6 de febrero de 2009

Dilema del Erizo

Como en una foto postal de a 10 francos, camino por las callecitas del Centro Comercial El Polo, con un librito que me regalo mi papá, camisa a rayas, nada que contar. Canicularmente agotado me siento en una banquita de esas al alcance de cualquiera, no de las exclusivas, de cafés a 8 soles y helados de 2 bolas por 15, las veo, las añoro, deseo sus sombrillas, el bolsillo esta muy vacío, el otro mes será, el otro mes será… Siguiendo con mi plan de acción, me senté en una banca socialista (frente a las burguesas y sus cristales inmaculados) abrí las puertas del mar y comencé a naufragar lo que quedaba del tiempo en aquel trasatlántico que la gente conoce como “Rayuela”. Los ríos metafísicos me hicieron orillar en una reflexión prestada sobre la soledad, el dilema del erizo, la utopia de conocerse con los demás, pasaban las hojas, y me convencía más de que vivimos apartados, que el saludarse es una burla, conocerse una mentira, mascaras somos, mascaras vemos, los nombres, los apellidos, los lazos, todo simplemente juegos llevados a gran escala, consenso mundial para sentirnos menos tristes de vez en cuando. Me gana la idea de que pasamos como gotas del mar, granitos de arena, de que parecemos estar juntos pero no somos más que soledades que envejecen al mismo tiempo, que solemos ser como dos erizos que al intentar juntarse sólo logran dañarse con sus espinas…

A todo esto ya las mesitas vip se iban llenando de parejitas con lentes oscuros y minifaldas veraniegas, yo en mi lachita varada frente a ellos era más que nunca un cero a la izquierda, pensando solo en la soledad, por qué reclamar que nadie me este mirando si tengo la mirada perdida en mi lectura, por qué protestar de que nadie me habla si tengo los odios ocupados con Fito Paez, por qué quejarme de que nadie se sienta a mi lado si veo mi reflejo en el cristal sentado en el medio mi banca, estratégicamente colocado para que no pueda entrar nadie más.

3 de febrero de 2009

Volver a Empezar

Yo aquí que te extraño, pues no me han bastado esos últimos besos con perfil de volver a empezar. Tú lo escogiste así, en el lugar menos deseado, bajo un puente destartalado, sin luna, sin mar, sin brisa, sin poder esquivarme, creyéndonos clandestinos, sin pedir permiso, y que no se enteren los que ya se enteraron. La indecisión como siempre, presente en nuestras vidas, en la inexperiencia, en ese creer que la agenda puede más que tú misma, miedo de no vernos, y que el te quiero quizás no nos bastará. Así que lo sufro ahora, a la distancia, en otro lugar, yo rondando por todos lados, cubriendo enfermos, pagando vacaciones, conociendo medio Lima, y ni rastro de tu Callao. Ahí donde aprendes a vivir y ha ganarte la vida, ahí donde tus primeros pasos quieren ser gigantes, y aunque me tengan muy ocupado, siempre estaré contigo, y dispuesto a cargarte. Pensando en ti, pues no hay fines de mes ni colas de espera que me distraigan de mi distracción, solo leyendo me puedo escurrir, ocultándome en cualquier banca de esta Lima canicular, de pie en el barrio latino de París, con Oliveira y con la Maga, solo Rayuela te oculta de mi, ya no te estoy mirando, ya estoy por otro lado, las hojas pasan, se me acaba el tiempo, el ruido de los carros, la gente que me ve perder el tiempo, capítulos enteros, sueños de gran lector, desilusión, insultos, mentira, algo me dice que has de ser tú quien sonríe desde la acera de al frente.

