, triste en esencia y con daños a terceros, maldito malecón, malditas las olas. Maldita, maldita la noche que es la única fiel, maldita porque una mujer puede abandonarte pero nunca la noche.

18 de noviembre de 2008

Confusión y des-espera

Cualquier parecido con la realidad
quiere decir que fallé en el intento

Digo yo, que si me hubiese esperado, la dramaturgia habría tenido fin, y el ensayo hubiese sido acción. Digo que si no hubieras salido tan rápido, yo hubiese llegado menos tarde, que si llegaba más temprano tú te hubieras ido más despacio, que debiste dejarme una seña, un recado para Sherlock Holmes, un rastro de olor, de cabello, o al menos tus labios.

Yo pienso que de estar tan confundida tal vez a mí se me saltaron algunas cartas de la baraja, de esas que tanto y tanto me decían como usar, que a las finales, en tu confusión también, viniste un día a pedir explicaciones y yo tembloroso no deje de hablar.

Sospecho que así debió ser, y eso que no me gusta recurrir a salidas tan fáciles como la anterior, pero así debió ser, perdí una hora más en la esquina roja, gane otro almuerzo nostálgico en Larcomar, una noche de insomnio y clonazepan, cien mentiras de esas que llaman versos, pétalos de sal, orillas de chimenea.

Yo no sé que pasará, nunca sé. Si tú estás confundida imagina yo, si nos junta Dios o el metiche destino dará igual, y si no se da... buenas noches y hasta luego.

15 de noviembre de 2008

Una Extraviada Sensación

Será la luz de mi ventana, o el desorden de mi cama, lo que me empuja a escribir, será la melodía de una canción vieja o el temblor de las manos, lo que motiva una líneas para este blog, será que el sol jode tanto que ni ganas de salir hay, aunque un sábado en casa no es bueno para salud, creo en todo caso que la gripe es el verdadero motivo por el que me encuentro aquí, con una líneas compartidas, sin ningún destinatario en especial, no va para un amor no correspondido, ni para los correspondidos, menos para los grandes autores, va para donde lleve la casualidad de esta lectura, para quien se pierda junto a una melodía, para vosotros que no tienen mucho que entender, porque no hay mucho que explicar, más que la condena privativa de una epidemia, de esas que vienen con el cambio de los climas y se pierden con el encierro entre pastillas, no es más que una excusa del silencio prolongado, para recordar que aún se escribe, aunque no haya mucha virtud en estas líneas, mas que el empuje de una sensación extraviada, de un juego de nostalgias, la virtud que se escapa y un sueño que amenaza con bochorno interno por tiempos nuevos, será quizás una extraviada sensación.

Magdalena

Tenía la excusa para verte, llevabas el vestido corto, la vergüenza olvidada y la sonrisa casi escasa, eras la mujer de mis sueños, mejor dicho de mis insomnios, con los que me perdía. Yo te vi un poco distante, andabas mirando de costado, conversando con el de al lado, te juro que traje lo que pedías y como siempre te prometo la alcoba, la almohada, no me pidas el cielo, la luna, tu sabes siempre quise ser terrenal, más de lo que querías, quizás más de lo que aceptabas, pero me encantaba buscarte en el espacio donde seas libre y grites, donde no se te exigía compostura ni me pidas mucha ternura, tú sabes algo de eso que le llamas, como es...claro que lo digo, lo malo es que no lo escuchas igual y no quiero romper el encanto, digo la magia, el esfuerzo o la buena intención como a veces dices tú, en todo caso ya estoy aquí y tu ya estas allá ignorandome inicialmente, como para vengarte y tu sabes yo lo acepto, no pienso reclamarte algo que no quiero me exigas luego, cuestión de comodidad, de realidad, es para convencerme y convencerte de que vamos por el camino que me ofreciste la primera vez que te desnude, en todo caso, si me distraigo ya habrá algún extraño como el que esta a tu costado que me devuelva a la primera cita donde yo te diga, estee...claro que lo digo, pero tu ya lo sabes.

Por las nubes

Vas a ver que ahora si van cambiar las cosas, te lo juro, no, mejor dicho te lo aseguro, ya contacte con tres de los altos, de esos que ni te miran, pero fíjate que a mí si, y es más, hoy le cambie diez lucas, no tenía sencillo dice, el muy pavo cree que no me doy cuenta, ya le habrán hablado de mi, bueno, si eso usa como excusa para contactarse yo también me hago el loco, pero que se apure que tengo otras cosas, hace unos días fui a una entrevista y los deje impresionados, me han dicho que me van a llamar, pero según los vi, ya estoy con un pie adentro, esperate nomas es cuestión de tiempo, que no me crees, bueno, peor para ti, que cuando este arriba no te conoceré, aunque sabiendo que estas de mi lado puede que si, tienes que ver quienes son tus aliados, ojo con eso, yo los tengo bien claro, todo esta planeado, en mi mente claro, ahora descansare un poco porque tanto futuro empacha, así que de ahí seguimos...

14 de noviembre de 2008

Derechos de Autor

No jodas pues, esa historia es mía… ven para acá oye, ¿qué tanto cuentas tú mis cosas?, ¿a quién le pediste permiso?… mírame, dime cuanta plata hiciste con lo que me pasó, que bonito no, que bonito, uno acá cagándose la vida en un bar, matándose como idiota contando la misma historia al que esté en la banca más cercana, y tú que la grabas la vendes y haces fama como si fuese tuya… no jodas pues, encima te incomodas, y sales con que ahora ya no tomas tanto, déjate de huevadas hombre, brinda conmigo, se que no lo haces de malo, sí, también se que varios te lo han dicho, vamos no hay problema, pero creo que algo de derechos de autor merezco ¿no?… Carajo, no seas gilipollas, plata no es lo que quiero, solo que me da rabia saber que eso debía haberlo escrito yo, no por la fama que te trajo, no seas ingenuo hombre que eso no te sienta bien, pero es que siento estar tan obvio en esas rimas, lo mío sí duro lo que duran 2 peces de hielo en un güisqui on the Rocks, a mi fue que me dejaron un neceser con agravio, la miel en los labios y escarcha en el pelo… carajo Joaquín no creo que ha todos les pase igual, escúchame, y no salgas con que ahora te acuestas temprano; unas rondas más y nos vamos… Escúchame, estás cantando mi vida hombre, te digo, en serio esta vez fue igual yo quería quererla querer y ella no, también he vuelto a la maldición del cajón sin su ropa, a la perdición de los bares de copas, y a las putas esas de saldo y esquina, acaso no es obvio… hombre Joaquín porque tenías que adelantarte, dime, no me podías dejar ese lujo, esa es mi vida, esa es mi decepción carajo, tu no la sufriste, ¿por qué la cantas? A mi me están tomando 19 días y 500 noches olvidarla, yo debería ser el verdadero autor, me cago en eso de que la escribiste hace como 10 años.

11 de noviembre de 2008

Acta

No recuerdo bien, si fue en Buenos Aires o si fue en Madrid. Nos juntamos 3 hidalgos ante un disco muy antiguo, rodeados de frases que se caían por ser tan ciertas, narrando penas que se entreveraban, que se estorbaban, que se hacían una en las faldas del malamor. Nos prestámos la palabra para fundar El Club del Paréntesis (también llamado, La Sociedad de las Comillas), cuya bebida oficial se hizo el tan refinado Ron, nuestro lema “es una estupidez” y la misión: sudar los pasos de las que se fueron.

La sesión inicio cuando el principal interesado no aguantaba tanto nudo en la garganta, expectoro 2 meses de insomnio, 19 días y algo más que 500 noches. Buscaba expresarse, talvez cantar soluciones obvias para terminar de convencerse, oírlas desde el otro lado de la mesa, que carajo si en algún momento te tienes que olvidar.

El siguiente en pasar al ruedo, odiaba España. Tenía el corazón al otro lado del charco. Inventaba tretas, artimañas para que ella volviese, decía querer más con la distancia, esperar en la noche que allá sea de día, que por los Madriles Naty vaya pensado en él.

Por mi lado, fui el encargado de cerrar el acta, experto en depresiones, alias Anafranilito, buen día Lexotanil y perdón por la tristeza. Daba recetas médicas a mis compañeros, que las 500 noches curan todo, que no hay mejor remedio que el tiempo, aunque se demore un poco, que así se vive aunque no se deba, que asi se quiere aunque a veces no lo sepan. Ahora la hora nos mata, la noche es más callada y a mi me cuestan los intentos de sobrevivir. Parabienes compañeros, la reincidencia en estas andadas le daran mas belleza, ahí nos vemos por el camino, si el olvido es selectivo y nos tiene misericordia.

6 de noviembre de 2008

Pequeñeces

Es un instante la vida, las curvas del camino, un tramo de la vía. Es el tiempo que acomodas tu cabello, que jugueteas con los pies. Es una pizca del marrón de tus ojos, un cortometraje cuando te muerdes los labios.

Es la existencia justificada en escenas, el breve espacio de Lima que se asoma por la ventanilla, el contacto torpe con mis manos, el hacer malabares, es la intermitente perdida de equilibrio. Es el suspiro de un sentimiento, es una risa exagerada, la sortija de oro y la esquina roja.

Es un epílogo de cuentos, un colofón de teatro, es el vaivén de luces de casino, es un anuncio publicitario. Son dos o tres segundo de Dante con Beatriz, es la imagen del bautizo, la mañana de abril. Es el viaje a tu lado, una noche, una hora, es la fracción de tiempo en que lo inalcanzable se deja alcanzar.

1 de noviembre de 2008

A la próxima me nivelo

Andaba caminado entre nubes permitidas (como cada vez que ando solo) y eso no va por vanidoso, sino por distraido. Andaba, como lo dije, perdido en otro mundo. Ideas que me sacaba del nuestro, como para respirar un poco. Quizás andaba contando, en un cuadrado, cuantos pasos se me pierden y así no reconocer conocidos que cruzan por ahí. Andaba con la mirada hacía un cuento que se pierde en el mismo día que lo imagino y sin querer ya había subido al carro y tenía una ventana rota por donde se me escapaba el calor. La luz de Lima traspasaba mis lentes permitiendo un necesaria ceguera, parecía que un sonido eindecifrable salía de la radio, de esas canciones que el destino blasfema, pero por el mismo juego del destino, salio humo de esa radio provocando la alarma entre los pasajeros. Muchos compañeros de asientos se escaparon sin boleto en mano. Yo me quede por cuestión de pereza, de cuento, y de que no quería ir en busca de un calor huidizo, junto a esas casualidad una llamada avisaba en el celular. Un amigo de letras que gritaba y no se le entendía, estaba al otro lado -Qué, que quieres, ¿alo? oe cuelga tu teléfono hue... no entendía la llamada, pero luego se fue haciendo más claro la melodía que salía del auricular. Era una canción de fito, una que alguna vez me inspiro en el intento, digo el intento de escribir una novela. Me estaba convidando aquella melodía. De nuevo gracias, ya sabes, a la próxima me nivelo.

