6 de noviembre de 2008

Pequeñeces

Es un instante la vida, las curvas del camino, un tramo de la vía. Es el tiempo que acomodas tu cabello, que jugueteas con los pies. Es una pizca del marrón de tus ojos, un cortometraje cuando te muerdes los labios.

Es la existencia justificada en escenas, el breve espacio de Lima que se asoma por la ventanilla, el contacto torpe con mis manos, el hacer malabares, es la intermitente perdida de equilibrio. Es el suspiro de un sentimiento, es una risa exagerada, la sortija de oro y la esquina roja.

Es un epílogo de cuentos, un colofón de teatro, es el vaivén de luces de casino, es un anuncio publicitario. Son dos o tres segundo de Dante con Beatriz, es la imagen del bautizo, la mañana de abril. Es el viaje a tu lado, una noche, una hora, es la fracción de tiempo en que lo inalcanzable se deja alcanzar.

1 de noviembre de 2008

A la próxima me nivelo

Andaba caminado entre nubes permitidas (como cada vez que ando solo) y eso no va por vanidoso, sino por distraido. Andaba, como lo dije, perdido en otro mundo. Ideas que me sacaba del nuestro, como para respirar un poco. Quizás andaba contando, en un cuadrado, cuantos pasos se me pierden y así no reconocer conocidos que cruzan por ahí. Andaba con la mirada hacía un cuento que se pierde en el mismo día que lo imagino y sin querer ya había subido al carro y tenía una ventana rota por donde se me escapaba el calor. La luz de Lima traspasaba mis lentes permitiendo un necesaria ceguera, parecía que un sonido eindecifrable salía de la radio, de esas canciones que el destino blasfema, pero por el mismo juego del destino, salio humo de esa radio provocando la alarma entre los pasajeros. Muchos compañeros de asientos se escaparon sin boleto en mano. Yo me quede por cuestión de pereza, de cuento, y de que no quería ir en busca de un calor huidizo, junto a esas casualidad una llamada avisaba en el celular. Un amigo de letras que gritaba y no se le entendía, estaba al otro lado -Qué, que quieres, ¿alo? oe cuelga tu teléfono hue... no entendía la llamada, pero luego se fue haciendo más claro la melodía que salía del auricular. Era una canción de fito, una que alguna vez me inspiro en el intento, digo el intento de escribir una novela. Me estaba convidando aquella melodía. De nuevo gracias, ya sabes, a la próxima me nivelo.

25 de octubre de 2008

Difuso

A quien sienta haber entendido
hacer el favor de explicarme
lo que a continuación se dice haber escrito

Debo a tu breve cintura y a una mañana de lluvia la ultima batalla de este mes, a la fila 19 y el asiento 23 mi mejor hora y media. Caí de la cama como caen los vencidos, rodé escaleras entre el banco y un cine. Te vi con 2 lágrimas de más, una sombra vieja, y ese pelo de falsa arena gris, anduvimos un rato por rincones tuyos, por respiros de pobres manos en el pasadizo, por túneles de luz clara, con finales baratos de cines por Internet. 3 palabras vinieron cuando te fuiste, desordenadas y juguetonas, 5 minutos de razonamiento después “Soledad, te amo” se formó y las guarde en mi bolsillo. Ahora es como andarse exponiendo y soltando explicaciones innecesarias que nadie pidió, es ser custodio y gendarme de tus dudas, enamorarse en media hora, en tres cuartos de charla; es una clase sobre el existencialismo sin Sartre, miopías y anafriníl, clonazepan y ron, amor y café. Yo aun te busco en las agrietadas aceras de Lima, en la hora de almuerzo por Larcomar, o ¿será acaso el ocaso? Busco esa mueca que decía reír, ese cambio de peinado, el ganchito, tu cintura, o al menos tus manos. Las plumas de acero ya no sirven y el gato maúlla como si yo lo pudiese entender, ese techo esta cansado de verme amanecer sin ti, esta cansado de ausencias y goteras de lluvia en la mañana.

19 de octubre de 2008

Introspección Sobre la Locura

- … ¿Tienes pareja?
- No
- ¿Y, por qué?

