22 de marzo de 2010

Que tal

Bueno como empezar. Que tal, cómo te ha tratado los días, ¿tiendes a mirar con ánimos la mañana? ¿hay tardes que preferiste olvidar? cómo crees que se te ven los ojos después del llanto y cómo sientes que te va saludando la rutina, a dónde escapas cuando las cosas no salen como pensabas y dónde empiezas cuando visualizas una buena idea, ¿crees que puede confundirte la pena? ¿sientes que se te agobia la razón? se puede explicar una sonrisa y confundirse en un breve mirar, entiendes cuando te dicen que es cuestión de tiempo, ¿crees que puedes soñar despierto? tiendes a bajar la mirada cuando te asusta la vida, ¿qué haces para robar una sonrisa? y como confundes un quizás sin agregarle el ¿por qué?, ya sabes que es cuestión de días, ¿nadar? jaja igual todos tienen sus argumentos ¿y tú? Comprendiste bien la clase, ¿no callaste alguna vez? y miraste a tus amigos sin soltar muchas verdades. ¿Tienes ánimos hoy? llevas bien la mochila, la maleta, tus apuntes, los trabajo, tu LIBRO, estas escuchando esa canción, sí, aquella que suena tan bien en una tarde de viento por magdalena, o en la ventana de un carro. Cómo es...Like A Rolling stone...jajaja ¡despierta! y responde no mis preguntas, sino las tuyas, obten un resultado, ojala y sea el indicado, sino...bueno suerte entonces, ya vendrán nuevos días para volverse a equivocar, jajaja no te olvides existe una planta en mi jardín que baila con el viento.

20 de marzo de 2010

Para los días en que muere el verano

Para los días en que muere el verano, celebre que el sol ya no quema tanto, y que el viento es feroz con los carteles. Antes de salir de casa asegúrese de llevar algún aparato reproductor de música, unos buenos audífonos y ropa fresca. Camine despacio, aproveche que ya no tiene que buscar refugio en las sombras de los edificios, disfrute de la vista a su alrededor, recuerdo que se muere el verano y con el se van sus chicas de oro y piernas infinitas. Al llegar al paradero, no se estrese tanto que el viento es fresco y la espera podría desesperar menos si recordó llevar su reproductor de música, suba relajado a su vehículo, localice un asiento con ventana (esto es importante) si se puede coja uno de los que se encuentran al final. Y ahora súbale el volumen a sus audífonos, que corrija la melodía los defectos de su viaje, abra la ventana y ríndase ante el viento que lo envuelve, si lleva el cabello largo el placer se multiplica, piérdase en las curvas del tiempo que se deshace ante usted, aproveche la velocidad de su alocado conductor, si ronda por ahí el atardecer, siéntase afortunado, porque escapan del sol los mejores colores del cielo cuando esta por irse a dormir. Olvídese del sillón de cuero que lo lleva, flote, cante, respire, despéinese, disfrute de las últimas tardes cálidas y los últimos shorts del verano, si también se muere un amor, puede que le alivie un poco la pena.

Se recomienda ir escuchando “Like a rolling Stone” de Bob Dylan, o “La rueda Mágica” de Fito Páez.

19 de marzo de 2010

Escribamos por los dos

Tenemos en los bolsillos los dos. El aún que tienes todavía y llevamos de nuevo los dos. Lo que siempre repites en tus cartas, aunque digas que no pida por favor, solo sé que tengo dos notas, que escribí para una canción de amor, donde te convertí una vez más en mi musa.
Mujer serás la versión que compuse hoy de los nuevos poemas de mis hojas, donde siempre no haya ese adiós que tú buscas y yo no lo encuentro fácilmente. Yo sé que esto es de los dos, pero siempre anduve distraido para poder componerte una versión de la vida donde no haya más motivos, para que no pidas por favor, ni tengamos que soltar muchas excusas. Quizás no todo es canción para los dos y versiones que nos robaron con los días, no te preocupes yo sufro por los dos para tener que cargar esa rutina y tú te permitas lo que es. Esa genial y esculpida sonrisa, ya lo sé, no pido por favor, lo entendía en esa carta vieja en que hablabas muy bien por los dos. Cuando decías que hay prisa para poder entendernos mejor y obtener los nuevos resultados. Donde yo componia por los dos y tú lo cantabas a mi nombre.