25 de octubre de 2008

Difuso

A quien sienta haber entendido
hacer el favor de explicarme
lo que a continuación se dice haber escrito

Debo a tu breve cintura y a una mañana de lluvia la ultima batalla de este mes, a la fila 19 y el asiento 23 mi mejor hora y media. Caí de la cama como caen los vencidos, rodé escaleras entre el banco y un cine. Te vi con 2 lágrimas de más, una sombra vieja, y ese pelo de falsa arena gris, anduvimos un rato por rincones tuyos, por respiros de pobres manos en el pasadizo, por túneles de luz clara, con finales baratos de cines por Internet. 3 palabras vinieron cuando te fuiste, desordenadas y juguetonas, 5 minutos de razonamiento después “Soledad, te amo” se formó y las guarde en mi bolsillo. Ahora es como andarse exponiendo y soltando explicaciones innecesarias que nadie pidió, es ser custodio y gendarme de tus dudas, enamorarse en media hora, en tres cuartos de charla; es una clase sobre el existencialismo sin Sartre, miopías y anafriníl, clonazepan y ron, amor y café. Yo aun te busco en las agrietadas aceras de Lima, en la hora de almuerzo por Larcomar, o ¿será acaso el ocaso? Busco esa mueca que decía reír, ese cambio de peinado, el ganchito, tu cintura, o al menos tus manos. Las plumas de acero ya no sirven y el gato maúlla como si yo lo pudiese entender, ese techo esta cansado de verme amanecer sin ti, esta cansado de ausencias y goteras de lluvia en la mañana.

19 de octubre de 2008

Introspección Sobre la Locura

- … ¿Tienes pareja?
- No
- ¿Y, por qué?

Esta fue, quizás, la pregunta más genial que me han hecho en mucho tiempo, es que normalmente el No satisface a cualquiera, pero esta mujer audaz fue más allá, hizo que yo fuera más allá. Tuve que pensar en algo, detesto quedarme callado cuando me preguntan cosas muy personales que debería saber, necesite entender ese porque, carajo si me puso en muchos aprietos.

Ese día conocí el porque, o por lo menos la escusa que me daba y que le di, ese día fui también testigo de una locura hermosísima, del milagro que realizo esa interrogante, de la naturalidad con la que fue planteada. Fue un regalo esa cuestión, un acto de locura ordinaria, que se cree cotidiano, común y hasta baladí, es lo orate en su mayor simpleza, sin clínicas ni píldoras, sin esquizoides, ni camisas de fuerza, es una chifladura que viaja con la blusa bien puesta y pantalón de vestir entre las 9 y las 5 en la oficina. Es una locura que va entre los demás, es lo que falsos artistas imitan, una puesta en escena tomando el café. Es la reacción no entendida por otros, es dejar caer residuos de disparates cuando sonríes, es cuando entre que jugueteas con tu pelo yo rescato paranoias, es sinceridad atroz, temible, envidiable, son algunos chispazo que te copio cuando hablas bajito, andar cogido al hilo extraño de esas noches. Es que un amigo se sorprenda de tu actuar, que sobresalgas, que plantes diferencias, que en Lima y Buenos Aires seria igual, que huyes del alcohol por temor a ponerte más loca de lo habitual, que los vicios, el chocolate y el café vienen con esa virtud. Yo finjo, juego a ser loco cuando quiero versificar, tu vida es poesía, la mía una charada. Yo observo y tú no ves, yo sé que tú no sabes, conozco realidades que me enorgullecen, soy testigo y tengo tacto con una locura ordinaria, hermosísima; y los demás ni lo imaginan.

14 de octubre de 2008

Re: Onomástico

Relajado y despistado, narrador de cuentos, poeta de computador, sin el mi vida hubiese sido más idiota, nació en octubre mucho antes que yo. Llevo hasta a mi un par de borrachos que decían ser genios, un Joaquín y un Alfredo que con descaro le robé, dice que paso por lo que el pasó, que voy mejorando aunque aquí falta algo.

Conoce más de lo que le es permitido, sabe cuando es que la soledad me mata y cuando no, sabe mi score de 0 a 2, lleva una pena que yo no podría cargar. Su compañera y el comparten a Vallejo, menuda combinación de Tristeza y Amor, abusa de mil recursos, adjetivos y más de cien mentiras. Amigo mío en tu cumpleaños no dejes de conjurar versos, junto a esos 2 que siempre están, dándonos salidas que se improvisan sin mapas ni rutas a seguir con solo el viento conocido y viajes que nunca se emprendieron.

Feliz cumpleaños y gracias por las enseñanzas, por condenar mis horribles manuscritos al olvido, por confiar inéditas obra maestras, por sacar máximas de la inexperiencia. Ahora vas, pensando en lo que alguien de tu rima debe de pensar, fabricando el próximo verso, llegando tarde a clases, olvidando el motivo, resaltando la justificación, allá vas, amigo mío, abriéndote paso a tiempos mejores.

12 de octubre de 2008

Fila

Hay una gota del cielo que afilo su puntería en esa diáfana mirada y a partir de ahí tu voz nos buscaba, tus manos nos dibujaban en todo momento, tus sentidos reemplazaron a la luz prohibida y se abrieron las puertas a tu interpretación de la vida, a tu imaginación, lo más cercano a la realidad, y lo más diferente si tu lo querías, ahí estaba el detalle, en como nos ibas recreando y obtenías en pasitos la grabación de los espacios, ese era el mensaje, recuerda, y siempre recuerda... la noche eterna no era excusa, se abrían otras puertas para andar como nunca o mejor como siempre, como tú. Ahora me dejas, buscándote con las manos, con la caricia, en el patio de la casa, en tu cuarto, en tu Huamantanga mítico, ahora fila, ahora no hay habitaciones ventiladas, ni miedo a las noches, la oscuridad quizás sea nuestro escondite para volver a encontrarnos; tu tiempo, mi deuda, los espacios, los silencios, tus ahora viajes por mis recuerdos.

7 de octubre de 2008

Descanso

Descansábamos a la sombra de una nube tardía, pendientes a los cambios del viento y el parpadear de las estrellas, yo ya no sé cuando había perdido mis manos y cuando en mi regazo desnudo ella había hecho su nido. No sé que tenía el campo, pero cantaba un bolero, no sé que le pasó a nuestra ropa cuando nos la quitamos; el río salpicaba gotas de plata, pequeños pedazos de luna que reinaba entre tanto cielo.
Cambiábamos de nube cada media hora, entre baños de luna nueva en Abril, rodeados de gardenias, robándole horas al día de mañana, huyendo del ayer, pensando en tiempos mejores. Yo le prometía eternidad, ella sonreía, las estrellas se apagaron y canto más alto el campo su bolero. Yo le quería decir no sé que cosa, ella simplemente escuchaba, rogamos para que no amanezca jamás, y el sol, maldito traidor, iluminó nuestro río

4 de octubre de 2008

Echándolos de menos

Lo pensé mil veces y me marché, entre improperios y acusaciones cogí mi sombra y nos fuimos en busca de otros aires, en busca del futuro prometido cuando entre a la universidad. Tiré la puerta y apagué la luz, como lo encargaron Luis y Orlando, dejé la llaves a los que quedaron, a quienes desde las fotos siempre estarán. Ahora veo retratos de un campeonato que no jugué, dulceros que no conocí, camisetas que no me puse y ese sentimiento que alguna vez sentí. La calle es más dura de lo que esperaba, mi tacaña forma de ser valió para que aun pueda sobrevivir, si bien ser desempleado no es el infierno del Dante, hace falta algo para mis vicios y fotocopias de la universidad.

Amigos de mi ex trabajo, sepan que en su compañía la pase muy bien, que marcaron una etapa en esta biografía, que muchos se ganaron algunas mentiras, que Jessi me enseño que podía ser un buen amigo, que lo puse en practica con todos los demás. Sé que quedan algunos muchos de polo amarillo, mis chinas y todos los demás sujetos en ese lugar, quedó la posta en las manos de Marcio, en el hígado hirviente de Ketty, y en el breve ser que es Jesús. Sé que hubieron muchos que se me adelantaron, que patearon el tablero antes que yo me atreviese; me hubiese gustado que ellos me despidieran, es consuelo para mi saber que a todos les va muy bien, ahí van los seres mitológicos que nunca saciaban su sed, las copas de todos los sábados, y el domingo de resaca con función especial.

Por fin, aquí estoy, jugándome la boca todos los días, durmiendo hasta tarde, escribiendo más, terminando mi carrera, disfrutando algunos pocos cigarrillos, amando imposibles, resignándome a engordar, en busca de oportunidades y, que carajo, echándolos de menos.

1 de octubre de 2008

Un séptimo

Yo amo tu cabello mojado al salir de la ducha, reto a la toalla que te envuelve, le doblo la apuesta y sólo así se quita. Yo amo tu escritorio en orden, los libros por autor, los oficios por fechas, tus cajones espaciados, doblar tu ropa interior. Sobrevaloro la luz de la lámpara, las cortinas cerradas, la televisión apagada, la radio sin emisora; me encanta el olor a tu perfume en la alcoba, el que siempre dejes el calendario en Abril, la nostalgia de mañana, la falda que te regalé. Amo cuando las tiritas de tu polo se resbalan, cuando las levantas dulcemente, cuando sabes que te estoy mirando. Quiero inmortalizar tus labios en esa carcajada, el marco de tus lentes que amanecen en mi cama una vez por semana.

Yo amo cuando me cuentas de un mundo mágico, de oferta y demanda, de mercados extraños, con otras lenguas, con otra fe; finjo entenderte, ahora es tu vida, de graficas y curvas, de cuentas a largo plazo y financiamiento de mi alma. Yo aun no se si aprendí algo, si sólo estuve ahí para darme cuenta de ti, si es que tus sandalias no cubrieron ya mucho espacio en mi imaginar cotidiano. Yo amo tu cabello mojado al salir de la ducha, que mojes la almohada, que sufras de insomnio, que me hagas un postre. Amo cuando en tus viajes llamas antes de dormir, cuando yo me voy y sabes que no duermo, cuando en otro cielo se ve la misma nube, se siente el mismo frío en primavera. Amo cuando me robas las sabanas, cuando me pateas en un mal sueño, cuando te dejas inspeccionar, cuando no te satisfacen mil caricias, amo tu cuello y los besos que recibe, amo que amanezcas conmigo aunque sea una vez por semana.