Esta fue, quizás, la pregunta más genial que me han hecho en mucho tiempo, es que normalmente el No satisface a cualquiera, pero esta mujer audaz fue más allá, hizo que yo fuera más allá. Tuve que pensar en algo, detesto quedarme callado cuando me preguntan cosas muy personales que debería saber, necesite entender ese porque, carajo si me puso en muchos aprietos.

Ese día conocí el porque, o por lo menos la escusa que me daba y que le di, ese día fui también testigo de una locura hermosísima, del milagro que realizo esa interrogante, de la naturalidad con la que fue planteada. Fue un regalo esa cuestión, un acto de locura ordinaria, que se cree cotidiano, común y hasta baladí, es lo orate en su mayor simpleza, sin clínicas ni píldoras, sin esquizoides, ni camisas de fuerza, es una chifladura que viaja con la blusa bien puesta y pantalón de vestir entre las 9 y las 5 en la oficina. Es una locura que va entre los demás, es lo que falsos artistas imitan, una puesta en escena tomando el café. Es la reacción no entendida por otros, es dejar caer residuos de disparates cuando sonríes, es cuando entre que jugueteas con tu pelo yo rescato paranoias, es sinceridad atroz, temible, envidiable, son algunos chispazo que te copio cuando hablas bajito, andar cogido al hilo extraño de esas noches. Es que un amigo se sorprenda de tu actuar, que sobresalgas, que plantes diferencias, que en Lima y Buenos Aires seria igual, que huyes del alcohol por temor a ponerte más loca de lo habitual, que los vicios, el chocolate y el café vienen con esa virtud. Yo finjo, juego a ser loco cuando quiero versificar, tu vida es poesía, la mía una charada. Yo observo y tú no ves, yo sé que tú no sabes, conozco realidades que me enorgullecen, soy testigo y tengo tacto con una locura ordinaria, hermosísima; y los demás ni lo imaginan.

14 de octubre de 2008

Re: Onomástico

Relajado y despistado, narrador de cuentos, poeta de computador, sin el mi vida hubiese sido más idiota, nació en octubre mucho antes que yo. Llevo hasta a mi un par de borrachos que decían ser genios, un Joaquín y un Alfredo que con descaro le robé, dice que paso por lo que el pasó, que voy mejorando aunque aquí falta algo.

Conoce más de lo que le es permitido, sabe cuando es que la soledad me mata y cuando no, sabe mi score de 0 a 2, lleva una pena que yo no podría cargar. Su compañera y el comparten a Vallejo, menuda combinación de Tristeza y Amor, abusa de mil recursos, adjetivos y más de cien mentiras. Amigo mío en tu cumpleaños no dejes de conjurar versos, junto a esos 2 que siempre están, dándonos salidas que se improvisan sin mapas ni rutas a seguir con solo el viento conocido y viajes que nunca se emprendieron.

Feliz cumpleaños y gracias por las enseñanzas, por condenar mis horribles manuscritos al olvido, por confiar inéditas obra maestras, por sacar máximas de la inexperiencia. Ahora vas, pensando en lo que alguien de tu rima debe de pensar, fabricando el próximo verso, llegando tarde a clases, olvidando el motivo, resaltando la justificación, allá vas, amigo mío, abriéndote paso a tiempos mejores.

12 de octubre de 2008

Fila

Hay una gota del cielo que afilo su puntería en esa diáfana mirada y a partir de ahí tu voz nos buscaba, tus manos nos dibujaban en todo momento, tus sentidos reemplazaron a la luz prohibida y se abrieron las puertas a tu interpretación de la vida, a tu imaginación, lo más cercano a la realidad, y lo más diferente si tu lo querías, ahí estaba el detalle, en como nos ibas recreando y obtenías en pasitos la grabación de los espacios, ese era el mensaje, recuerda, y siempre recuerda... la noche eterna no era excusa, se abrían otras puertas para andar como nunca o mejor como siempre, como tú. Ahora me dejas, buscándote con las manos, con la caricia, en el patio de la casa, en tu cuarto, en tu Huamantanga mítico, ahora fila, ahora no hay habitaciones ventiladas, ni miedo a las noches, la oscuridad quizás sea nuestro escondite para volver a encontrarnos; tu tiempo, mi deuda, los espacios, los silencios, tus ahora viajes por mis recuerdos.

