9 de mayo de 2012
Mi Vicio
Ayer intenté nuevamente dejarlo, pero el vicio se colaba en mis avenidas, ofreciéndose libremente en la calle, provocando a los transeúntes y colándose en mí retina. Las cuadras que camino hacia mi casa son una tortura, puedo verte, puedo olerte, puedo sentir tu sabor en mi boca con solo pasar a tu lado, ya no encuentro salida, porque un vicio es un vicio, y todos tenemos una adicción; no puedo ir contra la corriente, prefiero devorarte en el rincón más oscuro de la pollería, ahora si lo juro, mañana empiezo la dieta.
1 de mayo de 2012
A velocidad de tardón
25 de abril de 2012
Las piedritas
El amor y otras mentiras
24 de abril de 2012
Salud
18 de abril de 2012
A paso de enfermo
3 de abril de 2012
El Mudo
Puede ser peligroso salir tan tarde del trabajo, ya los buses pasan más lejos y con menos frecuencia, y aunque somos pobres, nunca falta algún ladrón que intenta robarnos a golpes nuestra nada. Y hay que volverse invisible a la hora de entrar en la casa, mamá está enferma y no quiero que se despierte, y hay que quedarse mudo cuando se llega a la casa, mis hijos tienen clases mañana y no quiero que se despierten; a veces mi mujer llega más tarde, yo la espero, otras veces la encuentro dormida y quisiera besarla en la frente pero tiene que trabajar mañana y no quiero que se despierte. Los días libres se buscan cachuelos y se puede conversar con la gente, se puede escuchar a la gente hablar, se puede ver a los otros hablar, se puede leer a los otros en el diario, a la parte que crece en la estadística, a los que cruzaron la línea o a los que solo la ven en gráficas, a los que teorizan la pobreza, resumen mi rutina y ensayan formas de combatirme. Los puedes escuchar hablar, los puedes leer decir que el país crece, que la economía salta, que la felicidad brota de los árboles y el oro esta bajo el polvo de mis zapatos, que este tiempo es el mejor, que el sol brilla por igual para todos, que hay una parte fea de la estadística, que no se adapta, que no sabe aprovechar la bonanza, que el pobre es pobre porque quiere, que es en vano ensayar alguna ayuda... Si tan solo tuviera voz para contestar
31 de marzo de 2012
Viaje sin aviso
22 de marzo de 2012
Tan bueno y tan malo
¿Y si no cargo con esa costumbre? ¿Ni me acomodo con las apariencias? Si mejor me escondo en las guaridas de la noche y descanso de tanto esfuerzo en vano, de tanta mala fatiga, de tanta promesa incumplida. Si con las horas consumadas escapo por cualquier avenida y caminando entre extraños me descubro buscando los pasos y me alzo el cuello del abrigo viejo. Si exhalo neblina de este clima tardío y acomodo el frío del cuerpo llamando una vez más a la mentira. Sonrío para convencer a quien me siga hasta uno de los infiernos de Dante, dando entre besos mi saludo y despido. Si mejor volteo en la esquina antes de llegar a la meta, termino una vieja pelea que todavía no empiezo y para no terminar tan mal parado suelto como excusa el descanso en el piso por la golpiza recibida en pago de mis conductas impulsivas. Si me olvido una vez más tu nombre y llamo a la persona equivocada, si tu luz salvadora ya no cabe por estos pasajes y mi traición a todos es la mejor excusa para ser el mejor amigo. Tan bueno y tan malo, que disfruta de eso pasajes raros y antes de despedirse suelta una sonrisa carcelera que los condena, que me condena.
14 de marzo de 2012
Manaña Rara
28 de febrero de 2012
Me gusta mañana
7 de febrero de 2012
Excusas de equivocados
Reos de Nocturnidad
30 de enero de 2012
Onomástico XXIII
/Puede que tú lleves prisa y los años se te suban a la maleta/ /mientras tanto permítele al tiempo, que es ajeno te dibuje mejores siluetas/ /y si alguien te convida una sonrisa pídele siempre otra de vuelta/ /y si alguien te inventa una excusa, dale un beso de respuesta/ /Estimado no olvidemos el viaje a la ciudad que nos llene la bohemia/ /no olvidemos el lapicero que siempre nos soltará grandes treguas/ /Es un hoy al que siempre llego tarde y pero al que hace 22 marcaste la tarjeta/ / Cada cuanto y de tiempo vendrán alguna rabietas/ / reclamaran el aletargamiento en el que caigas si no activas aquella capacidad curiosa, humana y libertaria de querer que se quiera un mundo que respira mejor y que mira al rostro del otro sin pena, bronca, ni dolor/
…Y ahora que los días de enero han caído en los relojes despiertos, que te acomodas la camisa y miras a la distancia los meses que se vienen, que brindas unas copas con amigos y enemigos y acomodas una cifras que desacomodan los usuarios. Anda a la calma de un sueño extraviado, vuelve a prometerte que esta noche es diferente y que mañana. Sí, mañana, cuando ya seas un año más viejo empezaras ese rumbo que te permitirá dejar de ser Prometeo Encadenado.
Feliz Enero mi estimado Hermano menor
25 de enero de 2012
Siempre, Siempre, Mucho Siempre.
Vamos vieja, aun falta un poquito, no te preocupes que yo voy delante, sé que no estoy mucho mejor que tú pero siempre te voy a cuidar. Toma mi mano como antes, como siempre, déjame guiarte por las calles y los años que delatan nuestras arrugas, yo seré tu bastón y tú serás mi compañera. Aún puedo luchar por ti, por buscarte un gramo de sombra en la calle ardiente, por conseguirte una banca donde puedas descansar tu fatiga acumulada; aun puedo acercarte un plato de comida y un vaso con agua. No me niegues esa rutina, déjame el tiempo para verte sonreír y arreglar tu cabello como a los 17 años, déjame darte mi abrigo los días de lluvia, prepárame una de esas cenas que compensan el trabajo de obrero sin vacaciones ni jubilación.
Sé que la vejez es horrible, a veces hasta indigna. Parece como si todo lo malo que hicimos en nuestra juventud regresará a pedirnos explicaciones, pero a tu lado la tortura es menor y vale la pena despertarse adolorido una noche más, no necesito esperar la atención de nadie si tengo la tuya, ¿me escuchas?
Vamos vieja, deja que nuestras manos se juren amor eterno, mientras mis ojos ciegos descubren que eres más hermosa ahora que solo te puedo ver en mis memorias, abrázame como nunca, espérame como siempre. No te olvides, recuerda que tú jurabas “Siempre, siempre, mucho siempre”, entonces, ¿Por qué me has dejado, vieja?, ¿Qué voy a hacer sin ti?