25 de septiembre de 2008

Una carta para la Magdalena

Sabes lo que es vivir especulando, o mejor dicho vivir de especulaciones. Imagina como se hace para que en años de mutua correspondencia se interpreten frases, besos volados, se completen guiños, creer que en algún poco soy correspondido. Sabes lo que es consolar el daño que te hizo otro hombre, escuchar los suspiros que sueltas por ese que no soy yo, fingir enamorado que sólo eres mi amiga.

Intenta ponerte en mi lugar, una noche por lo menos, tal vez así me puedas leer entre líneas, darte cuenta cuando un halago era un piropo, cuando una invitación era una cita. Trata de saber como me siento cuando el cartero se confunde y piensa traer cartas de mi novia, cuando se le hace raro que en 3 años sigo soltero, sospecho que se burlara a escondidas de mí. Cambiemos unas horas, tal vez las malas, cuando en las epístolas estabas enamorada de algún Cristo y tú, Magdalena, lo habías llorado. Tal vez una de las buenas, cuando creía que me querías y daba rienda suelta a la confusión.

La burlona sonrisa del cartero viene acompañada de tu mensaje, una ilusión en papel, algo para sobrevivir, un sin fin de te quiero, nada la suficientemente comprometedor. Encendí un cigarrillo decidido, redacté estas líneas. No sé si lo sepas, pero es la última carta que te escribo, realmente, ya estoy muy cansado.

17 de septiembre de 2008

Sonambulismo

Cuando el silencio es suave y solo se interrumpe por un ronquido,
Cuando la cortina descansa ante leves rayos de plata.
Cuando en la esquina huyen los policías,
En la acera se apresuran los ebrios,
Y en la cama se suicidan los solteros.

Cuando lo que fue tarde se hizo temprano
Y rompe del sueño la madre del nido,
Se escucha su charla de los buenos días
Ojalá sea más feliz la vida en esta rama.

Cuando se aburren los apuntes de clases perdidas,
Se llenan de vacío los cuadernos, con su nombre en la portada.
Cuando sin sueldo duplico las apuestas,
Cuando los exámenes no tienen consideración,
Cuando el frío llama pero no llega
Y envejece un poco más la foto de mi promoción.

Cuando el polvo hace patria en la biblioteca,
Los lápices se cansan y se va pidiendo perdón.
Cuando son vengados los crímenes de guerra
Y faltan cartas del abuelo.

Cuando duele más de un corazón y la música no suena igual,
Cuando no importa repetir el mismo error,
Los efectos traen complejos y se mueren de miedo las estrellas.
Cuando se arma el rompecabezas del ayer,
Voy y vengo, juego y pierdo en plaza y media.
Cuando solo se aman imposibles.
Es tu recuerdo que llega y la noche la acompaña.

14 de septiembre de 2008

Perú vs Argentina

Uno andaba pensando en otras cosas, el fútbol y Perú no entraban a la cabeza, mucho se sufría, como decían las minorias, el futbol es para masoquistas si es que eres peruano. Pero de todos modos ibas mirando de reojo, como si no querías la cosa, llegas temprano a casa y terminas viendote un Perú- venezuela, celebras el gol de Piero Alva, pero todo con tranquilidad, no quieres ilusionarte, sabes que las cosas andan mal, hablas con los demás que del Perú -Argentina, no esperas nada ya sabes quien gana, y si lo ves, será por Messi, Aguero, Riquelme, pero en el fondo sueñas con un Perú sorprendiendote, en el fondo miras la hora durante todo el miercoles, respiras y crees, crees que puede que si. Esta vez ya no es casualidad, sales temprano, te vas a tu casa porque estas cansado, esa es tu excusa, pero tus latidos se aceleran, en el carro escuchas el pitazo inicial, aceleras el paso y vas mirando por las tiendas como inicia el partido, llegas a casa y ves un Perú que se juega todo, que se raja en cada jugada, que le pone: corazón y garra, luego, sufres con los tiros libres de riquelme y te alegras que a messi no le salga nada, ahora ya esta todo dicho, hoy te la juegas por el Perú, gritas cada jugada, maldices al arbitro una y mil veces y mil veces más y... mete gol argentina, un gago de mierda, un cambiasso de porquería y una vez más la historia de siempre, el mismo lamento, faltando tan poco, la casi casi de los peruanos y te lamentas porque no lo mereciamos y algunos se van, se fastidian con la realidad maldita. Cambia en cuestión de segundos tu estado de animo, mientras otros se quedan y creen que se puede y ven ese empuje carajo, esas ganas de vargas que se despunta y le pasa el corazon a fano para que le acaricie a la alegria y meta el gol, que tanto esperaban y nadie se la creia, ahi estabas gritando a más no poder, goooooooooooooooooooooooooooooooool caraaaaaaaaaaajooooooooooooooo, gooooooooooooooooooooooooool!!!!!! no lo creías, volvías a alegrarte lo merecíamos, y lo obteníamos, un empate que sirve poco en la tabla, pero mucho en el corazón del que ame al fútbol, Arriba el Perú CARAJO!!!! que si no llegamos al mundial, podemos decir que ese día gritamos como si hubieramos ido.


Nota: Ya habra tiempo para pensar en los siguientes partido por ahora dejemoslo así.

13 de septiembre de 2008

Crónica Nocturna

Salida nocturna, muy acostumbrada, sin aviso ni nada, simple impulso de una sed enamorada. Con esperanzas de callar suspiros, pretensión de narrar nuevas caídas, las mismas de siempre solo que con envoltura y fecha distinta. Se camina y se confiesa, se fuma y se zampa en celebraciones antiquísimas, en malecones hundidos, en charlas sinceras de tristeza a flor de piel, de pena y adiós, de “carajo, otra vez me pasó”.

Hacen la crónica de una muerte repetida, en una noche fría de soledad, de análisis concienzudo, profundo, subjetivo. Con supuestos de sobra, y a quién le importa, con dejarle todo el trabajo al tiempo, a las vacaciones, a la distancia, a la esperanza de una ceguera copiada. Volviendo más tarde, con los minutos contados, narrando anécdotas y analizando otra vez. Partiendo, agradeciendo el espacio para la sinceridad, la no exigencia de buen humor, el lamento y, perdón por la tristeza.

Subo veloz al que quizás se mi ultima oportunidad de transporte, la hora avanzada me obliga a pagar más del importe, los borrachos me incomodan y me hacen extrañar que ahora no sea yo el que incomoda. Me recuesto en un asiento sin sentido, estrecho, grotesco, fofo; veo en las calles de Lima, el sábado y su crónica nocturna. Veo y detesto a las parejas que caminan abrazadas por un parque con nombre de presidente asesinado, disfruto con los que se pelean a jalones. Joder si a esta hora hay trafico en Larco, a las 6 de la tarde esto es una mierda; pero a las 3 de la mañana, esto es pura poesía, pura poesía bohemia.

La crónica se acaba y yo demasiado sobrio para contarla busco un cigarro en el cartón vació, busco bebida más allá de la noche. “A esta hora esta prohibido” me gritan con cautela. “No hay problema, de todas formas estoy jodido”.

12 de septiembre de 2008

Tarea de Biología

- … Homeostasis, la fuerza que mantiene a los organismos estables, y Transistasis la fuerza que los impulsa a cambiar. Repasen algunos casos de estos 2 para la próxima clase, eso es todo.

Nunca me gusto el cursillo este, pero no tenía opción, era el ultimo electivo que quedada. Ahora, a buscar un cigarrillo pensativo que me ocupe los labios, a ojear el libro que cargo por este mes y dejar que me devore el frío en alguna banca bastante alejada.

Inevitablemente tenia que encontrarte, no fumando, pero si con frío. Nos abrazamos alargando con infinitivos el tiempo que no nos veíamos, repasamos algunos eventos, nos actualizamos mutuamente. Yo hacia gala de una espontaneidad renovada, tú de la misma sonrisa campante y sutil. Cada vez triunfaba más en esto de soltar ocurrencias y contar disparates, te reías y reías, yo creía estar conquistándote de nuevo, me sentía listo, ingenioso, hidalgo y hasta de la Mancha, tú Dulcinea invernal te dejabas amar por mis ojos, me mostrabas tu cuello listo para recibir la estocada final. El frío me traía de vuelta y yo avergonzado subía la mirada.

Así se hizo más noche y más frío, compartimos un cigarro, seguía sin poder apartar la mirada de tu cuello, lo notaste y sonreíste, tremenda canallada. En esa banca y en ese jueves, solo falto un beso para que sea una foto más del ayer, claro que ahora yo iba en manga de camisa y tú corregías la vista con gafas, yo seguía enamorado de ti, tú contabas algo que yo no quería escuchar.

Salteábamos temas con habilidad circense, un tercero en esa banca se habría aburrido hace mucho. Antes me hubiese ofrecido a llevarte a casa, ahora ya habían venido por ti. Homeostasis, yo aun enamorado de ti, Transistasis, tú dejándote besar por él.

5 de septiembre de 2008

Pretérito

Padre me dejó un cd de tangos, yo por negligencia no tendré a quien dejárselo, tal vez por ahí aparezcan algunos sobrinos que lo rematen al peor postor, no lo sé. Pero estaba escuchando ese cd cuando decidí escribirte y proponer volvernos a ver, como se dice por los viejos tiempos, por volver a inhalar ese aire de cuando teníamos 19 y 23. Supuse bien con que te casaste, al único que se le ocurre envejecer solo es a mí. Con permiso de tu esposo, y yo sorprendido porque hayas tenido que pedirlo, llegaste al viejo café de la esquina, quizás la única razón de que no me mude del centro.

Nos vimos y saludamos, con risas arrugadas y cansadas, con dientes algunos postizos, con plata en el cabello, con tus intentos de ocultarla. Dos whiskys, ¿ya no bebes?, bueno pasemos al café. Disculpa no sabia que ahora te molesta el tabaco, a mi me molesta el hígado, pero ese canalla se cansa antes. Y sí, el hígado o los pulmones o el olvidarme de las cosas fueron las causas de que te escriba, sentí angustia ¿sabes?, tuve miedo de olvidarme de ti como de algunos meses en París. Aunque antes no tosía tanto y bailaba mejor. Parece que si te fue bien, escuche algo de tu esposo ¿muy exitoso verdad?, y 2 hijas, vaya supongo que tan bellas como su madre. No, no tengo empleo, vivo de lo que tengo en la cuenta, menos mal siempre fui ahorrador, bueno pero ahora es tu turno de hablar no, eso sí cambie, antes no paraba de hablar, interrumpía, pero dale, empieza...

Sí, ya te tienes que ir, se hizo tarde y para nuestra edad, te acompaño al taxi, no, no es que haya estado callado, no, es solo que pensaba en lo que me decías, sí claro te escribiré mas seguido, sí cuidare los pulmones, sí el hígado también. Claro, dos besos, uno por mejilla como la canción y como antes. Adiós.