7 de octubre de 2008

Descanso

Descansábamos a la sombra de una nube tardía, pendientes a los cambios del viento y el parpadear de las estrellas, yo ya no sé cuando había perdido mis manos y cuando en mi regazo desnudo ella había hecho su nido. No sé que tenía el campo, pero cantaba un bolero, no sé que le pasó a nuestra ropa cuando nos la quitamos; el río salpicaba gotas de plata, pequeños pedazos de luna que reinaba entre tanto cielo.
Cambiábamos de nube cada media hora, entre baños de luna nueva en Abril, rodeados de gardenias, robándole horas al día de mañana, huyendo del ayer, pensando en tiempos mejores. Yo le prometía eternidad, ella sonreía, las estrellas se apagaron y canto más alto el campo su bolero. Yo le quería decir no sé que cosa, ella simplemente escuchaba, rogamos para que no amanezca jamás, y el sol, maldito traidor, iluminó nuestro río

4 de octubre de 2008

Echándolos de menos

Lo pensé mil veces y me marché, entre improperios y acusaciones cogí mi sombra y nos fuimos en busca de otros aires, en busca del futuro prometido cuando entre a la universidad. Tiré la puerta y apagué la luz, como lo encargaron Luis y Orlando, dejé la llaves a los que quedaron, a quienes desde las fotos siempre estarán. Ahora veo retratos de un campeonato que no jugué, dulceros que no conocí, camisetas que no me puse y ese sentimiento que alguna vez sentí. La calle es más dura de lo que esperaba, mi tacaña forma de ser valió para que aun pueda sobrevivir, si bien ser desempleado no es el infierno del Dante, hace falta algo para mis vicios y fotocopias de la universidad.

Amigos de mi ex trabajo, sepan que en su compañía la pase muy bien, que marcaron una etapa en esta biografía, que muchos se ganaron algunas mentiras, que Jessi me enseño que podía ser un buen amigo, que lo puse en practica con todos los demás. Sé que quedan algunos muchos de polo amarillo, mis chinas y todos los demás sujetos en ese lugar, quedó la posta en las manos de Marcio, en el hígado hirviente de Ketty, y en el breve ser que es Jesús. Sé que hubieron muchos que se me adelantaron, que patearon el tablero antes que yo me atreviese; me hubiese gustado que ellos me despidieran, es consuelo para mi saber que a todos les va muy bien, ahí van los seres mitológicos que nunca saciaban su sed, las copas de todos los sábados, y el domingo de resaca con función especial.

Por fin, aquí estoy, jugándome la boca todos los días, durmiendo hasta tarde, escribiendo más, terminando mi carrera, disfrutando algunos pocos cigarrillos, amando imposibles, resignándome a engordar, en busca de oportunidades y, que carajo, echándolos de menos.

1 de octubre de 2008

Un séptimo

Yo amo tu cabello mojado al salir de la ducha, reto a la toalla que te envuelve, le doblo la apuesta y sólo así se quita. Yo amo tu escritorio en orden, los libros por autor, los oficios por fechas, tus cajones espaciados, doblar tu ropa interior. Sobrevaloro la luz de la lámpara, las cortinas cerradas, la televisión apagada, la radio sin emisora; me encanta el olor a tu perfume en la alcoba, el que siempre dejes el calendario en Abril, la nostalgia de mañana, la falda que te regalé. Amo cuando las tiritas de tu polo se resbalan, cuando las levantas dulcemente, cuando sabes que te estoy mirando. Quiero inmortalizar tus labios en esa carcajada, el marco de tus lentes que amanecen en mi cama una vez por semana.

Yo amo cuando me cuentas de un mundo mágico, de oferta y demanda, de mercados extraños, con otras lenguas, con otra fe; finjo entenderte, ahora es tu vida, de graficas y curvas, de cuentas a largo plazo y financiamiento de mi alma. Yo aun no se si aprendí algo, si sólo estuve ahí para darme cuenta de ti, si es que tus sandalias no cubrieron ya mucho espacio en mi imaginar cotidiano. Yo amo tu cabello mojado al salir de la ducha, que mojes la almohada, que sufras de insomnio, que me hagas un postre. Amo cuando en tus viajes llamas antes de dormir, cuando yo me voy y sabes que no duermo, cuando en otro cielo se ve la misma nube, se siente el mismo frío en primavera. Amo cuando me robas las sabanas, cuando me pateas en un mal sueño, cuando te dejas inspeccionar, cuando no te satisfacen mil caricias, amo tu cuello y los besos que recibe, amo que amanezcas conmigo aunque sea una vez por semana.