18 de marzo de 2010

Yo queria cantarte un poema

Yo no quería cantarte esa canción/ esa melodía no iba bien con vos/ esa otra idea que compuse en otra ocasión/ es la melodía que te dedico en mi canción/ Mujer, tendrás y llevaras todo lo que te pude dar/ y yo tendré algo más que aportar/ esta vida que no me dejas cantar/ y ahora que el tiempo esta dispuesto a pasar/ y que yo no encuentro los poemas para dar/ serás mujer, el emblema de mi hoy/ y yo tendré que esquivar tu razón/ Serás mujer el poema de los dos/ y yo tendré que escribirte otra canción/ Jamas me digas que nunca más/ y no me pidas decir jamás/ ya sabes la vida nadie la podrá explicar/y yo sólo quiero cantarte este poema/ aunque tengas sueños donde no me invitaras/ y yo que quiero solo recitarte más/ tendrás motivos para darle a la razón/ y yo que pierdo sin saber ser perdedor/algo se puede escribir en una canción/ ya sabes mi vida no voy a pedir por favor/pero daré los motivos para enfrentar al hoy/igual tú sabes/ me desnudo ante ti/para que sepas lo que voy a pedir/ mujer y sonrisa tendrás que comprender/no es fácil poder no componer/ y aceptar que todo acaba como una canción/

Desde mi jardín

Sabes hoy busque en mi jardín aquella plantita que me llamo la atención en una tarde diferente y hoy que todo una vez más se hace distinto. Te encuentro girando con el tiempo totalmente descubierta. Si pues, los rayos solares alumbran tu nueva dirección y tu bailas con el viento de la tarde que en magdalena se llena de neblina como fondo de un cuadro impresionista. Sabes la mañana te empuja al final del camino y encuentra los motivos de los días, de los escritos que robe en algún momento difícil para tentar a la suerte, digo a tu suerte. Para crear un buen paisaje que nos permita armonía; digamos que para los dos. Plantita de mi jardín hoy no iré a regar, me detienen unos versos que recito sin observar, mientras busco la sonrisa que escapo también de mi jardín. Tendré que romper la calma y llevar a cuestas los silencios que te detienen una vez más. Plantita de mi jardín mañana pediremos un deseo que no te lleve el viento y no te gane el tiempo, espera la melodía que iré a componer y déjeme ordenar los versos que encontré en tu ausencia desde mi ventana hacia mi jardín.

16 de marzo de 2010

Carta a una amiga

Amiga por qué cuando yo quiero autoengañarme, sentirme más superado, creyendo que ya encontré el manejo de estas olas marinas que revientas sin parar, tú apareces colgándote de mi pierna izquierda, generando un peso peso de ahogado y me sumerges junto a ti para tratar de ver juntos en esa negrura que provoca la profundidad del mar. Y por más que queramos e intentemos divisar algún camino, ya sabes... es difícil no dar manotazos de ahogado.

Y por qué cuando tú andabas en una balsita de los meses vividos. Aparezco yo, pidiendo tu auxilio como un loco cansado de tanto intento fallido, dando muestra de mi falta de aprendizaje de nado, y  sin  controlar mi desespero termino rompiendo tu balsita de los meses vividos, tirándote, una vez más, en este mar de ahogados perdidos, de salvavidas ignorados (que aún no sabemos ver) ¿Por qué seguimos en alta mar? Quizás creyendo que llegará en algún momento la mañana con su calma de momentos superados, para así poder dejar de intentar tanto nado, tanta construcción de balsitas, por qué en esas noches amiga, en esas noches de marea alta. O llegamos a la orilla totalmente cansados o descansamos de esta lucha y morimos ahogados.