Como la canción, por lo menos, y lo único que fue como antes, es que si te interrumpía era porque me compenetraba en tus asociaciones de ideas, me unificaba contigo. Ahora cómo buscabas que yo pudiese hacer eso, si de hipotecas no sé nada, mucho menos de adolescentes rebeldes, de las otras mujeres de tu esposo. Cómo podría interrumpirte en ese mundo tan ajeno, que parecia estar en una mesa de restaurant extranjero, cosmopolita, mas no en este cochino café de la esquina. Vaya que paso el tiempo, eso si te dije, vaya si la vejez es cruel con uno, eso lo pudiste ver, y es que fui negligente no solo en llenarme de amores imposibles sino en quedarme como me dejaste, tú cambiaste mucho, se podría decir que envejeciste con tu cuerpo, es difícil intentar ser como antes cuando eres ama de casa, es difícil madurar, como tú lo llamas, cuando siempre eres el borracho de las 6. Tus ojos siguen claros y no lloro porque ahora tu mejilla este arrugada o tu cabello pintado de un color diferente, ni siquiera me entristece que tus manos ya no sean suaves, que tu sonrisa esté fría, que ante el cd de tangos en el café no se te encrespe el alma, no lloro porque no bailemos esta noche, lloro porque nunca más serás esa que volaba bajo, que me interrumpía, que yo le interrumpía, ese sueño de martes que venia, esa usurpadora de Abril. “Perdón si me vez lagrimear, los recuerdos me han hecho mal”. Calla ya ese maldito cd de tangos.

30 de agosto de 2008

Caos

Siempre sentí una necesidad innata de generar caos, desde pequeño, soñaba con que una de las latas que aventaba al asfalto rebotase en el cuerpo de alguna señora que volvía del mercado. En las formaciones del colegio empujaba a los de adelante sin razón alguna, solo por romper la linealidad que en ese cuarto de hora nos imponían. Quizás sea esta la causa de mi mala conducta en toda la vida escolar, el deseo de romper el silencio en clase, las ganas de interrumpir al profesor, de responder en ingles a las preguntas de matemáticas, hallar el predicado en la hora del recreo, y quedarme en dirección cuando me esperaba el almuerzo en casa.

No creo que sea sicológico, es más como una manía que se oculta cuando conviene y se deja libre cuando nadie nos esta viendo. He pasado por entrevistas de trabajo, terapias rutinarias y aburridas, nunca me decía algo interesante la doctora a la hora de alcanzarme el recibo. En la pubertad y en la universidad me civilice un poco, tenia otras formas de sembrar el caos, me excusaba en la política y el arte, las posibilidades que se me presentaron en estas dos áreas me mantuvieron entretenido por un buen tiempo. También recuerdo haberle ofrecido siempre la mejilla a esa boca de mujer sedienta de mis labios, recuerdo los deseos que tenia de gritar en plena clase, salir y tirar la puerta con la fuerza necesaria para mover las hojas de sus cuadriculados y ordenados cuadernos. Fumaba en lugares públicos, oriné en las aceras, pateaba a la derecha cuando debía ser a la izquierda, me daba por regresar en medio de la procesión.

Ahora debería estar saliendo del ascensor en el piso 3, me bajó en el 7. Debería ir para la escalera de emergencia y volver a mi caótico cuarto, tocó la puerta del 712. Lo mejor habría sido saludarlo y excusarme con algún pretexto, el pretexto se lo di pero para que me dejara pasar a su sala. Hubiera tomado su ofrecimiento de asiento y no estar llevándome la mano a la cintura. Ni pensé en hacerle caso cuando me rogó que bajara el arma, debería de haber quitado mis huellas antes de salir del apartamento.

25 de agosto de 2008

Tengo un blog

Yo tengo un blog, bueno siempre lo tuve, para ir al cole, me compraban blogs hasta que me dieran la lista de útiles, ahora claro esos blogs solo los rellenaba con escritos escolares, alguno que otro dibujo que intentaba aprender en esos tiempos y michis con los que remataba tiempos muertos. Yo tuve un blog ya a los catorce cuando recién intentaba ser escribidor y apenas si me animaba de pasar en la lectura de "Mi planta de naranja y Lima" a "Tantas veces Pedro" y en ese blog puse mis primeros mamarrachos que no distan mucho de los actuales, había una frase que decía así "Acá Falta Algo" era el título de un futuro libro de cuentos que aún no termino, pero antes de empezar ya había titulado y dedicado, claro que luego cambiaron muchas cosas, se agregaron alguno cuentos, unos que convencen otros que no, pero que forman parte de esa sensación. Yo recuerdo ahora que usaba un lápiz, esas hojas del blog y un borrador y con eso era feliz, andaba por todos lados queriendo escribir sobre todo, y como ahora en mi compañero los temas más frecuentes eran del mal amor, y claro yo no me quiero jactar y menos a tus espaldas, pero ahora cuestan más por andar al otro lado de la acera, pero ese era mi blog; nadie lo entendía, ni yo, porque estaba lleno de borrones, frases que iba cambiando o que escribía en situaciones no muy cómodas, tenia un cuento sobre el colegio, otro sobre un robo, uno lleno de redundancias, ese era mi blog. Luego me perdí entre estudios y promesas de futuros mejores, que lastimosamente no iban junto al hecho de vivir como escritor. Hasta el día en que giank me invito a escribir en algo que el llamaba blog, claro yo saque punta a mi lápiz, me compre un nuevo borrador y busque esas hojas que formarían mi nuevo blog, ninguno fue invitado, todo ellos se quedaron al costado y ahora tengo un teclado y una pantalla, la melodía de una canción y un botoncito con una flecha en reversa que suplanto a mi nuevo borrador. Me estoy acostumbrando, solo que no puedo llevar al malecón mi computadora y una personal es muy llamativa para los amigos de lo ajeno, sigo extrañando mis cuentos en donde no entendía lo que escribía, a mi borrador que sigue nuevo, pero ahora vuelvo a tener un blog, lo comparto con un amigo, me dicen que ya un año andamos escribiendo y yo, bueno sigo buscando mentiras que contarles, cuidense ahi nos leemos.

Pedazo de Lima

Lima grease, hoy te pusiste de neblina y ocultaste te desfachates, tu desnudes, esa suciedad maldita que tanto te contamina; lloraste en un silencio continuo y en tu busqueda de no lastimar a nadie soltaste lagrimas pequeñitas, que son caricias para quienes te desgraciamos, aún asi nos amas y nos da el reflejo de la calle garuada como espejo de la ciudad maldita, para que veamos nuestra realidad, el color con el que lo pintamos, la sangre que derrama la desgracia de diferentes infortunios, el sudor del quien trabaja en la mañana, la fatiga del mal día, del maldito dicho, "maldito Lima". Hace ya algún tiempo que te quiero a mi manera, pero te quiero, tú y tus costumbres que nos enseña las matices de nuestra realidad, el amor de la vida y la ignorancia de ella, tienes los contrastes inconvenientes, pero que nos permiten a unos seguir dando caminos entre la bolutas de frío que mostramos al incauto viajero que a penas si mira la ciudad. Lima aqui estamos y aqui estaremos, asi que tal si te invito un trago en algun Queirolo o para no ir muy lejos nos vamos al Carpe Diem y luego a la casa de un amigo para brindar hasta el amanecer. Salud!! que frío carajo.

23 de agosto de 2008

El Aniversario de la Mentira

Da la vuelta en la esquina y el calendario nos vuelve a situar en el mismo día, el mismo mes pero un año después. Cuando por sobre el hombro la mirada nos muestra el plan piloto de lo que ahora es, y la presentación, ya falsa, recalca lo que no se hizo y sobresale lo que ya nos sobra. Es que si bien el blog buscaba ser un cajón de sastre, hace un año no escribía tanto, y escribía peor. Hace un año se planteaba hablar de música, de arte, de cine, de filosofía, de religión. Ya sobre la marcha ganó el animo de crear y mostrar las creaciones, de copiar ideas, de citar frases, ganó de lejos el mal amor y se le escribió mucho, ya que uno es experto en estos trotes, pero tampoco hay que presumir.

Esta boca sigue siendo mía y ahí van cien mentiras que son ochenta y pico, entre las suyas y las mías. Van 2500 visitas, que la mitad serán los de siempre, los que vienen a perder su tiempo leyendo lo que Jano y yo hacemos cuando perdemos el nuestro. Muchas gracias a Luis, a Andre, a Anthony, a Vero, a Cynthia, a Martín, a los anónimos y también a los que leen y no comentan, a los que quizás se les queda la opinión en la punta de la lengua o en la yema de los dedos, ojala para el año que viene puedan teclear sus impresiones, desde ya se les asegura estarán bien recibidas.

La emoción embarga cuando se relee un post de hace meses y se siente lo mismo, cuando te recalcan lo que escribes, cuando califican a Poesía como lo mejor que escribí en el 2007. Se reviven malos entendidos y es que no todo lo que se escribe en primera persona paso de verdad, sino simplemente recuerden el nombre del blog. Por ahí va el relato en corto de un año completo, con sus altibajos, depresiones, locuras de amor, silencios cómplices, dolores y sueños, mezcla de Sabina y Ribeyro, algo del interior propio, sacado a la luz en dos o tres estrofas.

Claro que ahora vuelvo a servirme de mi editor para robarle una frase y decir que “Aquí falta algo”, faltaron dedicatorias con nombres propios a los compañeros de parranda, a los saltimbanquis que me hacían compañía, a la musa lejana y a esa muchacha que me dijo que no (aunque podría usar el plural, pero como decía antes, tampoco hay que presumir).Falta ternura y verdadero amor para mi familia, falta metafísica Borgesiana, sobra la sombra de Ribeyro y la resaca de Sabina. Se promete seguir fiel al estilo, intentar escribir algo más que de besos no dados y ausencias constantes, intentar ir más allá de las salidas sabatinas y del alcohol y del tabaco. No se si pueda lograrlo, creo que solo se pueden prometer más mentiras.

21 de agosto de 2008

Como en un cuento

Ella iba a mi lado, en lo estrecho de un asiento de ómnibus. Iba tamborileando un ritmo de moda, alisándose el cabello, largo y castaño, de perfil a mi vida, con el aire que tienen las mujeres de mis cuentos. Yo por mi parte iba cansado, para variar el insomnio me había dejado 2 o 3 horas de sueño que trataba de compensar con la ventana de almohada y con el asiento por colchón.

Siempre me pareció curioso esto de los viajes en ómnibus, yo tan tímido y retraído podía estar junto a la mujer de mis sueños, igualita a la de mis cuentos, por el simple azar de coincidir en un paradero. Ella iba tamborileando los dedos con el ritmo que nos imponía el ómnibus, yo me quebraba en las ganas de entablarle una conversación, de sacar a relucir el dote seductor que tenia mi alter ego literario y conseguir un teléfono o por lo menos una dirección de correo.