25 de septiembre de 2008

Una carta para la Magdalena

Sabes lo que es vivir especulando, o mejor dicho vivir de especulaciones. Imagina como se hace para que en años de mutua correspondencia se interpreten frases, besos volados, se completen guiños, creer que en algún poco soy correspondido. Sabes lo que es consolar el daño que te hizo otro hombre, escuchar los suspiros que sueltas por ese que no soy yo, fingir enamorado que sólo eres mi amiga.

Intenta ponerte en mi lugar, una noche por lo menos, tal vez así me puedas leer entre líneas, darte cuenta cuando un halago era un piropo, cuando una invitación era una cita. Trata de saber como me siento cuando el cartero se confunde y piensa traer cartas de mi novia, cuando se le hace raro que en 3 años sigo soltero, sospecho que se burlara a escondidas de mí. Cambiemos unas horas, tal vez las malas, cuando en las epístolas estabas enamorada de algún Cristo y tú, Magdalena, lo habías llorado. Tal vez una de las buenas, cuando creía que me querías y daba rienda suelta a la confusión.

La burlona sonrisa del cartero viene acompañada de tu mensaje, una ilusión en papel, algo para sobrevivir, un sin fin de te quiero, nada la suficientemente comprometedor. Encendí un cigarrillo decidido, redacté estas líneas. No sé si lo sepas, pero es la última carta que te escribo, realmente, ya estoy muy cansado.

17 de septiembre de 2008

Sonambulismo

Cuando el silencio es suave y solo se interrumpe por un ronquido,
Cuando la cortina descansa ante leves rayos de plata.
Cuando en la esquina huyen los policías,
En la acera se apresuran los ebrios,
Y en la cama se suicidan los solteros.

Cuando lo que fue tarde se hizo temprano
Y rompe del sueño la madre del nido,
Se escucha su charla de los buenos días
Ojalá sea más feliz la vida en esta rama.

Cuando se aburren los apuntes de clases perdidas,
Se llenan de vacío los cuadernos, con su nombre en la portada.
Cuando sin sueldo duplico las apuestas,
Cuando los exámenes no tienen consideración,
Cuando el frío llama pero no llega
Y envejece un poco más la foto de mi promoción.

Cuando el polvo hace patria en la biblioteca,
Los lápices se cansan y se va pidiendo perdón.
Cuando son vengados los crímenes de guerra
Y faltan cartas del abuelo.

Cuando duele más de un corazón y la música no suena igual,
Cuando no importa repetir el mismo error,
Los efectos traen complejos y se mueren de miedo las estrellas.
Cuando se arma el rompecabezas del ayer,
Voy y vengo, juego y pierdo en plaza y media.
Cuando solo se aman imposibles.
Es tu recuerdo que llega y la noche la acompaña.

14 de septiembre de 2008

Perú vs Argentina

Uno andaba pensando en otras cosas, el fútbol y Perú no entraban a la cabeza, mucho se sufría, como decían las minorias, el futbol es para masoquistas si es que eres peruano. Pero de todos modos ibas mirando de reojo, como si no querías la cosa, llegas temprano a casa y terminas viendote un Perú- venezuela, celebras el gol de Piero Alva, pero todo con tranquilidad, no quieres ilusionarte, sabes que las cosas andan mal, hablas con los demás que del Perú -Argentina, no esperas nada ya sabes quien gana, y si lo ves, será por Messi, Aguero, Riquelme, pero en el fondo sueñas con un Perú sorprendiendote, en el fondo miras la hora durante todo el miercoles, respiras y crees, crees que puede que si. Esta vez ya no es casualidad, sales temprano, te vas a tu casa porque estas cansado, esa es tu excusa, pero tus latidos se aceleran, en el carro escuchas el pitazo inicial, aceleras el paso y vas mirando por las tiendas como inicia el partido, llegas a casa y ves un Perú que se juega todo, que se raja en cada jugada, que le pone: corazón y garra, luego, sufres con los tiros libres de riquelme y te alegras que a messi no le salga nada, ahora ya esta todo dicho, hoy te la juegas por el Perú, gritas cada jugada, maldices al arbitro una y mil veces y mil veces más y... mete gol argentina, un gago de mierda, un cambiasso de porquería y una vez más la historia de siempre, el mismo lamento, faltando tan poco, la casi casi de los peruanos y te lamentas porque no lo mereciamos y algunos se van, se fastidian con la realidad maldita. Cambia en cuestión de segundos tu estado de animo, mientras otros se quedan y creen que se puede y ven ese empuje carajo, esas ganas de vargas que se despunta y le pasa el corazon a fano para que le acaricie a la alegria y meta el gol, que tanto esperaban y nadie se la creia, ahi estabas gritando a más no poder, goooooooooooooooooooooooooooooooool caraaaaaaaaaaajooooooooooooooo, gooooooooooooooooooooooooool!!!!!! no lo creías, volvías a alegrarte lo merecíamos, y lo obteníamos, un empate que sirve poco en la tabla, pero mucho en el corazón del que ame al fútbol, Arriba el Perú CARAJO!!!! que si no llegamos al mundial, podemos decir que ese día gritamos como si hubieramos ido.