29 de enero de 2009

Ni siquiera veinte

Ya va quedando menos tiempo, y a estas alturas, para mi, es más una despedida que una bienvenida, ¿será que debo ver el vaso medio lleno de vez en cuando?, ¿o será que siento nostalgia de soledad? No estoy seguro, pero si es cierto que hay un poco de nostalgia, mucha siendo sincero. 20 años, cocidos a retazos de urgencias, disimulos y rutinas, 20 años de mitos mal curados en los que he sido tantos que me confundo, en los que creo haber subido, a base de tanta caída. Volviendo a lo de la nostalgia, o ella volviendo conmigo, ¿Qué será de tanto amigo de la promoción escolar? Yo era por aquellos tiempos, Távara, buen geómetra, hábil en RM, salsero de Héctor Lavoe y Rubén Blades, ladilla sin control y, lo que es peor, con daños a terceros. Tuve amigos tan “circulo estudiantil” como yo en aquellos años, la pasamos bien, siendo tan tuertos en país de ciego, o lo menos idiotas de ese salón, ahora solo quedan algunas fotos y una camisa blanca rayada de “no cambies” al final de mi último cajón. Aunque me da gusto decir que defraude a esos deseos retóricos, al año siguiente llegaría al sótano de una facultad Sanmarquina a estudiar aquella carrera que sigue sin convencerme. Ahí seria Gianca, sicólogo frustrado, y niño imberbe o “niñito” como me bautizara algún profesor, enfrente de manera más notoria las diferencias de edades, yo con 16, la media aritmética eran los 19. Ya de ese salón hay historias que prefiero saltear, solo digamos que me sentí rodeado de verdaderos adolescentes, yo recién estrenado, me junte con las mejores malas influencias posibles y realice con más frecuencia, esos entrañables primeros viajes por el alcohol. Mi primera borrachera, mi primera resaca, mi primer pitillo “¿cómo puedes fumar esa vaina?”. En ese momento pitillos, algo que conocer de manos de un amigo ya fumador crónico, sin miedo pues no parecía nada serio, aún, aún, aún…, luego ya con el stress de los exámenes y la decepción de los jalados, nos separamos, nos mezclamos, descubrimos que también habían otros salones por el segundo piso, que también habían otros grupillos, otras borracheras, otros cachimbos que daban recién sus primeros pitillos. Llegue a otros cursos más difíciles, conocí gente que tenía más tiempo en la universidad, y también más tiempo en esos cursos difíciles, aquellos adictos a los juegos en red, me perturbaron un tiempo, seguía siendo Gianka, pero ahora era mayor la diferencia de edad. “¿Ni siquiera tienes 20?”, seria la primera vez que lo escuche, pero no la última. Pasaran unos ciclos más, conocí amigos que se volvieron únicos, hasta hoy lo son, ellos que quizás sean los mayores culpables de lo que me he vuelto, a Cris, a David y, por supuesto a Jano, muchas gracias.

Cabe resaltar que fue en el verano de mis casi 18 eneros que de casualidad conseguí mi primer empleo con algunos de mis amigos, en la misma universidad, nada sobresaliente, sino fuese por la bendita intromisión de Jano y su “escucha estas canciones” de un tal Sabina, “tiene buenas letras y como a ti te gustan los boleros”, y esas buenas letras fueron las mayúsculas de “Y sin embargo”, “Contigo” y “Noche de bodas”. Pasaría un tiempo para que por fin dejase a Héctor Lavoe, Rubén Blades Alejandro Sanz y mis viejos discos, y me atreva con un titulo completo de Sabina “Yo, mi, me… contigo” era ese disco, y fue la primera en mis ni siquiera 20 que escuche uno completo, 13 canciones, ni una despreciable, amor a primera vista, luego siguió “Esta Boca es Mía”, la misma historia, trasnoches enteros con solo música, 13 hermosísimas canciones de un ronco que para mi ya era un poeta. Y me gusta pensar que mi historia desde aquí es que cambia, o no, tal vez, pero en cierta parte creo que si, es que Jano no solo trajo a Sabina después se trajo un libro, un cuentito, algo más allá de mi imaginación, y con mi personalidad tan adictiva, tan de sumergirse en las cosas, me llene de un nuevo mundo, a mi alcance el universo (que otros también llaman la biblioteca). Vuelvo a recalcar, amigo, que sin ti mi vida hubiese sido más idiota, y no me pondría tan lleno de orgullo todo lo que he leído.

Paralelo a esto, conseguí mi primer trabajo “serio”, con contrato y todo, con un sueldo nada serio, y hasta con disfraz (perdón, quise decir uniforme). Cineplanet, vive la experiencia; dulcería, aquí solo aguanto un mes, que serían como un año y 4 meses pero ni que decir, la pasé muy bien conocí muchos amigos, también mayores, ahí seria Gianky, y al responder a lo de mi edad escucharía nuevamente ese “¿ni siquiera tienes veinte?”. Por agosto de ese año, con mis 18 aún, total mente aSabinado, Bryceano y luchando por estar un poquito aBorgesado, inicie un blog, junto a Jano, que mejor compañía que la del que me inicio en este mundo, me critico y me presiono tantos días en busca del cuento perdido(mamarracho hoy totalmente impresentable, pero que igual es un inicio). Y así como me enorgullece lo que he leído, también acepto los reproches y las consecuencias de lo que aquí se ha escrito, esperando poder seguir el camino que tanto se disfruta andar.