El sueño me ganaba, la timidez crónica, y la poca costumbre me contenían a iniciar alguna especia de cortejo, soltar un “¿no te conozco de otro lado?”, “¿viajas siempre en este carro?”, “que maldito es este tráfico”, o por lo menos “¿sabes que hora es?”. Me perdía nuevamente en su cabello castaño, en el único ojo que veía, en la silueta de su nariz, la tirita del polo que se le caía y las delgadas manos que se la volvían a acomodar.

Ya derrotado como siempre decidí meter mis narices en algún libro y vivir a través de un personaje más atrevido lo que yo, en presente perfecto, no podía lograr. Ella preguntó si era interesante lo que leía, yo le dije que sí, que Cortazar lo era. Me preguntó si viaja siempre en ese carro, que nunca me había visto, yo le conté que era mi primera vez y que si ella me lo pedía podríamos tomarlo juntos todos los días. Yo la había hecho reír no se con que anécdota exagerada de mi vida, ella me regalaba su sonrisa hermosa, de dientes blancos y mejillas hundidas, me dejó jugar un rato con su cabello, me arregló bien la camisa.

Me contó de ella, de su mamá y de sus hermanos, estudiaba ingles, quería ser Psicóloga, yo le dije mis intenciones literarias, que estudiaba economía para quedar bien con la familia, que tenia un perro, un trabajo aburrido y muchas ganas de saber su teléfono. Seguimos hablando entre ruidos de claxon e injurias contra el alza de los pasajes, hubo un golpe fuerte delante del ómnibus, me desperté al instante, viajaba solo y hace muchos paraderos que debía de haberme bajado.

19 de agosto de 2008

Calentamiento Global

Este Julio que pasó debe de haber sido el más frío de todos, el clima está cambiando. Lo mismo me habías dicho el Julio pasado cuando en Buenos Aires nevó luego de 89 años. “El clima está cambiando”, sentenciaste terminando de hacerle el nudo a tu bufanda y reprochándome lo delgada de la casaca. “El clima está cambiando”, decía un sujeto en el documental que vimos esa noche, que el frío seria más intenso, pero yo no sentía nada, yo tenía un par de mejillas calientes y rojas, tu breve cintura en mi mano derecha, tus brazos de chalina, muchos besos y algunos libros. Ahora que si los demás sentían más frío, no estoy seguro, para mi la temperatura del ambiente era otra, quizás el invierno de Julio pasado no fue tan gris contigo, ni tan invierno a tus espaldas, pude haber creído que mientras en Buenos Aires nevaba, aquí tenia yo calefacción en cada esquina, en el umbral de tu puerta, en la pateadera de tu cama.

“El clima está cambiado”, dice el anuncio de la PUCP contra la contaminación, busco casacas gruesas en los almacenes de siempre, chompas de lana, camisas manga larga. Si las vieras no me reprocharías nada, me preparó para el frío. Ahora ni la bufanda marrón me salva del aire malicioso en la esquina, regresé a casa estornudando, con el cabello mojado por la lluvia. No había refugio, todo estaba helado, ni siquiera tu foto guardaba un poquito de calor. Este Julio que pasó anduve con las manos en los bolsillos, sin rodear tu cintura, sin tus mejillas rojas, sin tus brazos y sin tus besos, sentí mucho frío, el clima debe de estar cambiando.

17 de agosto de 2008

Maldita vida de perro

Recuerdo que una vez me pregunte, entre todos los animales por qué tenía que ser perro, es que no me gusta la nota de andar tras los pies de un humano, rogándole calor, amor y comida, eso de que la cola se me mueva cuando lo veo, como que medio gay ¿ no? y para colmo hasta lloro cuando se van, no fatal. Tampoco sé, por qué me quieren enseñar cosas que hacen los humanos, osea, total, soy un perro o un humano; por qué debo de andar dando la pata, me explico...yo no saludo así, peor, tengo que hacer el muertito, porque no se mueren ustedes a ver y así dejan de joder.


No hay como mi compañero de juegos, que se echa en lo mas alto del sillon como si abajo hubiera una multitud de súbditos admirándolo, llora solo cuando quiere comer y si no hay, se mete a la cocina, salta a la olla y termina comiéndose algo, o si no come animalitos voladores o roedores que también entran al menú. A mi por ejemplo me tiene que bañar, dicen que ando cochino, me llevan a la veterinaria o termino en un balde junto a una manguera, pero a mi compañero nada, el se baña solo, y si lo bañan, cuidado que te araña, se molesta, se enferma, porque no esta acostumbrado, a él no le enseñan que se porte como humano, aceptan que él no va a aprender así que lo dejan tranquilo y se conforman con lo que el les da, un ronroneo en donde te acaricia, un espectáculo donde él juega con una bolita, y si él quiere les da amor y calor; en cambio a mi si no aprendo me dicen bruto, y si juego con algo que no sean mis juguete dicen que lo voy a romper, osea para que están los zapatos si no son para morderlos, a mi me regañan o me pegan y yo como mongo me quedo escuchándolo con la cabeza baja, en cambio mi compañero, se va cuando escucha el primer grito y vuelve cuando le da le regalada gana, se va por los techo a no sé donde, viene con heridas de aventuras felinas, me cuenta de sus amores que deja por las casas vecinas, y yo en cambio ya me cansé de tirarme a la pierna de todos, sigo puro y no encuentro perrita caliente que me quiera ciegamente, porque a los muy desalmados se les ocurrió que puedo vivir así, no quieren más perros dicen, a ver si ellos se vuelven numerarios y se olvidan del sexo. Otra de las cosas es que no puedo hacer mis necesidades en cualquier lado, claro si fuera libre sería normal, porque cualquier lugar sería permitido, pero como me tiene en un departamento o una casita, todo suelo esta prohibido y a periodicaso limpio me tiene hasta que aprenda que ese rincón es para mis cositas, así como ellos tiene un rincón que se llama baño, claro que los muy malditos no me ponen ninguna cortinita para tener más privacidad, mi compadre no, el no sé como, pero aprende tan rápido a hacerlo en la tierrita como yo, a esconder cosas bajo la tierra, pero claro lo que el esconde está bien, pero lo que yo escondo esta mal, me regañan porque metí ahí la media del señor, o la sandalia de la señorita, o el control remoto, dejenme ser pues. Ahora, si yo aprendo y doy la pata y me hago el muertito y blablabla soy un perro como todos, pero si mi felino amigo aprende por casualidad a dar la pata a sentarse o cualquiera de esas cosas, es un animal extraordinario y un espectáculo sin igual, a pesar de que a mí me metieron a una escuela a aprender hacer esas cosas, lo mío es parte de lo normal, y claro luego dicen que el perro es el inteligente, cuando el gato hace lo que quiere, cuando quiere y como quiere y todos le aplauden con emoción y si no le da igual, él es feliz, yo en cambio hago lo que quieren, como quieren y cuando quieren para que me aplaudan con emoción, si claro, se nota que somos los inteligentes ¡¡¡guau guau!!.

16 de agosto de 2008

Breve reflexión sobre Astrología

Me autodefiní como obsesivo, la experiencia personal y la frustrada aplicación de psicología barata me hicieron llegar a esa conclusión. Alguna vez me obsesione con la animación japonesa, alguna otra con la “Salsa Dura”, las religiones, la filosofía oriental, y hasta ahora me dura la obsesión por Sabina, la Literatura y compartir un Blog.

Aunque una obsesión lleva a otra, y las veo convertirse en sus sucesoras, hay una que me fue impuesta, heredada en la esperanza de la familia y que creo aun no ha pasado de ser obsesión y que podría desencadenar en situaciones más patológicas si es que no se le impone control alguno, es lo que he venido a llamar la obsesión por el futuro, por mi futuro.

En 1ro de Primaria, tratar de ser el mejor para llegar a una buena escuela Secundaria. En 3ro de Secundaria, preocupado por qué carrera estudiar y más importante, como ingresar a esa universidad. Ya en San Marcos, tantear donde ejercer esa profesión medio impuesta, que aun no convence, pero ya está buscando donde practicar.

Así, ahora le reprocho mucho a la burremia, perdón quise escribir bohemia. Quizás si me hubiese obsesionado por lo menos 6 meses con la Economía ahora estaría más tranquilo. Si hubiese comprado por lo menos un libro de Macro, de Finanzas, aunque sea una revista de vez en cuando. Todavía queda un año y medio, 3 ciclos, 6 electivos. Hay, hermanos, muchísimo por hacer, y espero terminar esta etapa de paranoia por el “qué vendrá”. No quisiera recorrer a pitonisas, ni al consuelo de la astrología para saber lo que me espera, espero estar preocupado por ascender mas que por simplemente trabajar, espero que ya no me desvele tanto la fotografía velada de un futuro.

6 de agosto de 2008

Manuscrito para muchos, muchos años adelante.

Yo te imagino con un cigarrillo en tu mano blanca, exhalando el humo de tu boca suave, invitándome a pasear por el centro de tu cabello ondulado, compartiendo conmigo un cenicero, un atardecer desde el sofá de nuestra sala con vista al patio. Yo te imagino muy culta, inteligente, con más lecturas que yo (el trabajo no me dejaba tiempo, me tenía esclavizado reprochabas). Te imagino de personalidad fuerte, de tomar acciones sin consultar, con algunas arrugas que te den seriedad, con declarada independencia de mí.

Imagino a tus amigos de la universidad viniendo a tomar té con nosotros, tú siempre odiaste mi café así que no me quedaba de otra. Les regalabas charlas amenas y conjeturabas predicados, volvías la cabeza para decirme “¿así era no, amor?”, no porque necesitaras mi aprobación, sino porque tratabas de hacerme parte de ese mundo tan tuyo, ese universo de citas que supuestamente yo también debía de conocer, pero que sinceramente no recordaba.

Veo en nuestra mesa de centro un solo cenicero para los dos, un portarretrato vacío sin la foto de la boda que nunca tuvimos, y el retrato de nuestra hija, con la misma nariz que tú, con tu mismo cabello, en una pose muy similar a una foto de mi mamá. Ahora te imagino recostada en mi pecho, leyendo algo de Freud para poder criar mejor a Jimena, pobre de ella que le toco tener unos padres tan heterodoxos, supuestamente liberales, inocentes de la tarea que les es y será cuidarla. Te siento ya con tus dedos en mi pecho, como señalando una medallita con el dedo sin anillo, con ese cabello alborotado que aún no puedes dominar, con tus sandalias planas junto a mis zapatos, con mi saco y corbata entre tu lino blanco, observo el contraste y sonrío tímidamente, me guiñas un ojo y descubro que tú también te has percatado.