Nota: Ya habra tiempo para pensar en los siguientes partido por ahora dejemoslo así.

13 de septiembre de 2008

Crónica Nocturna

Salida nocturna, muy acostumbrada, sin aviso ni nada, simple impulso de una sed enamorada. Con esperanzas de callar suspiros, pretensión de narrar nuevas caídas, las mismas de siempre solo que con envoltura y fecha distinta. Se camina y se confiesa, se fuma y se zampa en celebraciones antiquísimas, en malecones hundidos, en charlas sinceras de tristeza a flor de piel, de pena y adiós, de “carajo, otra vez me pasó”.

Hacen la crónica de una muerte repetida, en una noche fría de soledad, de análisis concienzudo, profundo, subjetivo. Con supuestos de sobra, y a quién le importa, con dejarle todo el trabajo al tiempo, a las vacaciones, a la distancia, a la esperanza de una ceguera copiada. Volviendo más tarde, con los minutos contados, narrando anécdotas y analizando otra vez. Partiendo, agradeciendo el espacio para la sinceridad, la no exigencia de buen humor, el lamento y, perdón por la tristeza.

Subo veloz al que quizás se mi ultima oportunidad de transporte, la hora avanzada me obliga a pagar más del importe, los borrachos me incomodan y me hacen extrañar que ahora no sea yo el que incomoda. Me recuesto en un asiento sin sentido, estrecho, grotesco, fofo; veo en las calles de Lima, el sábado y su crónica nocturna. Veo y detesto a las parejas que caminan abrazadas por un parque con nombre de presidente asesinado, disfruto con los que se pelean a jalones. Joder si a esta hora hay trafico en Larco, a las 6 de la tarde esto es una mierda; pero a las 3 de la mañana, esto es pura poesía, pura poesía bohemia.

La crónica se acaba y yo demasiado sobrio para contarla busco un cigarro en el cartón vació, busco bebida más allá de la noche. “A esta hora esta prohibido” me gritan con cautela. “No hay problema, de todas formas estoy jodido”.

12 de septiembre de 2008

Tarea de Biología

- … Homeostasis, la fuerza que mantiene a los organismos estables, y Transistasis la fuerza que los impulsa a cambiar. Repasen algunos casos de estos 2 para la próxima clase, eso es todo.

Nunca me gusto el cursillo este, pero no tenía opción, era el ultimo electivo que quedada. Ahora, a buscar un cigarrillo pensativo que me ocupe los labios, a ojear el libro que cargo por este mes y dejar que me devore el frío en alguna banca bastante alejada.

Inevitablemente tenia que encontrarte, no fumando, pero si con frío. Nos abrazamos alargando con infinitivos el tiempo que no nos veíamos, repasamos algunos eventos, nos actualizamos mutuamente. Yo hacia gala de una espontaneidad renovada, tú de la misma sonrisa campante y sutil. Cada vez triunfaba más en esto de soltar ocurrencias y contar disparates, te reías y reías, yo creía estar conquistándote de nuevo, me sentía listo, ingenioso, hidalgo y hasta de la Mancha, tú Dulcinea invernal te dejabas amar por mis ojos, me mostrabas tu cuello listo para recibir la estocada final. El frío me traía de vuelta y yo avergonzado subía la mirada.