9 de marzo de 2010

Parte de un cuento II

¿Ya sabe? Ella ya sabe que te quieres despedir, sabe de tu sueño, sabe que has asumido su sacrificio, has determinado su sentencia, ¿ella lo sabe? Y tú como piensas llevar esto de la mejor manera, cuáles son tus argumentos para con ellos, para con todos, sabes que va a llegar el día en que miles de flashes te apunten directo en las pupilas dilatadas y que estarán atentos a lo que vayas a decir, ¿acaso has preparado un discurso? ¿Gritaras arengas al amor? ¿Dirás, madre yo te amo ante el estupor del mundo? Quieres que te entiendan, buscas que lo hagan, o sólo esperas que los resultados sean lo mejor posible para tus sueños, pero… y los argumentos, la historia para la noticia. “Mujer mata a su madre porque le hacía la vida imposible” o “El dinero y la ambición sucumbieron en la joven que mando a matar a su madre” y que tal suena “Joven determino el sacrificio de su madre como parte de la satisfacción que necesitaba” van a poner al costado (loca) jajaja, no creo que funcione, ni tu sueño, ni tu hedonismo, ni los conflictos de las ideas que te planteabas. Tu visión de la vida se oponía ya a la existencia de ella, era un conflicto que iba a terminar en un salto de calidad, en una nuevo forma de vivir sola y amándola con más fuerza. ¿Por qué ese tarareo? A quién le cantabas esa mañana en que nadie y mucho menos tu madre presagiaba los acontecimientos funestos, cómo era la canción… yo intuía que esto mi amor se rompía y esto es siempre así. La verdad es que todo fue tan extraño, tan extraño al fin, voy buscando el polvo de dios, yo bebía para irme de aquí, cada vez que pienso en vos fue amor, fue amor… ah claro cómo olvidar esa canción, si la cantaste muchas veces junto a ella, inclusive fueron a su concierto, tu compraste las entradas y las pagaste con tu primer sueldo. Y ahora… que más se puede decir, había una necesidad que marcara ese sacrificio, que determinara esa acción, acaso fue sólo un impulso, ¿una locura?...jamás, yo solo quise que ella sea feliz y yo también.

5 de marzo de 2010

Despedida

Y ahora que la noche de a poco va reclamando por tu ausencia, ahora que viene el luego y no hay disimulo que cubra las consecuencias, ahora que nos miramos varios segundos, queriéndonos en velocidades infinitas, mientras íbamos cayendo en la idea que lo mejor era esa despedida. Y ahora que te robe el silencio y declame, ya no la poesía de otros días, y que tu ibas perdiendo el aliento mientras buscabas los argumento que expliquen el sentimiento perdido. Ahora que no hubo tiempo más que dar a los motivos y teníamos la duda sobre la seguridad con la que nos despedíamos. Ahora que esos segundos en que pudimos revertir todo los miramos de reojo irse, yendo, de a pocos. Confiados en la virtud de nuestros días fuimos dándonos la espalda con los temblores en los labios. Ahora que mis pasos están, ya distantes de los tuyos y mi mirada hacia los costado, no te encuentra, cuando te busca en plenas caídas de la certeza. Ahora que somos consientes de haber escogido lo mejor por más que exista alguna duda que flota en los barquitos de la costumbre. Ahora que me voy convenciendo de las decisiones que se han tomado y que voy entendiendo que el dolor que se me esta escapando por la garganta tiene ese, tu recuerdo que iré soltando con el tiempo, mientras vaya teniendo la certeza y se vaya escapando la costumbre. Alguna duda extraviada, una añoranza fugitiva, un -Amor, como has estado. y un ahora -Nos vemos luego, ya distante, más extraños. Tú sonrisa, yo silencio y todo esto tendrá sentido cuando la despedida nos duela menos.

26 de febrero de 2010

Lágrimas

Me duelen tus arrugas
A veces
Cuando el tiempo juega conmigo
A carreras de tortuga

Me duele tu adiós
Siempre
Y todo lo de ayer no cuenta
El verdadero amor se va contigo.

Me duele tu silencio
Y el mío
Las distancias que te invento
Para huir sin ti.

Me duele tu amor
Familia
Si no se suicidara nuestro futuro
Si no le ganasen las lagrimas a mi corazón.