Ayer me hablabas del Surrealismo, y yo defendía a los ultraístas, tú ponías un disco de baladas que grabaste de joven y yo señalaba la dosis de ternura que había en tus quiebres de voz. Has fumado mucho mientras estuve en la oficina, pasas tus dedos blancos y finos por mi nariz, me cuenteas la última ocurrencia de Jimena. Salimos al patio, nos bañamos de Luna, ríes como siempre desde hace 20 años, y yo sigo sintiendo lo mismo que hace 20 años. Paso mi diestra por tu mejilla, por tus orejas, por tu cabello largo y por la cicatriz de tu cuello, dejo ahí un dedo, tierno y sin anillo.

Nos veo planeando vacaciones de playa, de arena blanca. Nos veo de nuevo en el sofá, con un libro diferente, con Borges para llamar mi atención, con el manuscrito del poema que alguna vez te escribí, hace ya muchos, muchos años atrás.

3 de agosto de 2008

Vida de Gato

A mí nunca me gustaron los gatos, tuve algunos perros en mi vida anterior, pero a los gatos ni mirarlos. Es quizás por eso que se me hizo paradójico, en primer lugar, haber reencarnado en uno, quizás sea un castigo. Aunque tiene sus ventajas ser un gato, mi agilidad y mi destreza me permiten ingeniármelas mejor en la búsqueda de alimento, de humano vivía de noche así que la nocturnidad no me es novedad. He tenido algunos dueños, algunos nombres, pero los abandone apenas me sentía aburrido. Por qué limitarme a conocer un solo tipo de persona si puedo conocer a otros. Esto es lo más divertido, las personas notan mi presencia pero no se cohíben, yo los miro fijamente, con la mirada fuerte de antes y ellos no se intimidan, son sinceros, son reales, muestran su fealdad y sus verdaderos instintos ante mí, sienten que nadie los esta viendo.

Me he resignado a ser un gato, me las ingenio para comer, molestar perros, matar canarios. He sabido huir de quienes como yo no gustan de los gatos, prefiero usar las casas de alguno sujetos a cambio de hacerles creer que tienen derechos de propiedad sobre mi.

Si antes no tenía suerte con el sexo opuesto, de gato sufrí el mismo destino, comprendí que el problema era yo, y no ellas como antes me decían, me di cuenta que ni aun con la fuerza del instinto de mi lado podría tener éxito en el ritual de la conquista.

Ahora vago sin rumbo, sin gata y sin dueño, me acerco a la ventana de un amor de juventud, ella que me fue antes negada, ella a la que siempre le gustaron los gatos. La veo marchita con una fotografía de su hija en París, sola con sus memorias de tiempos mejores, entro haciendo solo el ruido necesario, me poso en su regazo, ella no me reconoce, me acaricia el cuello y yo decido envejecer ahí.

1 de agosto de 2008

Finalmente un Ángel (Sueño de Agosto)

Yo no he leído La Comedia, pero sospecho que Dante se debió de haber sentido así, ante las puertas doradas del Paraíso, inmensas y doradas. Debió sentirse como un insecto, triste en su nube blanca.

Aunque mi nube era gris, como las del cielo limeño. Había llegado a ella saltando como un arlequín entre otras almas perdidas, buscando un rincón donde descansar, sin aureola y sin alas. No fui de maldad pura, ni de altruismo bondadoso, pase mis días tranquilo, sin nada que resaltar, era esencialmente egoísta diría yo. Por eso quizás no tenia cuernos ni cola, ni estaba al otro lado de la puerta, vagaba desnudo por un cielo gris, sin percatarme de los otros ni buscando su atención, prefiriendo la comodidad y el profundo silencio con mi mente en blanco.

Gastaba el tiempo viendo esa puerta, enorme y cerrada, de oro macizo, prohibiéndonos a los perdidos el goce del Paraíso. Nadie intento saltar la barda, llamar a la puerta o por lo menos tocarla, parecíamos resignados, conocíamos nuestros pecados. Tampoco vimos entrar a nadie, la puerta nunca se abría, sus bisagras parecían oxidadas por la inactividad. No tenía guardias, no tenía porteros, ni torres de control ni casetas de seguridad, parecía invitarnos a pasar, parecía que nadie aceptaría su invitación.

Hasta que un día lo insospechado sucedió, las bisagras rechinaron por lo oxidadas, la puerta se abrió, sin guardias que la custodiaran. Nadie ingresó, solo apareció ella, con más propiedades de la luz que de la materia. Salio con la mirada fija en mi nube gris, en mi ausencia de aureola, en mi falta de alas. Yo no he leído La Comedia, pero sospecho que Dante se debió de haber sentido así. Ella acomodó sus alas sobre mis muslos, me volvió a besar. Las puertas del Paraíso se abrieron, finalmente un ángel llegó.

28 de julio de 2008

Fiesta Patrias

Hoy 28 antes de que el día se despida te escribo a ti mi querido Perú, a tu riqueza a tu historia, que esta llena de derrotas y malos manejos de su riqueza natural, pero tuya al fin y al cabo. Te escribo a ti, no al papudo de presidente que tenemos que entre discursos lentos y somnolientos se paso una mañana pregonando, claro yo y sólo yo puede ver lo mejor del Perú, el gordo ta' loco y los congresista siguen aprovechando las fiestas para promocionar su circo, bueno te escribo a ti y no a la combi asesina, ni a los busess que se caen por mal manejo, mala infraestructura o malos conductores, tampoco a la tía que pintó su pared con bandera chilena y mucho menos a todo alienado que nació por estos lares y se olvido a penas pudo, te escribo a ti tierra hermosa, a tu naturaleza, tu comida, tu cultura, tu musica en todos sus generos, a ti tacu tacu, mestizo que sabes quien eres, donde estas y eres orgulloso de ello, al que puso la bandera antes que lo multen y dice de cuando en vez te odio tanto como te amo y te amo tanto como te recuerdo, le escribo a tu mar y las vistas que me permitiste a sus mujeres hermosas y las poco agraciadas pero felices con sus machucados, a las tías gordas quemuestran en sus mondongos la gran variedad de comida que tenemos y que de seguro se la empujaron, a los flacon que en vida fuimos y aprovechamos de su ventaja, a los que escriben, dibijan, cantan o calculan sus futuros asi que muchachos felices fiestas, sigamos entendiendo la gran riqueza que tenemos y el gran orgullo con el que andamos. ¡¡Que viva el Perú carajo!!! que clasificamos al mundial, jajaja.

De vuelta a casa

Adonde fuiste, yo deje las llaves y dije que me iba a comprar unos tiempos mejores, y tu me dijiste; claro, tu descuida, que yo te espero un rato más. Solo fue una excusa para salir de ese lugar, del cuartucho a donde te lleve, a donde me lleve, cuando coji mis maletas, unos libros y unos cuantos ignorados escritos, de esos que algún día te dedicaré y me largue de casa tirando la puerta, tirando el pasado, maldiciendo el presente e ignorando totalmente el futuro. No había mucho tiempo para pensar, era hora de actuar, como lo había hablado muchas veces en los encuentros entre amigos, iba a llegar el momento en que ya no iba aguantar mi rutina y mandaría todo a la mierda, era tan simple, sonaba tan simple, y era mi excusa para sufrir un poco, para escribir un poco, para vivir un tanto, ahora claro nada es como un escritor lo planea, y se siente mejor cuando lo escribes que cuando lo vives, todo cuesta, la habitación, la comida, las mujeres y los amigos, toda salida tenía un valor que ya pasaba lo simbólico y todo eso me mandaba a trabajar y a dejar de escribir, recuerdo que te dije que me esperes un rato y nunca más te volví a ver, claro tu si me querías y yo no te quería, no de esta manera, tu cuidándome, dedicándote a mi y yo mal viviendo a tu lado, por eso me largue y te deje como último recuerdo la cuenta de aquel lugar, claro a ver si así terminabas por odiarme tanto como yo lo hacia, ahora buscando mi final me encontré con la puerta de mi casa, la llave de mi habitación, la computadora donde escribo y te escribiré poemas y unos padres permisibles que me sonríen cuando paso de volada a dar los últimos exámenes de la carrera, prometo llamarte solo déjame encontrar tú número.

En la Guerra como en el Amor

Yo no sé si tú me quieres, porque fíjate, cuando un individuo verdad, quiere a alguien se lo dice ¿no?, ósea yo digo que, porque después quien sabe, quizás ni yo te quiera, además a todo esto, yo tampoco te he dicho nada, considera que también esta ella, porque no es de ti sola, sino que de la otra también y quien sabe si a las finales son tres o mejor cuatro o ya no sigo tal que dicen que no hay quinto malo. Y si tal vez los dos nos queremos, pero no sabemos del otro, total que tú crees que yo creo que no te quiero, y que yo creo que tú crees que no te das cuenta, y finalmente, ósea pa que te digo, si al final, ¿me entiendes no?, porque además uno muchas veces cree que sí y después que no y tal vez no se esta seguro, porque hay tres razones para decirte si te quiero o no, y si no las sabes, anda y pregunta porque ahí esta quien sí lo sabe para que te diga, bueno te lo digo yo, solo para que veas tal vez te quiero o tal vez no, las tres razones son tres: la primera, la segunda y la tercera.

Ahora me sales con que yo no quiero que me quieras porque no me siento digno de tu amor y que arrastro un complejo de Edipo y una similitud con Narciso, pero si yo a esos no lo conozco, deben ser de otro salón. Si después vienes a decirme que me querías, que yo también te quería cuando tú me querías, que ahora ya no nos queremos pero que si queremos querernos, yo te miraré fijamente como antes y te diré de una sola, porque tiene que ser a solas, que yo no se si tú me quieras, si tu me querías, pero en la guerra como el amor, ¡que viva Cantinflas carajo!

25 de julio de 2008

Vulnerable

Es de noche y voy por ahí a buscar algo que sentía perdido, que se me escapó del bolsillo al ponerme de pie muy rápido. Ingreso a un pasillo agitado, repleto de muchos que también buscan lo mismo. Te veo entre ellos y entre su insignificancia, resaltan tus ojos limpios, tu mejilla blanca y tus labios rojos. Sobresale tu pequeño ser, tus manos frías, tus lentes, tu gesto de espera, tu saludo a lo lejos, tu bufanda, tu sonrisa, la caída de tu cabello y tu nombre en mi espalda.

No sospechaba que estarías ahí, me vuelto muy vulnerable, no te calculé. Paso rápido y me refugio en cualquiera, recuerdo lo que vine a buscar, encuentro a quienes también lo han perdido, me decido a esperar. Tú estas cerca, lo suficiente como para sentirte a mi lado, entre la gente que espera, algunos de pie, algunos en el piso, otros cansados, y creo que todos muy angustiados. Ya no escucho a quienes me hablan, estoy a tu lado te escucho aunque no me digas nada, siento la brisa que sale de tu boca, el sístole y el diástole de tu corazón, el olor de tu cabellos, el suave sabor de tu cuello.