Así se hizo más noche y más frío, compartimos un cigarro, seguía sin poder apartar la mirada de tu cuello, lo notaste y sonreíste, tremenda canallada. En esa banca y en ese jueves, solo falto un beso para que sea una foto más del ayer, claro que ahora yo iba en manga de camisa y tú corregías la vista con gafas, yo seguía enamorado de ti, tú contabas algo que yo no quería escuchar.

Salteábamos temas con habilidad circense, un tercero en esa banca se habría aburrido hace mucho. Antes me hubiese ofrecido a llevarte a casa, ahora ya habían venido por ti. Homeostasis, yo aun enamorado de ti, Transistasis, tú dejándote besar por él.

5 de septiembre de 2008

Pretérito

Padre me dejó un cd de tangos, yo por negligencia no tendré a quien dejárselo, tal vez por ahí aparezcan algunos sobrinos que lo rematen al peor postor, no lo sé. Pero estaba escuchando ese cd cuando decidí escribirte y proponer volvernos a ver, como se dice por los viejos tiempos, por volver a inhalar ese aire de cuando teníamos 19 y 23. Supuse bien con que te casaste, al único que se le ocurre envejecer solo es a mí. Con permiso de tu esposo, y yo sorprendido porque hayas tenido que pedirlo, llegaste al viejo café de la esquina, quizás la única razón de que no me mude del centro.

Nos vimos y saludamos, con risas arrugadas y cansadas, con dientes algunos postizos, con plata en el cabello, con tus intentos de ocultarla. Dos whiskys, ¿ya no bebes?, bueno pasemos al café. Disculpa no sabia que ahora te molesta el tabaco, a mi me molesta el hígado, pero ese canalla se cansa antes. Y sí, el hígado o los pulmones o el olvidarme de las cosas fueron las causas de que te escriba, sentí angustia ¿sabes?, tuve miedo de olvidarme de ti como de algunos meses en París. Aunque antes no tosía tanto y bailaba mejor. Parece que si te fue bien, escuche algo de tu esposo ¿muy exitoso verdad?, y 2 hijas, vaya supongo que tan bellas como su madre. No, no tengo empleo, vivo de lo que tengo en la cuenta, menos mal siempre fui ahorrador, bueno pero ahora es tu turno de hablar no, eso sí cambie, antes no paraba de hablar, interrumpía, pero dale, empieza...

Sí, ya te tienes que ir, se hizo tarde y para nuestra edad, te acompaño al taxi, no, no es que haya estado callado, no, es solo que pensaba en lo que me decías, sí claro te escribiré mas seguido, sí cuidare los pulmones, sí el hígado también. Claro, dos besos, uno por mejilla como la canción y como antes. Adiós.

Como la canción, por lo menos, y lo único que fue como antes, es que si te interrumpía era porque me compenetraba en tus asociaciones de ideas, me unificaba contigo. Ahora cómo buscabas que yo pudiese hacer eso, si de hipotecas no sé nada, mucho menos de adolescentes rebeldes, de las otras mujeres de tu esposo. Cómo podría interrumpirte en ese mundo tan ajeno, que parecia estar en una mesa de restaurant extranjero, cosmopolita, mas no en este cochino café de la esquina. Vaya que paso el tiempo, eso si te dije, vaya si la vejez es cruel con uno, eso lo pudiste ver, y es que fui negligente no solo en llenarme de amores imposibles sino en quedarme como me dejaste, tú cambiaste mucho, se podría decir que envejeciste con tu cuerpo, es difícil intentar ser como antes cuando eres ama de casa, es difícil madurar, como tú lo llamas, cuando siempre eres el borracho de las 6. Tus ojos siguen claros y no lloro porque ahora tu mejilla este arrugada o tu cabello pintado de un color diferente, ni siquiera me entristece que tus manos ya no sean suaves, que tu sonrisa esté fría, que ante el cd de tangos en el café no se te encrespe el alma, no lloro porque no bailemos esta noche, lloro porque nunca más serás esa que volaba bajo, que me interrumpía, que yo le interrumpía, ese sueño de martes que venia, esa usurpadora de Abril. “Perdón si me vez lagrimear, los recuerdos me han hecho mal”. Calla ya ese maldito cd de tangos.