Y así que me alcanzaron los 19, creía que me libraría del rotulo de menor y aun chiquillo, ya tenia 19, pero seguía sin siquiera tener 20. Ese año ya me habría de pelear con mi jefa, no volver de mis vacaciones al trabajo, recibir una liquidación irrisoria, y empezar a echar de menos a todos los amigos que hice ahí, a todos ellos, mi mejor recuerdo por siempre. Conseguí un empleo de alto riesgo, la diferencia de edad seria mayor, para mi suerte, queda poco tiempo para que les pueda decir, “siquiera ya tengo 20”.

He comenzado a sentir que entre mis 18 y mis 20 han habido como 100 años, será esta la causa de mi nostalgia, quizás, pero esa ya es otra historia y como sigue quedando menos tiempo, y no es mi costumbre ser extenso, decido cortar aquí, con la dicha de estar ha gusto con todo lo que se ha hecho, sea poco, o casi nada, pero con el placer de haber vivido lo mejor que se ha podido, y con la nostalgia que vuelve y re-vuelve todas las madrugadas, síntoma quizás que me hace sentir viejo, aunque va quedando menos tiempo y “aun no tengo 20”. Tan joven y Tan viejo, gracias por estar (o haber estado) aquí.

25 de enero de 2009

Mi Vida con Ellas

A Fio, a Yanny
A Yanny, a Fio

Abracadabra y habrá una excepción,
Un corazón humano, bendito por Dios.
Dos niñas ingenuas, que vuelven temprano a casa
Le roban un sábado al mar, y a ver que pasa.

Un cigarro, un café, algo frío.
Una noche, Larco mar, los lentes de Fio.
Cosa insólita, yo y ellas saliendo a caminar,
“no exageres”, “no tan tarde”, “mamá ha vuelto a llamar”.

Cinco años más ¿Dónde esta mi Aladino?
Abstemias, beatas, para mí más vino.
Cansado, nunca; feliz, por supuesto.
Perdón si fallé o si fui muy molesto.

Al próximo año, Licenciadas, Economistas.
Yo aún no sé, si escritor o malabarista.
Diez años más ¿Dónde estaremos?
Algo es fijo, yo aquí mismo, echándolas de menos.

18 de enero de 2009

Palestina

Y ahora? quién grita en la calle? donde esta la voz imperativa, que exige se detenga todo, no escucho del país del Norte su repudio, ni de Europa su rechazo, todo hablan de una guerra, que no existe, muchos lloran por un bombardeo real, ¿y ahora? quién dice ¡¡alto!! en las lejanías se escucha en otro idioma varias quejas, pero un llanto con lenguaje universal, no de un grupo que puede tener muchas intenciones similares, sino de civiles y niños que no entienden nada mas que la destrucción de sus casas y la muerte de sus familias, y ¿quien detiene esto? quién le enseña al hombre a distinguir el lado humano que tiene dentro y el lado animal que lo puede dominar.
Dejen de soltar disparos, de bombardear las casas, de provocar los llantos, de exterminar los credos disimiles y acabar con las razas distintas pero iguales cuando se llaman humanidad.

17 de enero de 2009

Séptimo día

Hay guerra Palestina, Judía,
Árabe, Musulmán.
Hay conflicto en el golfo pérsico,
En Auschwitz, en Bagdad.

Hay soledad en los corazones,
Abismo en las miradas.
Hay muertos que se mueren de frío,
Que se cansan de no caminar.

Hay crisis en los mercados,
Regateos, cuotas sin pagar.
Hay usuras, hay descaros
Bolsas de valores, credit cards.

Hay guerra, hay frío, hay soledad,
Hay muertos, hay crisis
Hay un Dios que no ha terminado de descansar.