Salgo al refugio de un cigarrillo, de esos que ahora me acompañan e intentan reemplazarte en mi boca. Salgo escoltado por un buen amigo, tratando de inventar alguna charla interesante, tratando ocupar ideas en vez de tenerlas todas en ti. No sospechaba que tú también saldrías, me vuelto muy vulnerable, no te calculé. Y vuelta a fingir, que no te vi, y si lo hice, no me importó. También el que tengas compañía me da igual, que se sienten muy juntos, que le rías a el, que lo veas, que disfrute tu vista, que me ataquen los celos, que le diga a ese amigo es mejor si nos movemos.

Vuelvo, y tú también. Te vas y yo quiero ser tu sombra, tu paso errado, el polvo de tus zapatillas, el relleno en cualquier bolsillo de tu pantalón. No puedo serlo, ya es mejor así, quedarme aunque ya no sé que buscaba, quedarme y estancarme en el tiempo, en tu voltear a la esquina, en ese último perfil inevitable, en la ausencia de tu mirada, en el vacío de la mía.

Es de muy noche y estoy en mi cama, no sospechaba que estarías aquí, me vuelto muy vulnerable, no te calculé. Te veo conmigo, entre mi insignificancia, resaltan tus ojos limpios, tu mejilla blanca y tus labios rojos. Sobresale tu pequeño ser, tus manos frías, tus lentes, tu gesto de espera, tu saludo a lo lejos, tu bufanda, tu sonrisa, la caída de tu cabello y tu nombre en mi espalda.

21 de julio de 2008

A ver si funciona

Joven de diminuta edad, sueldo de camarero y coeficiente de intelectual. Sin gafas hace casi 10 años, una casaca cegada por tantas citas a ciegas y con camisa planchada por su papá. Busca, porque está diversificando medios, señorita, señora o simplemente mujer, que lo aguante y se deje aguantar, sin miedo a la noche y que no sufra si no la llaman, si es que nunca se le lleva el desayuno a la cama. Que respeta a mis amigos y sepa que nunca será todo en mi vida, que también están ellos y si no le gustan se aguanta. Que no pida ser la dedicatoria de toda mi poesía, que me deje aunque sea soñar con otras so pretexto de escribir.

Que no tenga pasado por mi conocido, que no cuente nada de su ex. Cuando haga frío sepa aceptar el abrigo de estos brazos casi podridos de tanta soledad. Que no calle los insultos de media noche, ni los besos en la mañana, ni la risa prendida de cada semana. Que sepa callarse cuando no se lo pidan, que sepa gritar a fuerza contra el malecón, contra el mar, el horizonte, el faro de la ciudad. Si prefiere a Sabina antes que a Arjona, gana 2 puntos, a Vallejo que a Neruda, van 2 más y a Borges que a cualquiera, me estoy dispuesto a casar.

Se aceptan doñas Bárbaras, Lolitas, Dulcineas, Beatrices, Susanas (sobre todo estas), Jimenas, Actrices, feministas, amateurs, deportistas, poetas, masoquistas, politicas, alcohólicas, hippies, mantenidas, y calculadoras dispuestas a tan sólo un click, mientras sepan mantener el humor y tener buen control.

Se les advierte de antemano, la poca creencia en la ley, los contratos y, por ende, el matrimonio, se les prevé poca atención en etapa de calor, muchas demandas en edad de frío. Un descaro cada sábado de parranda, olvido de fechas, alergia a las flores, nunca aprendí a tocar la guitarra, y siempre le anduve escribiendo a otra que se llamaba Fabiana.

A las interesadas dejar su comentario en este poco leído blog, o por email o por donde lo crean conveniente, se les estará esperando con ansias, se les lleva un buen rato esperando.

20 de julio de 2008

Dos más y es hora de actuar

Dos más en otro sábado, dos más y capaz me lleve una sanción. Cuando las caras nuevas ya se hacen más familiares y se reconocen entre el bullicio inmenso de una broma bien hecha. Con un amigo de épocas legendarias que se mezcla a los nuevos personajes, que se engrana a la reunión como un referente, que comparte la memoria que solo algunos poseemos.

Pasa la madrugada de un mal llamado sábado, porque ya era domingo. Pasa y entre las flojeras de unos, mi risa, nuestro humo, su opción sexual, su sombrero de costado, su despedida y sus ganas de bailar; se iban subiendo los tragos a la cabeza, se daba la mezcla de licores adversos, excluyentes, del colofón de una botella de ron, de la exclusividad de un Juanito caminante (etique roja) y de mucho más humo.

Tocó la hora de que se vaya un compañero poco visto, muy, muy pasajero, tocó el turno, después de mucho, de levantar la copa por aquel fulano que se retiraba, de aconsejar como experimentado, tal vez no con la esperanza de que él me escuche, sino con el sueño, de que en la seguridad con la que hablé, me pueda convencer yo mismo de todo el plan que di, de esfuerzos y búsqueda de triunfos, de dejar de perder el tiempo, de un gastado ¡es hora de actuar!

De vuelta a casa

Adonde fuiste, yo deje las llaves y dije que me iba a comprar unos tiempos mejores, y tu me dijiste; claro, tu descuida, que yo te espero un rato más. Solo fue una excusa para salir de ese lugar, del cuartucho a donde te lleve, a donde me lleve, cuando coji mis maletas, unos libros y unos cuantos ignorados escritos, de esos que algún día te dedicaré y me largue de casa tirando la puerta, tirando el pasado, maldiciendo el presente e ignorando totalmente el futuro. No había mucho tiempo para pensar, era hora de actuar, como lo había hablado muchas veces en los encuentros entre amigos, iba a llegar el momento en que ya no iba aguantar mi rutina y mandaría todo a la mierda, era tan simple, sonaba tan simple, y era mi excusa para sufrir un poco, para escribir un poco, para vivir un tanto, ahora claro nada es como un escritor lo planea, y se siente mejor cuando lo escribes que cuando lo vives, todo cuesta, la habitación, la comida, las mujeres y los amigos, toda salida tenía un valor que ya pasaba lo simbólico y todo eso me mandaba a trabajar y a dejar de escribir, recuerdo que te dije que me esperes un rato y nunca más te volví a ver, claro tu si me quería y yo no te quería, no de esta manera, tu cuidándome, dedicándote a mi y yo mal viviendo a tu lado, por eso me largue y te deje como último recuerdo la cuenta de aquel, lugar, claro a ver si así terminabas por odiarme tanto como yo lo hacia, ahora claro buscando mi final me encontré con la puerta de mi casa, la llave de mi habitación, la computadora donde escribo y te escribiré poema y uno padre permisibles que me sonríen cuando paso de volada a dar los últimos exámenes del curso, prometo llamarte solo déjame encontrar tú número.

18 de julio de 2008

Paso al costado

Siento mucho si mi sombra te incomoda, si es que ves tu salida en mis ojeras, tu negativa en mi silueta. Disculpa el reproche de responsabilidad, de que en tu soledad confundieras a la mía, de que una vez quise poder imaginar, que me deje llevar, me envalentonó la nueva vida, diferente a la primera vez, más cambiado, más mayor, más leído, pero igual de ingenuo. Perdona mi tropezón de soñador, sé que no lo buscaste, que quizás tú también te confundiste, no creo seas tan canalla. La culpa es de ninguno, quizás de Bryce que me hizo andar enamorado, disfrazando a Lima en París, buscando a mi Sophie, por la facultad, por el cine, por cualquier bar.

Absolvamos ambas partes, ni inocente ni culpable, ni víctima ni victimario, ya nos estamos acostumbrando, no es la primera vez. Sólo queda agradecer que sea ahora y no después. Lamentar que no se aclaro todo en un principio, dar mal paso a la desconfianza, a dudar de cualquier guiño comprometedor, mejor sería si es que no se les ve. Ni regresar a los recuerdos, ni revisar fotos, menos releer lo que se decía ayer, lo quizás nunca se debió decir.

Dame tiempo y quizás no te incomode, préstame fines de semana, lléname de trabajos, dame libros que devorar, historias alegres donde si hay finales felices. Quién sabe, cuando nos veamos quizás ya todo esto haya pasado, aunque de momento, mejor no arriesgamos.

12 de julio de 2008

Con-fusión

Una vez más me perdí en el juego de creer, de crear, de ver a través de tus ojos por mí, para mí. Una vez más estuvo esa confusión. Tú eras distinta, pero igual, había más en tu mirada, buscabas más en tus preguntas y yo cada vez que podía, te entendía menos, bueno, no había mucho de diferente en mi, mejor dicho todo seguía igual o volvía a ponerse igual, es que tú te perdías en el camino y yo te encontraba cuando andaba perdido, pasa y sucede que cuando andas ocultando el azar, el llenar de soledad, en tu confusión o seguridad que me llene de dudas o me asegure verdades contadas, quizás ande con tu imagen en el rabillo del ojo, en la mirada rebelde que te busca cuando yo le grito una vez más, ya no más, pasa que cuando miro y no lo hago, cuando van los temblores más cercanos y atino a la risa mal aliada, para buscarte en ese retrato para el no olvidar, para detenerte en el espacio de los tiempos que irán de lo lejano a lo quizás nunca olvidado a ese momento en que todos andemos prometiendo no volverse a mirar con los ojos del sueño perdido de esos que le llaman confusión, tú sueltas las barajas con la timides que te dibuja y yo con la soltura que me invento escojo todas pero no cojo ninguna, mientras te veo mirándome, buscándome, jugando a querer a sentir, dibujada cuando hablabas, cuando sonríes y me miras acompañada de un brillo especial y luego te pierdes en el camino del olvido y yo cada vez que puedo te entiendo menos, o te entiendo mejor y bueno ya sabemos que pasa.

Buscando olvido

Y es extraño el olvido. Es extraño mirar de la ventana, dibujar la mañana y solo callar. Pasa que cuando te busco, me marcho antes. Tú andas entre sombras o marchas en desfiles que los ojos retratan. La fotografía que tuve de tu risa, la imaginación que te di muchas veces.
Los años que robaste en tiempos modernos, tienen ahora otro matiz, otro color, otro dolor. Ahora busco el olvido de tu recuerdo. Imagino que en ese andar del tiempo, en ese jugar del vino, estarás gritando presente. Por eso de mi ausencia en todo, por eso me escape apenas pude y salte sin mirar a donde. Aprendí a asimilar la ausencia y disfrute más de mi soledad.
Ahora escribo más, me salen más cuentos y todas cada vez te dedican menos líneas. Empiezo a dibujar otros labios, aunque me queda algo de tu sabor, la amargura de las mañanas o la resaca quizás, pero ya lo estoy consiguiendo, de a poco me convenzo. No hace falta muchos tragos. Todo va por buen camino. Te lo juro amor, digo, mujer, carajo como jodes, de nuevo hay que empezar.