24 de febrero de 2010

Una parte de un cuento

Tú estas sentada, miras el reloj y sientes el golpe que va marcando con el pasar del tiempo. Sabes que no puedes fingir y que no quieres evitar lo que sucede atrás, tienes noción de los aconteceres, es más, participaste en el repaso, fuiste firme cuando los miraste a los ojos repitiendo estar segura de todo y les exigiste actuar con cierto cuidado y con la misma firmeza la miraste a tu madre y le diste aquel beso de judas que más luego te iba a sentenciar. Ahora miras el reloj que va avanzando y atrás continúan avanzando los desconocidos, tú tienes un crucifijo donde pides, no el perdón, sino que guíen el alma que va yendo, porque sabes que no es cuestión de falta de amor, si no de entender mejor las cosas. Ahora suena el televisor que usaste como distracción, aumentaste el volumen para no tener que escuchar ese suplicio, aunque sabías que más era un sacrificio preferiste evitar la suspicacia de la conciencia. De seguro que esto luego será tu condena, pero tú prefieres mirar ese vaso de manera más positiva, y ponerte en el mejor de los casos, donde nadie se dará cuenta que hubo algo que gesto esa noche, mientras atrás se oye un grito que exige tu presencia. Ahora el celular suena, alguien llama, dice que todo acabo y un silencio te reclama mientras tú, totalmente calmada vas visualizando tu futuro sin lo matices de lo negativo, no sientes que amas menos, todo lo contrario esto un sacrificio que hace ella para ti, es así como demuestra cuanto es que te esta amando, tú meditas, miras al cielo, le agradeces la corona te que queda como herencia y ahora en plena noche de los aconteceres, mientras otros se dan besos de buenas noches, tú le lloras junto a tus cercanos y eres partícipe del acto fúnebre hasta el momento que vayas a la cama y la expresión de tu rostro vaya cambiando, ¿qué es lo que se ve en plena oscuridad de tu alcoba? ¿no es acaso una sonrisa? niña traviesa, das la gracias en tu rezo por tanta dicha permitida y entre los últimos pedidos para el cielo pides que cuide esa alma que le envías.

Nota: Este escrito pertenece a un cuento mayor que va agarrando forma con el pasar de las líneas, ya se verá como termina.

20 de febrero de 2010

Más de doscientas mentiras

Uno inventa siempre la misma mentira
Del mal amor acostumbrado
De la noche lunera lunada
De los viajes sin retorno hacia la nada

Uno cuenta siempre la misma mentira
Incluso, a veces, inventadas
Con las manos amarradas
Desde el punto hasta la coma.

Uno copia siempre la misma mentira
El sombrero y el estilo
Las malditas madrugadas
Los quitapenas que dejan resaca.

Uno vive siempre la misma mentira
Del falso suicidio y las lagrimas de verdad
Mientras las rosas solo dan espinas
Y ya suman más de doscientas mentiras.

8 de febrero de 2010

Tardanza una vez más

(Parte 3 de 3. Inicia en "Respiros y Olvidos" y continúa en "Carta, si aún se puede llamar así")

Bueno viejo amigo me ha llegado tu carta, me alegra saber que sigues vivo, aunque siempre tuviste una falsa tendencia al suicidio recuerdo que tu verdadera tendencia era al drama, confieso que me causa gracia este recuerdo y admiración recordarla, te escribo porque me entero de tu libro, estuvo muy bueno, aunque todavía no lo termino, porque los ojos se cansan muy rápido, si de joven gustaba mucho del sueño, ahora de viejo no es la excepción, prometo terminarla antes que acabe el año, me alegra saber que te has animado y dejaste la pataleta de ya no querer escribir por la ceguera, algo me dice que si voy todo esto termina siendo una pereza de abrir los ojos, pura legaña vieja, esos tu dramas, pero igual no te reprocho, porque como ha ido la vida creo que yo también quisiera ser ciego, sospecho que ahora miras lo que quiere tu mente y podrás vivir más en tus creaciones, creo que al final terminaras metiéndote de a pocos en tu último cuento que su final terminará siendo con el tuyo.