6 de enero de 2009

Preludio

Dios mio, estoy llorando el sér que vivo
me pesa haber tomádote tu pan...
(Los Dados Eternos, San Cesar Vallejo)

En el último tramo de la adolescencia y sin la selva oscura del Dante, sin Virgilio, y sin Beatriz, pagando las letras de un aprendizaje resignado; me encontré de nuevo con los Dados Eternos en las manos, con Dios al otro extremo de la mesa, con la casa en llamas, con un diablillo borracho que me rondaba el corazón. Un billete más, un billete menos, pasar la noche en negativo, harto del mismo techo, buscando cambiarlo por uno desconocido. Me duele hasta tu felicidad, tu nuevo amor, mi papel de segundón, la fotografía que te robé, mamá, papá, el luto heredado, las malas decisiones, dejar que otros las tomarán por mí. Me pesa llevar tus apellidos, hermano mío, que equivocados que estábamos, el mejor siempre fuiste tú.

En la vertiente de la vía, en mis suicidios del verano, sigue despertándome el guiñar de tus ojos, el jugueteo sintigo, tu breve cintura, el sueño de pasado mañana. Duele (¡y no sabes como!) que te vayas con él, y ¿si hubiese peleado por ti, si no me hubiese creído tanto ese papel de eterno resignado, si jamás hubiese construido ese personaje? Si el boom latinoamericano por una vez sirviera para algo, si alguien me leyera, si valiera una sonrisa cien mentiras, si lo único que me llena es el tiempo por perder, si pudiera volver a empezar, si pudiera olvidarme del mar… perdón por la blasfemia, perdón por la tristeza, está próximo un año más, será algún síntoma de la edad.

4 de enero de 2009

Aforismos II

Una forma de sortear temas más importantes, difíciles y espinosos.

16.- Benditos sean los abstemios, que para ellos dejamos los escombros.
17.- El fracaso y la soberbia tienen mucho de primos hermanos.
18.- Los falsos mendigos cada vez tienen menos escrúpulos.
19.- Será mucho más fácil olvidarte ahora que el día que me quieras fue ayer.
20.- Cada vez me convenzo más de que el hombre es egoísta por naturaleza, de ahí que todo intento de Comunismo sea, irremediablemente, utópico
21.- El ser humano es un animal tan soberbio que cree tener una razón para estar aquí.
22.- ¿Qué seria de la creación artística sin el insomnio?
23.- Soy un suicida con vértigo que se ha resignado a vivir.
24.- Deberíamos inventar alguna forma de hacer la vejez más digna, y la muerte menos temible.
25.- Los intelectuales de Supermercado se venden al precio más bajo, siempre.
26.- Lima es una ciudad hermosísima, como Buenos Aires o como París, sólo que tras 20 años me están entrando ganas de cambiar.
27.- Algunos empresarios necesitan, urgentemente, ser domesticados.
28.- ¿Por qué me abren la puerta si afuera huele tan mal?
29.- El mar baila mucho mejor de noche.
30.- Mi objetivo laboral es jubilarme lo antes posible.

29 de diciembre de 2008

Ojala

A Cris
A su padre


Ojala
y no tenga espacio para pensar en que después vendrán tiempos difíciles, ojala...
y me olvide que mañana sigue de nuevo la nostalgia, ojala...
me distraiga con el saludo de algún cercano y luego...ojala
no haya tantos quejido que retratar, ojala la pena no rote como luna a través de uno, ojala...
mañana sea mejor el día y no se aceleren los latidos, la impotencia, ojala...
tengas un mayor alivio y me permitas creer que te ayude en ello,
ojala todo mejore, ojala todo se solucione...se calle, se acabe, termine...ojala...
te mire y te redescubra y tu no me mires y me desnudes, ojala...
andemos sin armas, sin medias palabras, sin frialdad, con sinceridad y mucha confianza, ojala...
se calmen las cosas y tu me cuentes que en algún momento cuando no buscábamos "ojalas" yo iba de tu mano buscando mas bien la felicidad.