10 de julio de 2008

Vagabundo

Ahora que me retiro sin compañía, cuando la soledad me alcanza sin que yo la haya buscado. Me siento tan parecido a ti, vagabundo amigo, que acostumbrabas finales solo, caminando por una raya blanca divisora de una carretera, que terminaba en un sol falso de escenografía hollywodense. Cuantas veces cometiste errores de los que no te enteraste, cuantas veces tu bondad te llevo a caer en las manos de la policía, tan canalla y tan dispuesta a servir, siempre a otro y nunca a ti. Huyendo a saltitos; un, don, tres y a correr otra vez.

Errante eterno, ingenuo y listo, que cuando lo abandonan siempre ríe, y camina por sobre los talones, levantando los pies, con el ya clásico andar. Que corría siempre, que saltaba, que tenia un perro, un amigo niño, una amante huérfana, un hambre inmensa; un, dos, tres y a correr otra vez.

Querido Chaplin con la ternura que inspiras en una sola mueca, con el silencio que solo rompe mi carcajada, con tu crítica al capitalista, con el sueño enamorado, y el cariño hacia los demás. Maestro Charlote y tu sucio bombin, tu saco corto y pantalones anchos, tus piruetas y maromas que emocionaron a la platea, tu bigote hiperactivo, tu voz callada por negligencia de la tecnología; un, dos, tres y a correr otra vez. Comiendo un zapato, o criando a un pibe, mecanizado o dictador, huyendo siempre o feliz en la carcel, solo o esporádicamente acompañado, eterno y siempre eterno. Básico y simplemente genial.

7 de julio de 2008

Seguro

Yo iba seguro. Decidido a declararme, a dejar de reprimir a mi pecho en su agonía. Con la situación muy estudiada, con muchas amanecidas. Meditando técnicas, tácticas, acciones y estrategias. Rutas de escape, planes de contingencia. Me llene de supuestos, teorías, agregados y esquemas. Seguí fiel a mi metodología, recitando palabra a palabra mi relato estudiado, no me falló la memoria ni muchos menos la lógica. Llegué al éxtasis de mi prueba y me acuerdo que teniendo todas las respuestas, me cambiaron las preguntas.

5 de julio de 2008

Inalcanzable

Aquí va la balada de la vida privada
de un lector recién adherido a estas mentiras.

Se extraña mucho cuando no se ve, se extraña más cuando se está lejos, muchísimo más si era de otro, no hay comparación si es inalcanzable. Se sienten más largas las distancias y el regreso brinda, mas que pretextos, oportunidades de lucha, de reinvidicación, de hacer lo que nunca se decidió empezar.

En pie de lucha y conciente de que hay muchísimo por hacer, se dejaron atrás las trabas, la conciencia de lo inalcanzable. Huimos de otros ruidos menos suaves, preferíamos el terciopelo de una trova limpia, de un bar amoblado, de un rincón para solteros que querían dejar de serlos.

El alcohol envalentona, hace que las luchas decididas a librar se peleen hasta el final, que se pase la línea y se propongo muy rápido lo que quizás se debió dilatar. Se confiesa la condición, el arsenal a la vista y el corazón expuesto. Se recibe reciprocidad, sentimientos mutuos, un beso que calla al ruido de la Lima extrañada, que se ve en la inmensa negrura de un mar infinito, que se pierde con la noche, que no se sabe cuando termina, igual que ese beso.

Pero el final es capricho, y te deja la espera. Pide tiempo que no se tiene, para tomar tranquilamente una decisión. Sientes la necesidad de acortar días, el miedo de apresurarlos. Te deja el consuelo de unos puntos suspensivos, un abrazo digno de ser grabado, de anudarlo a la noche que me regalaste, igual que ese beso.

29 de junio de 2008

Lluvia menguante

Garúa de Lima, Lluvia menguante que resbalas entre los detenidos, entre los árboles que bailan con el viento, que juegan con el tiempo, garúa que pintas las veredas con la tierra hecho barro, garúa de los antaños, de las vistas de lo lejano, de los caminos con el abrigo y los avisos a las ventanas, garúa de ropa húmeda, de lentes empañados, de poesía de nostalgico, del que busca tu arte en tus caidas, en tus bailes de viento fuerte, en el resbalar de las sombras de las medidas como única voz que le canta a tu oído, garúa que avisa suave, que canta en susurro, y se muestra menguante. Garúa del grease de Lima, de la ácides de la capital, espejos de la calle garuada, gotas de agua, gotas de sangre, gotas barro, formas humano, manchas, mojas la vida.

Garúa, kamikase del cielo, realista de las nubes, suicida del clima, escupitajo de los dioses, rocio de las damas, de las rosas, de mi rosa, saludo de los altos, lenguaje de los aires, que hacemos hoy detenidos entre tanto y tanto este tiempo, tanto y tanta nostalgia, tanto y tanto arte, hoy me resbalas me cuentas al oído tu mensaje y prometemos no abandonarnos ya sea en los cielos o en la tierra.

28 de junio de 2008

Lluvia y despiste

Lluvia de otoño, mes de junio. Marginada amiga, compañera fiel. Que eres pequeña en Lima, temblorosa y suelta de un cielo gris panza de burro, que dejas al viento jugar contigo y con su cabello, que aburres a los viejos y deprimes más a los deprimidos. Lluvia menguante que veo hoy por el alumbrado público, por algún poste de parque. Que escucho bajo hojas altas, como paraguas natural, que chorrean gotas fuertes, gordas y maliciosas sobre mi camisa, sobre alguna rama, sobre algún escote.

Garúa que juegan los niños libres de dificultades, que se mojan y se embarran, que no saben lo difícil que la vida les será. Que jugué de niño, que disfrutaba solo, cual espécimen raro, que le escupía al sol, que le reclamaba su brillo. Cuando yo solo la elegía, y respetaba su tímida caída, su aire de melancolía por recordar las diferentes Limas que alguna vez mojó, de incas y caciques, de burgueses sin capital, reyes sin corona y Távaras sin señoras.

Sigues cayendo, pero ya los niños crecieron, la ocupación les ganó, el dinero, el empleo, una boda por lo civil. El futuro maldito y desolador, un mañana que nunca se vuelve hoy, un ayer de solo recuerdos y un presente de tanto despiste, que ni me permite disfrutarte.

25 de junio de 2008

Iniciar

Nos escapamos a tientas, entre tumultos y murmuraciones, con la duda puesta en el otro, de si esta seria la noche, de si por fin cruzaríamos al campo donde muere la amistad. Ya abstraídos, con la lengua suelta, con las manos que juegan, las sonrisas que se llaman, los llantos que estorban, los abrazos, los peñizcos y el silencio incomodo, temíamos aún iniciar algo, dar pasos cortos que veíamos gigantes. Que tomes la iniciativa, aunque no debas, que hagas ridícula mi timidez, mis trabas y tartamudeos, las torpezas y palabras fuera de lugar. Mi estilo machista de querer solucionarlo todo, de no saber escuchar, de no poder iniciar lo que por naturalidad me corresponde.

Se dilata el tiempo y se vence al frió, la noche cómplice me acompaña y siento estar jugando de local, mas aún la palabra es terca y suelta menos de lo necesario, no sigue consejos, ni reflexiones propias, se calla y blasfema sinsentidos, trivialidades, nada que ayude a poder iniciar.

Así el escaparate se acaba, no se calla el reloj, intentas manotazos finales de iniciativa, yo busco maneras seguras de seguir al viento. Me resguardo en respuestas ambiguas, en frases sin compromiso, omitiendo lo incómodo, pensando algo seguro para iniciar. Buscas tú que soltemos un “te quiero”, un comienzo real. Lo busco yo, lo encuentro, me decido a soltarlo, pero tu tren ya había salido.

22 de junio de 2008

Tú y ella

Pero a donde has venido a parar, en tu escritorio, sollozando, lamentando una pelea de pareja, un error mutuo por el que ruegas poder pedir perdón. Que te permita olvidar ese desplante que te hizo y su reacción tan sin sentido, ya que al final algo de culpa sientes haber tenido.

Como has terminado, intentando llamarla para buscar conversar, romper su barrera terca y rogarle te deje perdonarla.

Mira que la sigues llamando. Timbra 3 veces y te cuelga, escuchas el disco que te regalo y tanto detestabas. Las canciones se estorban y tú haces una carta de solución con sus fragmentos. Una elegía “Frankestein” con citas de Alejandro Sanz, al que ayer no le oías y hoy como te hace sentir, con la mano al centro del pecho, cantando rimas que ni tú sabias que sabes.

Mañana hablarán. Ahora, ahora descansa, todo se arreglará y ella te dejará que la llames, que seas tú el que pida hablar, que ices bandera blanca y ruegues seguir como seguían antes. Tú tan pisado y ella dejándote perdonarla.

19 de junio de 2008

Oído a la Situación

A ti que me escuchas
y fuiste testigo de una sinceridad
a la que ahora le temo

Yo le cuento mis cosas a todo el mundo, espero transmutar mi realidad en una pantomima hilarante, en una escena del teatro de mi vida, donde todo es comedia, donde todo es muy superficial. Y así fue como te lo conté, aunque tú me leíste entre líneas, entre una mueca triste, que en la noche se hacia tristísima. Reaccionaste como yo no pude, con la ofensa que te lleno el rostro, lamentando la decisión que se lamentaba en mi casa, profetizando lo que Dios profetizaba, “eso no durará”.
Escarbamos juntos capas de resistencia, analizamos los problemas que prefiero llamar situaciones, los de mis padres, los de mi hermano, los del pasado y la fuerza que nos dejaron. Estaba nervioso, muy triste, muy preocupado, insultando por insultar, derramando lisura de una boca entreabierta, y tú ofendida “no hables así”.

Mas, así pasa, como pasa el transito y el eco de los cláxones. “Mierda, cuanta bulla”. Y tú, con otro “no hables así”. Como seguía diciendo, así pasa, se habla de los problemas; perdón, situaciones, para acallar su alarido. Aunque familia es familia, y no se este de acuerdo, aunque padres son padres y no se este, mucho menos, de acuerdo. “Mierda, discúlpame, es la última vez”.

Y pasa la noche, tan rápido que asusta, y uno se muestra tan sincero, que teme, y uno observa las bondades de una gran charla, de alguien que te escuche, que te escuchen cuando no intentas pantomimas hilarantes, ni disfrazas nada, ni intentas divertir. De que pena, pero así es, de las bondades de la empatía, de situaciones difíciles ya lejanas, de la fuerza que te llena ahora el pecho. De que fuiste una ayuda enorme con sólo saber escuchar.