Viejo amigo, recuerdo el día que te fuiste y entre envidia sana te dije mal parido que dios te acompañe en el viaje, esta demás decir que soy ateo y que las bendiciones tenían otras intenciones, pero igual sabes que te estimo, aún eres mi menor y no sé porque te haces más viejo, una vez más se agradece el saludo y que me hayas devuelto el recuerdo de un amigo, yo no deje mi Perú querido, aunque muchas veces me largue de acá sabía que acá me tenía que quedar, te agradezco los buenos recibiemientos en esa ciudad hermosa, lástima que ya no pueda darme otro viaje, ya la piernas no aguantan mucho trajín, y el corazón no esta para cambio de climas, saludos a la mujer desconocida ¿será tan parecida a abril? vez que tampoco la olvido, que será de ella y cuanto de los recuerdos serán reales y cuanto invento puro de los escritos

Sospecho que te sorprenderá recibir esta carta el 30 de enero, de viejo quise corregirme y ser por primera vez puntual, mis nietos, me dijeron que aproveche la tecnología y me pusieron en la agenda electrónica un aviso que me recuerde que debía escribir, un plan contra el olvido, que con los años se hace más jodido. Ya sabes, que aunque siempre llegué tarde a todas tus actividades, inclusive tu primer matrimonio y el bautizo de mi ahijado, tú viejo amigo creo que aprendiste a entenderlas, y a no molestarte con eso. Así que en agradecimiento quise hacer un excepción a pesar que tengo los años en contra. Espero viejo amigo que tengas más dicha en este año y en estos días empiezo a escribir el prólogo que te prometí, te mando un libro del Gabo de regalo y unas canciones del gran Sabina, me ha costado encontrarlas ya no venden esta música, pero Joaquín hizo de todo para encontrarlas, sospecho que te gustará, ya las manos no responden bien así que me tendré que ir despidiéndome, un abrazo en lejanía desde Lima se despide quizás por hoy quizás para siempre tu viejo amigo Alejandro.

Nota: Señor le enviamos esta carta que encontramos en la carpeta de mi padre en realidad son tres partes escritas en diferentes tiempos, pero la última parte fue del 30 de enero, ese día le dio un pequeño infarto y estuvo en el hospital que lo llevo varios días ahora ya esta descansando murió un febrero insoportable, pero como siempre quiso; en cama y durmiendo. Me apena la tardanza del envío sospecho que al final él también lo quiso así, digo para no perder la costumbre. Se despide sabiendo que usted fue un gran amigo de mi padre.
Joaquín Sicchar.

6 de febrero de 2010

Discurso de Arena

A todos ustedes

Queridos amigos graduados, en esta su noche vengo a molestarlos con palabras graves que otros ya proclamaron, con citas respetables que nunca recuerdo citar, con uno de mis más recurrentes temas para el insomnio. Queridos amigos, desde mi posición de observador hoy los despido con nostalgia, y espero que el camino no les cambie tanto esa mirada que ahora esconden cuando me dan la espalda y se abren paso hacia la calle, con ganas de devorarse un mundo que nunca llegaron a entender.

Amigos míos, hoy los veo adelantarse, sacar ventajas, les encargo mucho este país, se que también es de ustedes, pero a veces uno se olvida de esas cosas, les encargo que lo miren muy de cerca, si es posible desde abajo, desde el lado más temible de la estadística, desde ese perfil horrendo que queremos tapar. Les encargo mucho la esperanza de mis padres, la de los suyos también, la esperanza de una nueva generación de economistas deseosa de remontar el marcador, con la fuerza que le falta a los viejos sabios, con miles de teorías en la cabeza, con borradores de proyectos en los bolsillos, con ganas de ordenar de una vez por todas el sistema. Queridos amigos, les encargo el futuro de mis hijos, el de los nuestros, cuiden del rompecabezas que les heredaremos, no se los demos muy desordenado, pongamos las pautas, avancemos lo que se pueda, que no nos reclamen nuestro egoísmo, que no se tengan que matar unos a otros por lo mismo.

No se olviden de la jaula dorada que ahora se abre de par en par para que vuelen libres en busca de tiempos mejores, no se olviden de los años de naufragio en San Marcos, no se olviden de la sociedad que nios encierra, destinados están a ser huéspedes de las torres de marfil que me rodean, abran una ventana 2 veces por semana, échenle una mirada a los primeros pisos, a los sótanos, en ustedes esta la solución a algún problema. No se burlen de la imaginación, abusen de ideas ingenuas, ríanse con la nada, aprendan con los niños, quizás algo se nos ha escapado en esta carrera de ser humano.