28 de diciembre de 2008

Salto

Hay una idea que me esta rondando desde hace algunas horas, después de tanto haber escuchado ese disco y releer mis propios apuntes sobre algunos libros viejos y olvidados. Hay una tentativa que se muestra y se oculta en el ondear de la cortina, que entreabre mi ventana, que con el viento dice “es hora de saltar”. Ya estoy harto de tanto trajín, de reducciones de personal, de mujeres que se van, de divorcios a plazos, de ni poder siquiera definir la felicidad. Estoy harto de la desesperanza, de los tiempos peores que vendrán, de la resignación en las barbas de los filósofos, del siquiatra y sus pastillas, del sueño y su vaivén. Estoy cansado de la hipoteca, de llegar a las metas, de salir temprano para trabajar. Cuanta falta de creatividad, de brillo, de espontaneidad, que mezquina la vida del adulto, nunca hubiese salido de la universidad. Maldita sea esa ventana y el sillón que esta frente a ella; la noche tan callada que podría saltar ahora sin menor respuesta, que no llegaría el fiscal hasta muy en la mañana, que si alguien se acuerda de mi seria novedad. Creo que sí, que no llegare jamás a nada, que nadie lo hará, que este punto final pesará igual que en 40 años, que si no salto ahora será un pulmón o un tranvía el que se ocupe de mi. Ahora, ¿qué hago?, el ruido del cristal al romperse debe de haber despertado a algunos vecinos, ahora cómo se los voy a explicar, quién podrá creer que quise saltar desde un primer piso.

27 de diciembre de 2008

Tránsito

Esta noche de verano, y más aún, de sábado, es novedosa porque se oscurece en casa, por la moderación, por la falta de humo, por el disfraz de abstemio. Esta noche pasa molesta por el calor de las paredes, por el baño de luna soberbia, por su desvío, por el olor a fruta que no gusta nada.

Huyendo de la estupidez veo otra película de Kubrick, aplaudo el talento gesticular de Jack Nicholson, me dejo seducir por la locura. Quiero leer a Ribeyro toda la noche (aunque también quiera quitarme sus marcas), vestirme y salir sin destino ni retorno, borrarme los 2 apellidos, dejarlos a ellos con sus crímenes. Batallo con un disco rayado en busca de la canción de la semana, pienso en la mujer que perdí, en la que estoy perdiendo sin haber tenido, reflexiono de mis nuevos amigos, de sus viejas penas, me aburro de mi recién estrenado puesto, me ahorco con la corbata de las cajas preferenciales, le reclamo a mi nueva rutina su falta de luz, sueño con París, transmuto algunos aforismos, hace mucho calor para fumar. Pienso en todo, no hago nada, ¿una noche perdida más?, eso lo decide el lector.

19 de diciembre de 2008

Aforismos

“Aforismo: píldora de sabiduría barata al alcance de cualquier idiota.” Y así que suelto estas pequeñas reflexiones, injurias, disparates, tonteras, Nicks para el Messenger, productos del ocio, delirios, sueños y pesimismos. Con mucho de mis autores de cabecera, demasiado de Sabina (como siempre), algo de filosofía que siempre se quiso realizar, algunos miedos, otros delirios, un poco de ansiedad y un enigmático lado social que recien se abre paso entre tanta desfachatez por parte de los que le sobra.

1.- Dios y el Amor son dos certezas improbables.
2.- Si Borges murió sin su Beatriz, quién soy yo para tentar al destino.
3.- Cuando depende de la humanidad soy un total pesimista.
4.- Yo puedo dejar el alcohol cuando quiera, palabra de borracho.
5.- En lo que trata de política, siempre fui un cero a la izquierda.
6.- No hay mejor musa que la que se va.
7.- La economía es quizás la ciencia más humana, mientras más se desarrolla menos se entiende, más se complica y se pone a punto de colapsar.
8.- Sólo hay una cosa de la que me arrepiento, no tener nada más de que hacerlo.
9.- Karl Marx debió de seleccionar mejor a sus lectores.
10.- Adam Smith, también.
11.- Felizmente Vallejo fue un hombre tan triste.
12.- Con Cortazar no se puede estar seguro de nada, mucho menos de los finales.
13.- Lo único temible respecto al llanto, es el no poder detenerse.
14.- Para Schopenhauer la felicidad era inalcanzable. Para mi, Schopenhauer era un genio.
15.- Aun no he escrito mi mejor Aforismo (eso espero).

