Mostrando entradas con la etiqueta Prosa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Prosa. Mostrar todas las entradas

25 de junio de 2010

Con algún quizás

Y ahora que el olvido se esconde en el remojo y que andamos un poco alquilados, algo distraidos un tanto permitidos. Ahora que viene el vino prestado, el salud compartido, la mujer presentada y la sonrisas fingidas. Tendremos explicar la mañana justificada, el despertar de los despertares o algún cantar de los juglares o unas mañanitas sin cantar.

Pero vamos acomodando los lentes, sacudiendo el viejo jean, alguna mochila que carga las viejas notas, papelitos de escritos perdidos, sonetos que recitan los versos, cuentitos que quedaron sin narrar. Y llevemos los motivos si remiendo ni te miento, busquemos las excusas que cuenten mejor tu historia, digamos que te encomiendo mi espíritu o mis libros o tus motivos que tienen un ojalá.

Mientras tanto escribamos las nuevas líneas, rimas y versos que nos ajusten la corbata, que acomoden los botones para el escritor, la publicación de la vieja trova y la melodía de la novela corta. Tendremos que componer la vieja bicicleta y lanzarce al viento viejo que pasa de nuevo, sostener el tramonto en la espalda y cantar a coro en el malecón.

Tendremos que remediar los remedos y ajustar los remiendo antes de que alguien nos ande sonriendo sin descubrir el por qué; de la quiebra de razones, la soltura de las pasiones que llevan queriendo querer ese quizás.

14 de octubre de 2009

Respiros y Olvidos

Hace ya 84 octubres que he vivido y mi memoria se va escapando en cada soplido que he hecho, hace tiempo voy viendo nuevas generaciones y nietos que hacen ruidos a cada rato mientras se me van haciendo confusos con lo años. Ahora la vida se hace pausada, medito en el tiempo que demora tomar el desayuno o en lo que demora ponerse la ropa, hay más espacios para analizar la vida y suficientes como para despedirla. Recuerdo haber comprado esta casa soñando mirar siempre el ocaso, y que por estos lares me gustaba mucho ir al malecón, muchas de esas veces las compartí con grandes amigos y otras con bellas compañeras. Ya la vida se me hace más peligrosa y darse un baño despierta el miedo de caerse o el inicio de un sueño da la impresión de ser el último. Debo admitir que muchas veces maldecí haber despertado cuando ya había creído que todo había terminado y otras veces bendije el día nuevo por escritos que aún no había culminado.

Cumplo 84 y pareciera nueva esta sensación en mi vida, quizás sea la nostalgia del tiempo, de los viejos y buenos amigos que he ido olvidando o los grandes y malos amores que me han olvidado, recuerdos que se han ido confundiendo con el tiempo y la soledad actual, aunque siempre he estado acompañado por mis gatos, muchos de ellos también me han ido abandonado, no los culpo se comportan como humanos, pero este último sabe que seré el primero que se despida, por lo que ha optado quedarse más tiempo, ya que su nombre se me olvida a cada rato he decidido que se llame micho.

Desde chico me la pase olvidando todo los malos momentos, por eso siempre andaba sonriendo, alguna vez me dijeron que ese acto de olvido era una búsqueda de la calma, de una tranquilidad que permita poder crear más historias, conversar e irme descubriendo cada vez más.

Mis respiros parecen tributos a esos tiempos, este último fue largo, pausado, por un momento volví a sentir los latidos de la juventud, no me preocupo, hace mucho que ya no lo hago, estoy abierto a la despedida, sólo espero no sea fatídica, siempre dije que tuve más miedo a la vejez que a la muerte, por eso ya viejo quisiera tomarme un trago con ella, en fin, el día se me va haciendo muy largo y la soledad a la que me condenó mi longevidad me permite estos tiempos; 14 de Octubre siempre me ha gustado, un día lo considere como una excepción al calendario por tu partida y en otro simplemente lo había olvidado.

29 de junio de 2008

Lluvia menguante

Garúa de Lima, Lluvia menguante que resbalas entre los detenidos, entre los árboles que bailan con el viento, que juegan con el tiempo, garúa que pintas las veredas con la tierra hecho barro, garúa de los antaños, de las vistas de lo lejano, de los caminos con el abrigo y los avisos a las ventanas, garúa de ropa húmeda, de lentes empañados, de poesía de nostalgico, del que busca tu arte en tus caidas, en tus bailes de viento fuerte, en el resbalar de las sombras de las medidas como única voz que le canta a tu oído, garúa que avisa suave, que canta en susurro, y se muestra menguante. Garúa del grease de Lima, de la ácides de la capital, espejos de la calle garuada, gotas de agua, gotas de sangre, gotas barro, formas humano, manchas, mojas la vida.

Garúa, kamikase del cielo, realista de las nubes, suicida del clima, escupitajo de los dioses, rocio de las damas, de las rosas, de mi rosa, saludo de los altos, lenguaje de los aires, que hacemos hoy detenidos entre tanto y tanto este tiempo, tanto y tanta nostalgia, tanto y tanto arte, hoy me resbalas me cuentas al oído tu mensaje y prometemos no abandonarnos ya sea en los cielos o en la tierra.