Hay, hermanos, muchísimo que hacer, y algo peor que una persona indiferente, es un economista indiferente, ustedes son los llamados para curar las dolencias de la Patria, ustedes son los iniciados en esa magia oculta que mueve los hilos detrás del escenario, terminen la maqueta de una mejor nación, no busquen llenarnos de dinero, regálennos calidad de vida.

Queridos amigos graduados, esta noche no es la mía* y me temó no podré acompañarlos, solo verlos con nostalgia, esperar que se tracen un buen camino, quién sabe, quizás más tarde nos encontramos.

*Para mayor sentimentalismo continuar la lectura en "Despedidas", de lo contrario, obviar esta nota cursi.

22 de enero de 2010

Mañana

Hay ganas de volver a las noches eternas, de enmarcar a la luna para siempre en la ventana, de brindar con el viento que mezcla el sueño de los durmientes, de pesar en balanzas de oro las esperanzas de mis padres, de bajar los brazos, ganas de no tener futuro.

Ganas de embriagarme con el folklore de Latinoamérica, con el Tango, con Rancheras y con el vals del puente a la alameda. Ganas de mirar tu reflejo en los cristales, de dibujarte con palabras gastadas que se van enredando en tu cabello, y escribirle de perfil a tu nariz mientras respiras mis miradas y las devuelves asesina. Hay ganas de recuerdos, de tus manos, de sus labios, de tu pelo, de su adiós, de fumarme hasta la última estrella, ganas de ser la primera noche sin mañana que espera.

Hay ganas de evitarse luchas necesarias, de huirle a la oficina, a las ciencias, a las flechas hacia arriba, ganas de quietud, de ritmos lentos y cansados, de destinos sin viajes. Hay ganas de ignorar noticias de la calle, de pasar desapercibido en un pestañeo del sistema, de dejar hacer a la gravedad su trabajo, ganas de no tener futuro, ganas de ser la primera noche sin mañana que espera.

10 de enero de 2010

Se acabó

Llegó la hora en que te cuestan los errores de otros y algo tan simple como un visto, ni si quiera una firma, sólo un visto, tu sello mal puesto, y una estupidez de tu compañera, cierra el ciclo y rompe las cadenas de Prometeo, dejándolo herido de muerte en el desierto del 2010, a la vera de otros buitres que le van siguiendo los pasos. Llegó la hora en que te citan para una última palabra, ese día frente al pelotón de fusilamiento, Giancarlo Távara habría de recordar la mañana en que firmó un contrato en la misma oficina donde ahora lo estaban renunciando. A patadas le han regalado a mi alma su libertad, a mis bolsillos angustia, a los lápices motivos y a la nostalgia excusas; por fin te acabaron muchacho, un ciclo que nunca te atreviste a acabar. Y luego los abrazos, los mejores deseos, las lamentaciones, maldita la suerte, maldito su descuido, es el destino que a veces se disfraza de lagrima para mostrarnos el verdadero camino.

Y llovía mucho corazón, y tampoco había tantas ganas de vivir, más bien de ausentarse, de llegar tarde por última vez, de inventar la excusa final; total, la carta ya estaba redactada, solo faltaba mi firma, un mero procedimiento, solo faltaba que te regodees en mi cadáver y yo inseguro de que mueca debía mostrar. Y fue un viernes que no esperabas empiece así, un viernes con diluvio universal, más gris de lo acostumbrado, con olor a naftalina, con la piel acartonada, ojeroso, cansado, un viernes fatalista, fácilmente un viernes 13.

Y vuelven las mentiras mentirosas de madrugada, los libros de arena infinita, las vueltas al espacio desde un bar, mi etiqueta negra de regalo, mi melancolía a lo Sabina, cruzar las autopistas con los ojos cerrados, caminar por la acera disfrazado de avestruz, mirar al cielo para pedir explicaciones con favores, pararse frente al abismo con ganas de dejarse ir y paf se acabó.

Por las noches en mi almohada ya no sé si me has dejado al borde de la banca rota, o si me adelantaste el regalo de cumpleaños, solo sé que las cosas acaban, que a veces el azar es más fuerte que la voluntad, que la vida te empuja cuando no quieres saltar, que por su boca no muere siempre el pez, que el agua pasa sin retorno por el río, que no volveré a ser caja 3, que ese dinero nunca fue mío.