9 de marzo de 2010

Parte de un cuento II

¿Ya sabe? Ella ya sabe que te quieres despedir, sabe de tu sueño, sabe que has asumido su sacrificio, has determinado su sentencia, ¿ella lo sabe? Y tú como piensas llevar esto de la mejor manera, cuáles son tus argumentos para con ellos, para con todos, sabes que va a llegar el día en que miles de flashes te apunten directo en las pupilas dilatadas y que estarán atentos a lo que vayas a decir, ¿acaso has preparado un discurso? ¿Gritaras arengas al amor? ¿Dirás, madre yo te amo ante el estupor del mundo? Quieres que te entiendan, buscas que lo hagan, o sólo esperas que los resultados sean lo mejor posible para tus sueños, pero… y los argumentos, la historia para la noticia. “Mujer mata a su madre porque le hacía la vida imposible” o “El dinero y la ambición sucumbieron en la joven que mando a matar a su madre” y que tal suena “Joven determino el sacrificio de su madre como parte de la satisfacción que necesitaba” van a poner al costado (loca) jajaja, no creo que funcione, ni tu sueño, ni tu hedonismo, ni los conflictos de las ideas que te planteabas. Tu visión de la vida se oponía ya a la existencia de ella, era un conflicto que iba a terminar en un salto de calidad, en una nuevo forma de vivir sola y amándola con más fuerza. ¿Por qué ese tarareo? A quién le cantabas esa mañana en que nadie y mucho menos tu madre presagiaba los acontecimientos funestos, cómo era la canción… yo intuía que esto mi amor se rompía y esto es siempre así. La verdad es que todo fue tan extraño, tan extraño al fin, voy buscando el polvo de dios, yo bebía para irme de aquí, cada vez que pienso en vos fue amor, fue amor… ah claro cómo olvidar esa canción, si la cantaste muchas veces junto a ella, inclusive fueron a su concierto, tu compraste las entradas y las pagaste con tu primer sueldo. Y ahora… que más se puede decir, había una necesidad que marcara ese sacrificio, que determinara esa acción, acaso fue sólo un impulso, ¿una locura?...jamás, yo solo quise que ella sea feliz y yo también.

5 de marzo de 2010

Despedida

Y ahora que la noche de a poco va reclamando por tu ausencia, ahora que viene el luego y no hay disimulo que cubra las consecuencias, ahora que nos miramos varios segundos, queriéndonos en velocidades infinitas, mientras íbamos cayendo en la idea que lo mejor era esa despedida. Y ahora que te robe el silencio y declame, ya no la poesía de otros días, y que tu ibas perdiendo el aliento mientras buscabas los argumento que expliquen el sentimiento perdido. Ahora que no hubo tiempo más que dar a los motivos y teníamos la duda sobre la seguridad con la que nos despedíamos. Ahora que esos segundos en que pudimos revertir todo los miramos de reojo irse, yendo, de a pocos. Confiados en la virtud de nuestros días fuimos dándonos la espalda con los temblores en los labios. Ahora que mis pasos están, ya distantes de los tuyos y mi mirada hacia los costado, no te encuentra, cuando te busca en plenas caídas de la certeza. Ahora que somos consientes de haber escogido lo mejor por más que exista alguna duda que flota en los barquitos de la costumbre. Ahora que me voy convenciendo de las decisiones que se han tomado y que voy entendiendo que el dolor que se me esta escapando por la garganta tiene ese, tu recuerdo que iré soltando con el tiempo, mientras vaya teniendo la certeza y se vaya escapando la costumbre. Alguna duda extraviada, una añoranza fugitiva, un -Amor, como has estado. y un ahora -Nos vemos luego, ya distante, más extraños. Tú sonrisa, yo silencio y todo esto tendrá sentido cuando la despedida nos duela menos.