13 de diciembre de 2008

Ay Jimena

Ay Jimena, que tenemos mucho de que hablar, ahora más que antes, pues ya te ando extrañando demasiado. Que tenemos que inventarnos una huida, un destierro a las utopías del desierto, balsas de papel en un parque, dos o tres botellas más. Ay Jimena, que tenemos que vernos, no me ha bastado tu última despedida, ni el final de la vía, ni el desconsuelo del corazón. Ay Jimena, que te he echado de menos, que te quiero volver a soñar, que quizás no sea tan malo intentarlo, aunque no se crean las mentiras y la suerte sea esquiva a los demás. Ay Jimena, déjame que te cuente de ese cuadernillo a la espera de tu inspiración, de algunos versos que se te caigan cuando amanezca, de pactar citas no tan ciegas contigo.

Ay Jimena, que llevo la lengua afilada, con su esfuerzo a flor de piel, con el alma en los zapatos; creando mitología sobre tus amores de antaño, sobre tu actual partenaire, sobre el neceser de tus pasos. Ay Jimena que ando dedicándote noches perdidas, de falsa bohemia, de llegada pronta y alocada, que cumples de consuelo entre transacciones bancarias, entre los putos de Wall Street, entre su abuso de poder, entre los intereses criminales, la tensión de un cheque asesino, las miradas distorsionadas del supervisor, la evaluación tardía de los reprobados. Ay Jimena, déjame servirme de ti para esto, revive cenizas, llévame a pasear, dedícame un suspiro, un salud, un nos volveremos a encontrar. Ay Jimena, que tenemos muchas cosas de que hablar.

10 de diciembre de 2008

Crónica Ricardopalmeana

Suéltense estas líneas Ricardopalmeanas, más por la feria que por la Tradición, o quizás por el lujo de naufragar entre estantes con 30% de descuento, con algunos daños menores, y a leer por leer. Es que uno vive así, de libro en libro, aunque del mismo autor, de canción en canción, aunque también de Sabina. Señora, me llevo este Borges, y también ese Ribeyro, súmele esta agenda y algo para recitar, cárgalos a mi cuenta del Scotiabank, también Vargas Llosa, como no Neruda, Cortazar, Saramago, y… su tarjeta no tiene fondos Señor.

Cuanto polvo bien hecho, cuanto plástico que insulta, cuanto ver que no he visto, miopías de pasado mañana. Un cigarrillo suelto que salta del bolsillo, cuidado mocoso que me manchas los libros. ¿Lectura veloz?, y qué hago el fin de semana, ¿separador de paginas?, y qué hago con los boletos. ¿Sigue sin fondos la tarjeta?, mira que me pagan el viernes.

Aquí estas “No me Esperen en Abril”, espérame y nos tomamos un café; sabes, ando algo corto de efectivo. También Obra Poética de Fulano, de Sultano y, como no, de Vallejo, aléjate de mí que ya me has hecho mucho daño, Versos a la Luna, Rimas del Desterrado, Por aquí gime una herida, Cuanto cuesta haber soñado. Finalmente compro una excusa para no dejar de soñar, mi Sabina, tan Bob Dylan, con su agenda tan manjar. Mucha, mucha poesía, y tú, que no te dejas alcanzar.

7 de diciembre de 2008

Malas Compañias

A Cristina para pagar una deuda

Debo a las malas compañías el que me anden botando de todos lados, de las aulas, de las bóvedas y hasta de las salas en fiesta. Debo también a ellos un escape de la madrugada, un refugio en todas las playas, dormir en el asiento trasero de un auto desconocido, beber sin educación, matarnos de risa. Por allí rogaban, que no nos vayamos a extraviar, que lo que se formó en un mes pase de los calendarios, que si esta vez fue un cumpleaños mañana será el deseo de volvernos a encontrar.

El mar es un milagro, que baila mucho mejor de madrugada, su brisa es un guiño de melancolía cuando el sol nos gana y quieren que sigamos igual. El mar es el mismo, inconmensurable, insospechado, que siempre me ha echado de menos, que recibe a mis malas compañías, que las conoce, que les presta su orilla para celebrar, para cantar desafinado cuando ya el cielo ha cambiado de color.

Incluso ahora les debo, su epidemia de tristezas, ese salud entrecortado, de mujeres que se fueron, de los hombres que te hicieron mal, de Ey Marcos!, échame una mano, tú si eres mi hermano, de una excepción el domingo y mi Alianza no va bajar. Faltaron las mañanitas, sobro danza sin sentido, a seguir de frente que aun quedan botellas, que si no hay vasos no hay problema, que si no hay consuelo nos lo inventamos, y si nos botan también de aquí, seguimos avanzando.