26 de febrero de 2010

Lágrimas

Me duelen tus arrugas
A veces
Cuando el tiempo juega conmigo
A carreras de tortuga

Me duele tu adiós
Siempre
Y todo lo de ayer no cuenta
El verdadero amor se va contigo.

Me duele tu silencio
Y el mío
Las distancias que te invento
Para huir sin ti.

Me duele tu amor
Familia
Si no se suicidara nuestro futuro
Si no le ganasen las lagrimas a mi corazón.

24 de febrero de 2010

Una parte de un cuento

Tú estas sentada, miras el reloj y sientes el golpe que va marcando con el pasar del tiempo. Sabes que no puedes fingir y que no quieres evitar lo que sucede atrás, tienes noción de los aconteceres, es más, participaste en el repaso, fuiste firme cuando los miraste a los ojos repitiendo estar segura de todo y les exigiste actuar con cierto cuidado y con la misma firmeza la miraste a tu madre y le diste aquel beso de judas que más luego te iba a sentenciar. Ahora miras el reloj que va avanzando y atrás continúan avanzando los desconocidos, tú tienes un crucifijo donde pides, no el perdón, sino que guíen el alma que va yendo, porque sabes que no es cuestión de falta de amor, si no de entender mejor las cosas. Ahora suena el televisor que usaste como distracción, aumentaste el volumen para no tener que escuchar ese suplicio, aunque sabías que más era un sacrificio preferiste evitar la suspicacia de la conciencia. De seguro que esto luego será tu condena, pero tú prefieres mirar ese vaso de manera más positiva, y ponerte en el mejor de los casos, donde nadie se dará cuenta que hubo algo que gesto esa noche, mientras atrás se oye un grito que exige tu presencia. Ahora el celular suena, alguien llama, dice que todo acabo y un silencio te reclama mientras tú, totalmente calmada vas visualizando tu futuro sin lo matices de lo negativo, no sientes que amas menos, todo lo contrario esto un sacrificio que hace ella para ti, es así como demuestra cuanto es que te esta amando, tú meditas, miras al cielo, le agradeces la corona te que queda como herencia y ahora en plena noche de los aconteceres, mientras otros se dan besos de buenas noches, tú le lloras junto a tus cercanos y eres partícipe del acto fúnebre hasta el momento que vayas a la cama y la expresión de tu rostro vaya cambiando, ¿qué es lo que se ve en plena oscuridad de tu alcoba? ¿no es acaso una sonrisa? niña traviesa, das la gracias en tu rezo por tanta dicha permitida y entre los últimos pedidos para el cielo pides que cuide esa alma que le envías.

Nota: Este escrito pertenece a un cuento mayor que va agarrando forma con el pasar de las líneas, ya se verá como termina.

20 de febrero de 2010

Más de doscientas mentiras

Uno inventa siempre la misma mentira
Del mal amor acostumbrado
De la noche lunera lunada
De los viajes sin retorno hacia la nada

Uno cuenta siempre la misma mentira
Incluso, a veces, inventadas
Con las manos amarradas
Desde el punto hasta la coma.

Uno copia siempre la misma mentira
El sombrero y el estilo
Las malditas madrugadas
Los quitapenas que dejan resaca.

Uno vive siempre la misma mentira
Del falso suicidio y las lagrimas de verdad
Mientras las rosas solo dan espinas
Y ya suman más de doscientas mentiras.

8 de febrero de 2010

Tardanza una vez más

(Parte 3 de 3. Inicia en "Respiros y Olvidos" y continúa en "Carta, si aún se puede llamar así")

Bueno viejo amigo me ha llegado tu carta, me alegra saber que sigues vivo, aunque siempre tuviste una falsa tendencia al suicidio recuerdo que tu verdadera tendencia era al drama, confieso que me causa gracia este recuerdo y admiración recordarla, te escribo porque me entero de tu libro, estuvo muy bueno, aunque todavía no lo termino, porque los ojos se cansan muy rápido, si de joven gustaba mucho del sueño, ahora de viejo no es la excepción, prometo terminarla antes que acabe el año, me alegra saber que te has animado y dejaste la pataleta de ya no querer escribir por la ceguera, algo me dice que si voy todo esto termina siendo una pereza de abrir los ojos, pura legaña vieja, esos tu dramas, pero igual no te reprocho, porque como ha ido la vida creo que yo también quisiera ser ciego, sospecho que ahora miras lo que quiere tu mente y podrás vivir más en tus creaciones, creo que al final terminaras metiéndote de a pocos en tu último cuento que su final terminará siendo con el tuyo.

Viejo amigo, recuerdo el día que te fuiste y entre envidia sana te dije mal parido que dios te acompañe en el viaje, esta demás decir que soy ateo y que las bendiciones tenían otras intenciones, pero igual sabes que te estimo, aún eres mi menor y no sé porque te haces más viejo, una vez más se agradece el saludo y que me hayas devuelto el recuerdo de un amigo, yo no deje mi Perú querido, aunque muchas veces me largue de acá sabía que acá me tenía que quedar, te agradezco los buenos recibiemientos en esa ciudad hermosa, lástima que ya no pueda darme otro viaje, ya la piernas no aguantan mucho trajín, y el corazón no esta para cambio de climas, saludos a la mujer desconocida ¿será tan parecida a abril? vez que tampoco la olvido, que será de ella y cuanto de los recuerdos serán reales y cuanto invento puro de los escritos

Sospecho que te sorprenderá recibir esta carta el 30 de enero, de viejo quise corregirme y ser por primera vez puntual, mis nietos, me dijeron que aproveche la tecnología y me pusieron en la agenda electrónica un aviso que me recuerde que debía escribir, un plan contra el olvido, que con los años se hace más jodido. Ya sabes, que aunque siempre llegué tarde a todas tus actividades, inclusive tu primer matrimonio y el bautizo de mi ahijado, tú viejo amigo creo que aprendiste a entenderlas, y a no molestarte con eso. Así que en agradecimiento quise hacer un excepción a pesar que tengo los años en contra. Espero viejo amigo que tengas más dicha en este año y en estos días empiezo a escribir el prólogo que te prometí, te mando un libro del Gabo de regalo y unas canciones del gran Sabina, me ha costado encontrarlas ya no venden esta música, pero Joaquín hizo de todo para encontrarlas, sospecho que te gustará, ya las manos no responden bien así que me tendré que ir despidiéndome, un abrazo en lejanía desde Lima se despide quizás por hoy quizás para siempre tu viejo amigo Alejandro.

Nota: Señor le enviamos esta carta que encontramos en la carpeta de mi padre en realidad son tres partes escritas en diferentes tiempos, pero la última parte fue del 30 de enero, ese día le dio un pequeño infarto y estuvo en el hospital que lo llevo varios días ahora ya esta descansando murió un febrero insoportable, pero como siempre quiso; en cama y durmiendo. Me apena la tardanza del envío sospecho que al final él también lo quiso así, digo para no perder la costumbre. Se despide sabiendo que usted fue un gran amigo de mi padre.
Joaquín Sicchar.

6 de febrero de 2010

Discurso de Arena

A todos ustedes

Queridos amigos graduados, en esta su noche vengo a molestarlos con palabras graves que otros ya proclamaron, con citas respetables que nunca recuerdo citar, con uno de mis más recurrentes temas para el insomnio. Queridos amigos, desde mi posición de observador hoy los despido con nostalgia, y espero que el camino no les cambie tanto esa mirada que ahora esconden cuando me dan la espalda y se abren paso hacia la calle, con ganas de devorarse un mundo que nunca llegaron a entender.

Amigos míos, hoy los veo adelantarse, sacar ventajas, les encargo mucho este país, se que también es de ustedes, pero a veces uno se olvida de esas cosas, les encargo que lo miren muy de cerca, si es posible desde abajo, desde el lado más temible de la estadística, desde ese perfil horrendo que queremos tapar. Les encargo mucho la esperanza de mis padres, la de los suyos también, la esperanza de una nueva generación de economistas deseosa de remontar el marcador, con la fuerza que le falta a los viejos sabios, con miles de teorías en la cabeza, con borradores de proyectos en los bolsillos, con ganas de ordenar de una vez por todas el sistema. Queridos amigos, les encargo el futuro de mis hijos, el de los nuestros, cuiden del rompecabezas que les heredaremos, no se los demos muy desordenado, pongamos las pautas, avancemos lo que se pueda, que no nos reclamen nuestro egoísmo, que no se tengan que matar unos a otros por lo mismo.

No se olviden de la jaula dorada que ahora se abre de par en par para que vuelen libres en busca de tiempos mejores, no se olviden de los años de naufragio en San Marcos, no se olviden de la sociedad que nios encierra, destinados están a ser huéspedes de las torres de marfil que me rodean, abran una ventana 2 veces por semana, échenle una mirada a los primeros pisos, a los sótanos, en ustedes esta la solución a algún problema. No se burlen de la imaginación, abusen de ideas ingenuas, ríanse con la nada, aprendan con los niños, quizás algo se nos ha escapado en esta carrera de ser humano.

Hay, hermanos, muchísimo que hacer, y algo peor que una persona indiferente, es un economista indiferente, ustedes son los llamados para curar las dolencias de la Patria, ustedes son los iniciados en esa magia oculta que mueve los hilos detrás del escenario, terminen la maqueta de una mejor nación, no busquen llenarnos de dinero, regálennos calidad de vida.

Queridos amigos graduados, esta noche no es la mía* y me temó no podré acompañarlos, solo verlos con nostalgia, esperar que se tracen un buen camino, quién sabe, quizás más tarde nos encontramos.

*Para mayor sentimentalismo continuar la lectura en "Despedidas", de lo contrario, obviar esta nota cursi.

22 de enero de 2010

Mañana

Hay ganas de volver a las noches eternas, de enmarcar a la luna para siempre en la ventana, de brindar con el viento que mezcla el sueño de los durmientes, de pesar en balanzas de oro las esperanzas de mis padres, de bajar los brazos, ganas de no tener futuro.

Ganas de embriagarme con el folklore de Latinoamérica, con el Tango, con Rancheras y con el vals del puente a la alameda. Ganas de mirar tu reflejo en los cristales, de dibujarte con palabras gastadas que se van enredando en tu cabello, y escribirle de perfil a tu nariz mientras respiras mis miradas y las devuelves asesina. Hay ganas de recuerdos, de tus manos, de sus labios, de tu pelo, de su adiós, de fumarme hasta la última estrella, ganas de ser la primera noche sin mañana que espera.

Hay ganas de evitarse luchas necesarias, de huirle a la oficina, a las ciencias, a las flechas hacia arriba, ganas de quietud, de ritmos lentos y cansados, de destinos sin viajes. Hay ganas de ignorar noticias de la calle, de pasar desapercibido en un pestañeo del sistema, de dejar hacer a la gravedad su trabajo, ganas de no tener futuro, ganas de ser la primera noche sin mañana que espera.

10 de enero de 2010

Se acabó

Llegó la hora en que te cuestan los errores de otros y algo tan simple como un visto, ni si quiera una firma, sólo un visto, tu sello mal puesto, y una estupidez de tu compañera, cierra el ciclo y rompe las cadenas de Prometeo, dejándolo herido de muerte en el desierto del 2010, a la vera de otros buitres que le van siguiendo los pasos. Llegó la hora en que te citan para una última palabra, ese día frente al pelotón de fusilamiento, Giancarlo Távara habría de recordar la mañana en que firmó un contrato en la misma oficina donde ahora lo estaban renunciando. A patadas le han regalado a mi alma su libertad, a mis bolsillos angustia, a los lápices motivos y a la nostalgia excusas; por fin te acabaron muchacho, un ciclo que nunca te atreviste a acabar. Y luego los abrazos, los mejores deseos, las lamentaciones, maldita la suerte, maldito su descuido, es el destino que a veces se disfraza de lagrima para mostrarnos el verdadero camino.

Y llovía mucho corazón, y tampoco había tantas ganas de vivir, más bien de ausentarse, de llegar tarde por última vez, de inventar la excusa final; total, la carta ya estaba redactada, solo faltaba mi firma, un mero procedimiento, solo faltaba que te regodees en mi cadáver y yo inseguro de que mueca debía mostrar. Y fue un viernes que no esperabas empiece así, un viernes con diluvio universal, más gris de lo acostumbrado, con olor a naftalina, con la piel acartonada, ojeroso, cansado, un viernes fatalista, fácilmente un viernes 13.

Y vuelven las mentiras mentirosas de madrugada, los libros de arena infinita, las vueltas al espacio desde un bar, mi etiqueta negra de regalo, mi melancolía a lo Sabina, cruzar las autopistas con los ojos cerrados, caminar por la acera disfrazado de avestruz, mirar al cielo para pedir explicaciones con favores, pararse frente al abismo con ganas de dejarse ir y paf se acabó.

Por las noches en mi almohada ya no sé si me has dejado al borde de la banca rota, o si me adelantaste el regalo de cumpleaños, solo sé que las cosas acaban, que a veces el azar es más fuerte que la voluntad, que la vida te empuja cuando no quieres saltar, que por su boca no muere siempre el pez, que el agua pasa sin retorno por el río, que no volveré a ser caja 3, que ese dinero nunca fue mío.

26 de diciembre de 2009

Mi gato el hereje

Siempre tuve gatos y en su mayoría negros. Mi primera gata era negra y una gran cazadora. Sospecho que por ella los demás fueron escogidos con ese color, aunque esa preferencia nunca le gusto a mi madre, ni a sus amigas. Todas pegaban el salto cuando veían a mi gata pasar por su lado, gritaban por el hecho de que daba mala suerte y no faltaba una que mencionaba la cercanía con el inframundo. Actualmente mi último gato también es negro y es el más parecido a la primera, es un gran cazador de palomas, la angelicales mensajeras de la buena nueva. Estas representantes del señor tienen los días contados por acá, mi gato, el supuesto enviado de Leviatán, para agazapado y apenas siente el pisar de la gran representante de la paz y no cuenta ni los segundos para lanzarse y hacer con su presa una verdadera masacre. Simulando a sus ancestros se lanza y defrente los muerde en la yugular hasta ir dejándolas sin aleteo alguno que permita su huida. Ahora último ando pensando que hay algo de verdad en ese supuesto, cuando lo veo disfrutar de su presa y relamerse con gusto al final de la jornada. En estos días lo vi medio misterioso, andaba mirando desde la ventana a todos, principalmente a mi tía, que con gusto navideño iba decorando la casa y a la vez comentando sobre la importancia de la navidad. Me causaba gracia ver a mi gato como si le interesara la historia, las orejitas las tenía paradas y cuando veíamos alguna película navideña aparecía sentado cerca al televisor. Debo decir que es un gato hermoso, negro como la noche y majestuoso como sólo los felinos saben hacerlo, aunque es el más huraño de todos los gatos que he tenido igual acepta caricias de los más cercanos. A este gato no le llegamos a poner nombre debido a que nadie lo trajo y nadie quiso responsabilizarse de él. Yo había perdido un gato un mes antes y todavía sentía la pena de su partida, por lo que tampoco quería ser su dueño oficial, ni encariñarme mucho. Recuerdo que un día mi tía mando a arreglar el jardín y lo jardineros dijeron que había un gatito llorando en el centro, sospechábamos que los muy sabidos nos lo habían traído, pero el cariño que tenemos por los gatos negros nos evito poder devolverlo, por tal motivo el gato se quedo, pero a diferencia de los anteriores él vivió en el jardín y no en la casa. Su nombre fue Micho ya que nadie le puso otro y el gran micho desapareció un 24 de diciembre, no lo vimos durante todo el día y nos dio pena pensar que se había perdido, pero a las doce apenas empezando el esperado 25 apareció cerca al nacimiento mirando concentrado el pesebre, pareciera que esperaba el nacimiento del niño, una de mis sobrinas se acerco al pesebre y puso al niño y mi gato que por navidad sospecho decidió compartir en casa con nosotros, se quedo mirándonos concentrados mientras todos nos deseábamos una felices fiestas.
Al día siguiente cuando mis sobrinas se levantaban para abrir los regalos, se dieron con la sorpresa que la mayoría eran para ellas, emocionadas abrieron todos los juguetes y empezaron a jugar, nosotros los más viejos bajábamos a tomar desayuno hasta que escuchamos la voz de una de mis sobrina que gritaba Jesús no tiene cabeza, Jesús ha muerto, todos asustado por tal herejía nos acercamos a ver qué pasaba y vimos la cabeza del niñito fuera del cuerpecito, mi hermano fue a reclamar a la pequeña, pero un olor fuerte nos hizo caer en el asombro, el niño del pesebre que ahora andaba descuartizado olía a orine y a orine de gato. Mientras mis sobrinas gritaban que ellas no habían sido me acerque al jardín a ver al micho y lo encontré en el centro relamiéndose mientras se comía otra angelical presa.

25 de diciembre de 2009

Navidades Imposibles

Feliz navidad a los imposibles, a los que abrazan el viento y hacen cuentas regresivas con los dedos de sus manos en los bolsillos. Feliz navidad a los que les salió sorteado el turno de madrugada el 24 de diciembre, a los que en la tarde desearon felicidades y nos vemos mañana. A los centinelas que se encargan de cuidar las celebraciones de otros, a los médicos de turno que curan heridas ateas, a los taxistas que maldicen los semáforos en rojo, suben sus precios, y se fuman un cigarrillo cansado con la noche buena. A los que se les reventó una llanta o los traiciono su auto, a los que se quedaron en el velorio hasta más de las doce, a los que no llegaron de viaje, a los que culpó la justicia, a los apátridas, a los que se les hizo tarde. Feliz navidad a todos los que como yo recibieron las doce con el corazón en 2 partes.

24 de diciembre de 2009

Felices Tradiciones

¿Hola? ¿Me escuchan? o ¿Me leen? bueno igual haré la prueba, les escribo por la cercanía de los días, ya saben, diciembre se vislumbra al final del camino como resultado de un año llevado a vuestra manera. Todos tenemos motivos aunque muchos digamos que ninguno, igual existe alguna excusa que propicie un saludo, un brindis, un cumplir con la la tradición o para no herir creencias: la adoración de un creador de alguna religión. Nos sentamos judíos y catolicos, protestante y ateos, agnósticos y budistas, musulmanes y cristianos y demás que mi ignorancia no me permite mencionar, cada uno en su mesa, en familia o con amigos; en la cercanía del hogar o en la lejanía de un país; que los sueños, la necesidad, el aprendizaje o el trabajos los empujo. No necesariamente brindaremos todos un 25, ya saben diciembre tiene 31 días y por ahí tendrán cada uno el suyo, en todo caso me uno a la excusa para saludar, para desearles mejores tiempos, un buen salud compañero, un beso amor, un felices fiestas amigos, un te extraño madre mía, un te quiero padre mío, un abrazo, mis hermanos, mis primos, felicidades también a los que olvidan, a los que encuentran poca excusa, dichosos los que tienen muchas, compartamos buena nueva y digamos que encontraremos motivos, para buscar en algún segundo, esa sonrisa fugitiva que nos permita desear Felices Tradiciones mis estimados todos.

16 de diciembre de 2009

Guillotina

Ahora que tu nombre se escucha en lejanía, que llega de ti el rumor de un extraño. Ahora que ya no puedo dar fe de tu localía y que tampoco puedo pedir tu estadía. Ahora que comentan que visitas al olvido, que andas paseando junto al vendedor de los desmadres. Te escribo estas líneas fugitivas con la intención de robarte esa sonrisa. Ahora que escape del cajón que me guardó el orgullo, para detenerme a estas líneas, podré expresar sin compasión alguna la desdicha que en el tiempo ha llevado tus siglas y me han ido carcomiendo sin tregua alguna. Entenderás que las palabras se han ido con los respiros y han sido reemplazados de puros quejidos. Mucho de esto tiene tu autoría y no se va disipando ni ahogando en los vasos. La dicha que pregonas por los portales se contrapone a la mía que busco por varios lares. Si quieres que me alegre por lo que he sentido, permite una sonrisa un poco fingida. Tendrás tus motivos para creer que la vida lleva tu ritmo y no la mía, en todo caso mujer de invierno no te prometo que todo será nuevo, te reclamo y recalco los daños y exijo de ti irlos arreglando, ya sé que quizás luego me arrepienta y que mucho de esto no tenga sentido, pero mujer de desdicha entiende primero que cuando se quiere existe monarquia y la razón que es el revolucionario termina siendo el perseguido y muchas veces guillotinado.

11 de diciembre de 2009

Tiempos Mejores

... como cuando el tiempo juega con barajas que no se acuerda que tenía y una fotografía rueda por las escaleras de mi casa a la ventana de otros tiempos que se pintan intransitables. Como cuando me veo en ese rostro que ya no es mío, en esa mueca que nunca aprendí, en esa sonrisa con amigos, en las ingenuas locuras estrenadas.

Cuando no me acuerdo de ese recuerdo, y otras veces lo llevo en la mirada, o en el paso, o en las cosas que no hago. Como un sueño de insomnio, un “yo me acuerdo que tú te acuerdas”, memoria colectiva por el tiempo compartido, caprichos del alma que selecciona sus excusas.

No había cristales de mira, todo era tan claro; no había excesos, no había mentiras; sólo gobernaba la idea de que sería más fácil después del colegio, sin mamá revisando los controles, sin reuniones de APAFAS, sin llamadas del coordinador, ingenuo aprendiz de ser humano, tu mejor ayer se fue mientras te lamentabas del oro que se rebalsaba por tus manos.

Ahora que vuelo los ojos cansados, como cuando por sobre el hombro me llaman sus palmadas, ahora que reafirmo todo lo vivido, que lo llevo como charco en la mirada, ahora que el mañana arde, que el futuro espanta, ahora que los golpes más fuertes no han llegado, que nos exigen oferta y demanda, ahora que aprendí a cometer errores, tomate esta botella conmigo, promoción; que también hubo tiempos mejores.

3 de diciembre de 2009

Navidades

La navidad ha llegado, y no me acuerdo que hice con mi 28 de julio, la navidad me ha encontrado más avaro, más huraño, más suicida. La navidad ha pintado su intento de invierno polar sobre mi vereda tropical, sus papanoeles por los balcones, sus ofertas, sus estrellas de Belén.

La navidad edición 2009 marca un ritmo diferente, por eso la odio, los abrazos incompletos de las doce, su brindis menos una copa, su nostalgia de noche buena, los silencios que duelen más cuando faltan, le sobrara a la cena una pierna de pavo, le faltaran excusas que nadie pedirá. No es nada contra ti niño dios, no es nada contra los duendes, no es nada contra Melchor, no es ir contra la corriente por nadar, tampoco posar de indiferente, te odio navidad, y que no se ofenda él del pesebre, es que María y José no se divorciaron un 25 de diciembre.